Exposición Individualjun 2022 - nov 2022· Por Eugenia Macías

Taka Fernández

Arróniz

Transparencias, sobreposiciones, diálogos entre motivos con referentes formales y gestos abstractos. Con estos rasgos, Taka Fernandez activa alarmas frente a los deterioros que los humanos han generado en ecosistemas, a través de obra pictórica que actualmente presenta en la galería Arróniz de Ciudad de México, como parte de su reciente serie La estación flotante y los satélites suspendidos (2020).

Este creador se formó en la Escuela Nacional (hoy Facultad) de Artes Plásticas de la UNAM, en Ciudad de México, y en otros talleres en el extranjero. Obras suyas forman parte de colecciones en México y otros países, donde también ha realizado diversas exposiciones. Su trabajo suele conjugar paisajes, sus problemáticas actuales, y el evocarlos por ejercicios de memoria.

Exposición Individual: Taka Fernández — imagen 1
Taka Fernández. De la serie La estación flotante y los satélites suspendidos, 2020. Técnica mixta sobre tela. 260 x 190 cm (102 23⁄64 x 74 51⁄64 pulgadas). Cortesía: Arroniz.

La estación flotante y los satélites suspendidos es una serie pictórica que transcurre entre vaivenes monocromáticos de tonalidades, donde los rojos son siempre puntos de partida hacia lo rosáceo o lo púrpura, lo denso o lo translúcido. Vemos además cantos de lienzos alcanzados por trazos con intenciones pictóricas; delineados que subyacen en aplicaciones libres y sueltas de color, a veces salpicadas; marcas precisas entre perfiles ambiguos; el paso entre altas luces y sombras, a veces sutil y otras a contrapunto; señas de otras gamas: grises, verdes, ocres.

Hay también citas a expresiones diversas de cultura visual: grafitis, la esquematización caricaturizada del cómic, añadidos de otros materiales a manera de collage o bricolage, tipografías, figuras denotativas, curvas de nivel usadas en topografía, constelaciones de puntos luminosos entre texturas de color.

Una indagación central que descansa en todas estas prácticas, es que, mientras que algunas obras de la serie apuestan con ademanes inmediatos de pintura sobre un lienzo con su trama evidente, otras son un paciente y límpido repaso de tonos para sugerirnos trasfondos de entornos acuosos, con brumas, evaporaciones y vegetación.

¿Son el rojo y sus transformaciones o desdoblamientos una alerta del daño y la precariedad ecoambiental actual de los recursos y la vida en este tipo de lugares?

La presencia irradiante de la paleta de un pupitre apoyada en un bote de pintura roja en el suelo de la galería: ¿se trata de un guiño hacia estrategias artísticas conceptuales que nos invitan a ver más allá de lo aparente? ¿O una invitación a preservar el humor? Esta es una serie que te dificulta entrar, pero que al volver a mirarla te invita a viajar cada vez más entre condiciones existenciales de vacíos y saturaciones en la naturaleza y en lo humano.

Otro diálogo sucede en esta exposición entre las pinturas y dos artefactos o mecanismos de navegación y experimentación de condiciones climáticas. Son aparatos con hélices, amarres, varas, como si fueran para adentrarse en las aguas y hacer mediciones especiales. En el texto de sala, Taka Fernández las llamó Estaciones Flotantes de Contemplación Activa (EFCA), explicando que son dispositivos diseñados para percibir la naturaleza en cuerpos acuáticos, pero también para mirar y ser mirado a través del diálogo personas-contextos que en ello se genera. Esta información describe que los dos prototipos exhibidos en la galería fueron producidos entre 2013 y 2015 como espacios convertibles entre casa, estudio, esculturas, talleres nómadas y torres de observación de los manglares de la laguna de Manialtepec (Oaxaca).

Taka Fernández quería trasladar este ejercicio a los canales de Xochimilco, en Ciudad de México, pero comenzó el confinamiento por la pandemia de COVID-19, y la serie la realizó evocando sus memorias de ese espacio desde lo paisajístico y cómo es impactado por lo social y sus procesos históricos. Transitan paradojas entre lo brillante de la gama monocromática explorada, la oscuridad de la vulnerabilidad de la naturaleza en la Tierra y el llamado a regresar a respetarla.

Taka Fernández, por Eugenia Macías | artnexus