Exposición Individualjun 2023 - nov 2023· Por Emilia Van Raap

Ana Tiscornia

Galería Nora Fisch – Parque de la Memoria

En el nuevo espacio de la Galería Nora Fisch, Ana Tiscornia (Montevideo, 1951) presentó su reciente producción de obras bajo el nombre “Una y otra vez”. Vinculado a la arquitectura y al hogar, el conjunto incluyó distintas materialidades como papel, cartón, elementos de construcción, arcilla, madera, pintura, fotografías y cemento, entre otras tantas.

Las obras, que ocuparon las salas uno y dos del primer piso de la galería, aludieron “una y otra vez” a una constante en su obra: el desplazamiento, el olvido, la pérdida y los diferentes ciclos de construcción.

Los trabajos de Tiscornia se caracterizan por reunir materiales heterogéneos, que se podrían enmarcar en la categoría de arte-vestigio, en el sentido de utilizar lo que queda, lo que se encuentra, lo que fue despojado, los restos, los desechos.

Exposición Individual: Ana Tiscornia — imagen 1
Ana Tiscornia. Blue fence (Valla azul), 2022 – 2023. Técnica mixta. 30 x 42.5 cm (11 13/16 x 16 47/64 pulgadas). Cortesía de Galería Nora Fisch.

Lo que queda trae consigo la marca del pasado. Precisamente, sobre el rescate de un pasado que ya no está, Tiscornia desarrolla un pensamiento personal que tiene como eje la secuencia construcción-destrucción, seguida, en algunos casos, por la reconstrucción. Si en la fase de construcción muestra explícitamente la relación del arte con la arquitectura, en los intersticios de la secuencia devela de modo sutil una serie de interrogantes sobre el mundo de hoy.

Las instalaciones que daban la bienvenida al espectador en cada una de las salas producían la sensación de estar en el espacio de una casa, particularmente en un living: una pared verde, un cactus en una maceta y un cuadro colgado en una esquina. Estas imágenes se contrastaban con las obras expuestas a su alrededor, que, si bien parecían ser planos arquitectónicos, aludían a la demolición, poniendo en tensión los opuestos calma-caos.

En obras como White flag (Bandera blanca) encontramos recortes de planos que crean nuevas plantas que se interconectan y desconectan constantemente sin seguir ninguna lógica estructural. Se dejan entrever recortes de escaleras, paredes, empapelados que se superponen unos con otros, creando una idea de caos ordenado. Los recortes originan formas abstractas que no son casuales, pues la búsqueda estética de Tiscornia transita desde hace tiempo en el parentesco con el boceto sintético de las plantas arquitectónicas.

La técnica del collage le permite trabajar en el entramado de líneas y planos, donde el dibujo es protagonista. Con él, delimita formas geométricas de un posible esquema constructivo. Dos grandes y tempranas motivaciones encaminaron la búsqueda de la artista: la construcción de una casa vecina –que ella observó paso a paso– y los planos de su tío arquitecto; acontecimientos que la llevaron, años más tarde, a estudiar la carrera de arquitectura en Uruguay.

Es importante subrayar que la arquitectura está doblemente presente: en la temática de las obras y en la construcción del espacio plástico, en el que propone –a modo de site-specific– un posible espacio habitable, un lugar de pertenencia y contenedor de memorias.

Asimismo, se destacaba un grupo de piezas con fondos planos de marco recortado que generaban por sí mismos un collage en la pared. Ellas tenían el diseño de un cactus que dialogaba con las instalaciones del inicio de las salas que lo incluían físicamente.

La figura del cactus puede ser vista como símbolo de supervivencia en las condiciones más desfavorables. En tiempos de guerras, incertidumbres y precariedades, lleva a preguntarnos en qué medida los seres humanos podemos seguir en pie intentando vivir de lo que queda.

Es lo que mostraba una serie de fotografías intervenidas con cemento como “Tiles”. Representaban pisos de mosaicos, construcciones edilicias, paisajes urbanos, espacios habitables que fueron abandonados o que ya no son habitables. Si bien en ellas domina la idea de decadencia, traen implícita la idea de reparación al haberse agregado un material básico en la construcción.

El reconocimiento a la importancia de la obra de Ana Tiscornia –que obtuvo el premio Konex Mercosur 2022, junto con Alfredo Jaar y Rosana Paulino– se prolonga en la exposición “De este a oeste y de norte a sur”, en la sala PAyS del Parque de la Memoria, espacio curado por Florencia Battiti (presidente de la Asociación Argentina de Críticos de Arte). Esta exposición fue presentada en paralelo con la muestra que comentamos y mantenía, con materialidades similares, una misma direccionalidad conceptual y estética aludiendo a un mundo incierto que oscila entre los polos construcción-destrucción y pasado-presente. A esto se sumaba la relación ambigua entre arte y arquitectura.

En la muestra del Parque de la Memoria, se resaltaba la idea de destrucción a través de una pared agujereada a golpes, y trozos de escombros apoyados sobre el suelo. Al mismo tiempo, la idea de un espacio habitable surgía cruzando la imagen del living de una casa. Así, en medio de estas situaciones opuestas, sobrevoló la utopía de supervivencia mediante un conjunto de cactus en macetas de terracota y de bloques de cemento revitalizados con mosaicos.

Afirma Tiscornia: “Buscar algún tipo de construcción poética en medio de la catástrofe es el único gesto esperanzador que tal vez esté a mi alcance”.

Ana Tiscornia, por Emilia Van Raap | artnexus