Exposición Individualjun 2023 - nov 2023· Por Alberto Barral

Luiz Sacilotto

Leon Tovar Gallery

Luiz Sacilotto (1924-2003), hijo de inmigrantes italianos, nació y se crio en Santo André (Brasil), un lugar con una historia de luchas de obreros proletarios, sindicalizados, y política izquierdista, que seguirían siendo parte integral de su vida. Estudió en el Instituto Profesional Masculino de Brás y comenzó a desarrollarse como artista en la década de los cuarenta, promoviendo el estilo impresionista, que todavía era una importante influencia en América Latina, pero muy pronto integró el movimiento hacia la abstracción. Alrededor de la década de los 40 se le empezó a conocer como “artista proletario”, sobrenombre otorgado por el poeta, pintor y crítico de arte Sérgio Milliet, quien tuvo notoria inflencia sobre la generación modernista brasileña entre 1930 y 1940.

Exposición Individual: Luiz Sacilotto — imagen 1
Luiz Sacilotto. C0258, 2002. Acrílico sobre lienzo. 110.3 x 90 cm (43 3/8 x 35 2/8 pulgadas). Cor-tesía Leon Tovar Gallery.

El movimiento constructivista brasileño, con el que Sacilotto estuvo estrechamente relacionado, se caracterizó por debates que reflejaban la actividad intelectual del país durante las décadas de los cincuenta y los sesenta, un periodo marcado en particular por dos corrientes artísticas separadas, el arte concreto y el neoconcreto. El manifiesto Neoconcreto en el arte brasileño surgió en 1959, con la publicación del Manifiesto Neoconcreto hecho por el grupo del mismo nombre, y debe tenerse siempre en cuenta en relación con el movimiento concreto, que viene de comienzos de los cincuenta, y con los artistas del grupo Frente, de Río de Janeiro, y del grupo Ruptura, de São Paulo.

Luiz Sacilotto hizo parte del grupo Ruptura, cuyo manifiesto de 1952 lanzó el arte geométrico en Brasil, casi medio siglo después de que el movimiento se iniciara en Europa. Los miembros del grupo incluidos en el orden en que aparecen listados en el manifiesto son: Lothar Charroux, Waldemar Cordeiro, Gerardo de Barros, Kazimir Fejer, Leopoldo Haar, Luiz Sacilotto y Anatol Wladyslaw; en conjunto, firmaron una defensa del arte moderno como un medio de conocimiento que puede deducirse de conceptos, lo que lo ubica por encima de la opinión, y hace que se requiera conocimiento previo para poder juzgarlo.

La exposición de Sacilotto en la galería Leon Tovar se concentra en las obras de sus últimos veinte años, cuando había afianzado su estilo y se había concentrado en la ilusión óptica. La pintura titulada C9993, un acrílico sobre lienzo, de 1999, tiene un fondo verde, y sobre él, un diseño chevron amarillo que crea la ilusión de volumen, con lo cual parece que hubiera una serie de pliegues y líneas salientes que en realidad son completamente planas, aunque tan bien hechas que uno no puede dejar de mirar la pintura desde los lados para revisar el volumen, que, por supuesto no está allí, solo se ve volumétrico cuando se mira de frente. Otra pintura, titulada C0258, de 2002, tiene tres franjas rojas sobre un fondo café; las franjas varían de gruesas a delgadas de izquierda a derecha, dando la ilusión de una ondulación, que se traduce en un efecto protuberante, semejante a un relieve.

Su obra tiene interesantes combinaciones de colores que logran crear las ilusiones ópticas: C9205, en negro y morado, sugiere varias protuberancias en el lienzo, mientras que en C8347, sobre un brillante fondo verde, una serie de triángulos negros parecen entrar y salir desde dos puntos de fuga opuestos. Irónicamente, considerando la afiliación política del artista con la izquierda tradicional, la concentración del neoconcretismo sobre formas y colores hace desaparecer de su obra cualquier contexto que se pueda identificar como político; y es curiosamente un proceso por completo opuesto a lo que ocurre en esos años, durante la Guerra Fría, en Rusia, donde la abstracción de la vanguardia fue reemplazada, con intervención directa de Stalin, por un lamentable estilo de realismo propagandístico.

Aunque menos conocido que Victor Vasarely, de una generación anterior, o Bridget Riley, de una posterior, Sacilotto es un artista consumado a quien por fin se le está prestando atención, debido al reciente interés en la abstracción en Latinoamérica, en particular, desde la retrospectiva de Carmen Herrera en el Museo Whitney: “Carmen Herrera: Lines of Sight”, (Líneas de visión) septiembre de 2016/ enero de 2017. La abstracción latinoamericana también tuvo gran despliegue en la donación de Cisneros al MoMA, cuando el Museo abrió su nueva reconfiguración en 2019. Una de las primeras abstracciones de Sacilotto, en blanco y negro, que data de 1958, está en la colección permanente, pero no está a la vista en la actualidad.

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