Exposición Individualjun 2023 - nov 2023· Por Caridad Botella

Jorge Lizarazo

NC ARTE

La exposición “Tejer la luz”, de Jorge Lizarazo (Armenia, Colombia, 1968), con curaduría de Lucrecia Piedrahíta, nos lleva de la mano –en una oscuridad teatral, iluminada puntualmente hacia y desde las obras expuestas– por una vida dedicada a la experimentación y mezcla de materiales innovadores en la labor textil, con fibras tradicionales que honran las raíces de un país riquísimo en herencias artesanales. Jorge Lizarazo es arquitecto de profesión y diseñador de elección; prefirió encargarse del habitar de los espacios, en vez de asumir su construcción. Inevitablemente sus piezas, en la funcionalidad del diseño, conllevan también una mente arquitectónica desde su concepción.

Exposición Individual: Jorge Lizarazo — imagen 1
Jorge Lizarazo. Nido - Bejuco, 2022. Estructura metálica y tejido en hilo de vinilo y yaré. 88 x 88 x 260 cm (34 41/64 x 34 41/64 x 102 23/64 pulgadas) Foto: Andrés Valbuena. Cortesía de NC ARTE.

Su taller, de nombre Hechizoo, ubicado en el icónico barrio 20 de Julio de Bogotá, disuelve, de forma generosa, la autoría de las piezas realizadas por decenas de artesanos que trabajan en este “laboratorio textil”, catalizador de la tradición colombiana, como él mismo lo denomina. En el taller, Lizarazo aborda su propio oficio para dialogar con él y proponer, desde todas sus posibles vertientes, las ancestrales y las que todavía no se han inventado, incluidos el homenaje de tradiciones y la innovación.

Después de más de una década de trabajo y trayectoria, Lizarazo presenta una colección de piezas pensadas en torno a la luz, no como elemento independiente, sino como fenómeno que se articula en, a través y desde las fibras de una gran variedad de obras, tales como tapetes, lámparas o poltronas. Decimos entonces que Lizarazo lleva más de una década de trabajo, experimentación e innovación; en realidad, al investigar descubrimos que las obras de Hechizoo se mueven fuera del país, en galerías de Nueva York, Milán o São Paulo; que sus clientes van desde estrellas de showbizz hasta casas reales. “Tejer la luz” supone un íntimo gesto de desnudez en su propia tierra, aunque su trabajo sea de renombre internacional. No es tan común ver su obra expuesta en Colombia, pero, sobre todo, no es tan común verla en un espacio que tradicionalmente pertenece al mundo del arte contemporáneo. Aquí encontramos un segundo gesto de apertura. NC ARTE (hasta hace poco NC-arte) inaugura no solo un logo, también un cambio de rumbo en su trayectoria, después de diez años dedicado al arte contemporáneo de sitio específico (site-specific). Con esta exposición, le comparte al mundo su nueva visión, sus nuevos planes de ahondar en los cruces del arte, el diseño y la arquitectura, algo que en otras latitudes no es ajeno a la escena artística y cultural. Es esta una oportunidad, para reflexionar sobre los límites, los umbrales y el fluir entre disciplinas. Una buena pista de estos cruces en diálogo es el hecho de que Lizarazo presente varias obras homenaje a tres de sus artistas favoritos: Barnett Newman, Frank Stella, Carmen Herrera.

La experiencia de deambular por “Tejer la luz” es cálida y sensorial. Entramos en un hogar primigenio hecho de textil, de calidez lumínica. Al mirar de cerca, nos damos cuenta de que los visos y reflejos, las texturas de otro mundo, provienen del uso de hilos metálicos combinados con fibras naturales, como la gran pieza que nos recibe, Tapete de chonta (2022), realizada con hilo de cobre y madera de chonta. Un excelente ejemplo de cómo Lizarazo juega con la luz y con la percepción del espacio a través de esta es la obra Barnett Newman (2022), estructura metálica tejida en hilo de cobre y luz led. En el espacio alargado, nos genera un habitar distinto dependiendo de nuestra posición, forjando un adentro y un afuera que funcionan como biombo lámpara. Encontramos también referencias a la naturaleza, como las lámparas Nido, tejidas en hilo de vinilo y yaré, o hilo de cobre o hilo de cuero (Nido 1, 2 y 3, 2022).

Según el texto de la curatorial, “En los tejidos, la memoria –como categoría estética– y la luz son el elemento íntimo, poético y a la vez desafiante con el que Lizarazo comunica su sensibilidad en el mundo del diseño”. Parece que el diseñador comenzó a usar hilos de cobre de forma casual, y, desde entonces, la experimentación con fibras metálicas como el cobre o el estaño es una de las firmas del taller. Esta resignificación de los materiales, mezclada con técnicas ancestrales de trabajo tanto en telar como en cestería y otras técnicas, invita a entender las obras como grandes esfuerzos colectivos por redefinir unas prácticas sin olvidar las raíces. Entendida como un microcosmos “Tejer la luz” podría plantear un movimiento icónico en la historia reciente del diseño colombiano: existe un profundo conocimiento del pasado, de las comunidades del país que aportan al desarrollo del taller, pero también de los procesos innovadores y experimentales en los materiales y en los usos no convencionales de los objetos. Es decir, hay conciencia en cada paso que se da, pero también una visión creativa, arriesgada y libre que busca ir más allá de los campos definidos del qué es qué, ofreciendo un acercamiento a un mestizaje que corre por cada centímetro de fibra de esta producción.

Jorge Lizarazo, por Caridad Botella | artnexus