Exposición Individualabr 1994 - jun 1994· Por Susana Benko

Ana María Pereda y Guido Eigenmann

Sala Alternativa

La Sala Alternativa cerró el año 1993 con una exposición de dos artistas: Ana María Pereda, venezolana residenciada en Suiza, y Guido Eigenmann, suizo de nacimiento. Ambos han realizado en oportunidades anteriores experiencias en conjunto a través de diversos medios tales como la escultura, el video y la instalación. Para esta oportunidad, Pereda presentó dibujos y pinturas mientras que Eigenmann presentó fotografías y dos esculturas en vidrio.

Si bien ambos artistas son independientes en la propuesta conceptual de sus obras, no cabe duda de que mantiene cierta correlación, especialmente en la idea de repetir imágenes al infinito y constatar lo infinito de la repetición. En el caso de Eigenmann, ello desemboca en un interés particular de hacer intervenir el tiempo en la obra, tal como se pudo corroborar en las dos esculturas de vidrio (llenas de agua), una de ellas con sal, en la que pasadas las semanas se observaron transformaciones. Por otra parte, la Montaña del Saco, en el Parque Nacional Mochima, Estado Sucre, es fotografiada por este artista. El resultado fueron trece imágenes secuenciales de la montaña intervenidas por el autor, a modo de estudio topográfico.

Ana María Pereda, por otro lado, parte de las matemáticas y del estudio de las proporciones para establecer el basamento conceptual de su obra. Al interesarse por las medidas, es decir, por las relaciones abstractas presentes en la geometría, define espacios en una especie de entramado que aparece, casi imperceptiblemente, sobre una superficie atmosférica. Esta atmósfera, que plásticamente se definiría como de factura informalista, funciona, según palabras de la artista, como estructuras orgánicas. De este modo, se establece un interesante contraste entre fondo y figura, pues se vinculan lo racional y lo expresivo en un mismo proceso creador. Ello da como resultado una pintura de carácter contemplativo en la que el entramado—laberintos, diagramas, hasta frases que se repiten como leitmotiv—adquiere connotaciones simbólicas propias del lenguaje pictórico de esta artista.

SUSANA BENKO

Ana María Pereda y Guido Eigenmann, por Susana Benko | artnexus