Dentro del II ciclo expositivo de 2021, denominado Conversación al sur/Mothers and shadows, se presenta en la Sala del Tercer Piso del Museo de Arte Moderno de Bogotá el proyecto “Sindemia” de la artista chilena Voluspa Jarpa. Se trata de la exposición que recibió el premio Julius Baer a las artistas latinoamericanas en su versión inaugural, que se otorgará bienalmente por la colaboración entre este grupo bancario y el MAMBO.
Voluspa Jarpa extrapola el término Sindemia desde el campo de la medicina, en donde hace referencia a la confluencia de varias pandemias sobre un mismo grupo poblacional, para esclarecer una situación equivalente en el campo social y político tanto en Chile como en Colombia. Se trata de efectos sociales, económicos, políticos y cultuales que ocurren durante una pandemia y que, en este caso, son traspuestos al contexto de la protesta social.

En estos países emergieron de forma más o menos simultánea –entre finales de 2019 y comienzos de 2020– fuertes manifestaciones sociales que generaron una violenta represión por parte de las fuerzas armadas en los dos países. En los dos contextos hubo rasgos compartidos en términos de las motivaciones de las protestas y la dimensión social que adquirieron, así como en la represión que generaron por parte de las fuerzas del Estado, y particularmente en la sistemática violación de los derechos humanos que resultó de dicha represión, que implicó violencias físicas, tales como torturas y abusos sexuales, así como asesinatos de los manifestantes.
La puesta en escena pública del proyecto implicó una intervención directa sobre la arquitectura del museo que generó una gran instalación compartimentada en énfasis sobre distintas dimensiones del estallido social en estos dos países, que se sustentaron en distintos recursos formales, tales como videos, fotografías, impresos, objetos, textos, proyecciones láser, e incluso una pieza participativa.
Sobre el muro más largo de la sala se instaló lo que podría describirse como un papel de colgadura, que estaba conformado por lo que podría llamarse una cronología de la infamia. A través del listado de las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el “estallido social” en Chile, antecedidas por su respectiva fecha, se creaba una “atmósfera” de colores rosa, rojo y púrpura, sobre la cual se destacaban aspectos específicos de lo ocurrido, mediante videos, fotografías, gráficos, textos y dibujos. De esa manera, era posible tanto leer esta cronología como revisar algunos de los hechos recurrentes que parecen vislumbrar la existencia de políticas de Estado en torno a la mutilación del cuerpo, o a la respuesta desproporcionada ante las acciones de los manifestantes.
En medio de la pared, en un vacío que a manera de ventana interrumpe ese muro para dejar ver la sala que está detrás, se situaron doce ejemplares de un fólder que compilaba todos los documentos recogidos durante la investigación, que implicaron un proceso de colaboración con personas provenientes de otros saberes y disciplinas, que en particular fueron: “un astrofísico, un matemático, un poeta Mapuche, una testigo y una mujer perteneciente a la primera línea”. De este modo, cualquier visitante que estuviera interesado en una lectura más lineal de los hechos podía sentarse y llevar a cabo ese acercamiento, tanto como elegir hacer el recorrido discontinuo a través de los demás dispositivos.
Parte de la sala se destinó a la ubicación de una instalación de infinidad de balines que estaban suspendidos con hilos desde el techo, cuyo espacio era cruzado por proyecciones láser de color verde que eventualmente hacían blanco sobre algunos de ellos. Esta pieza (comisionada por el MAMBO a partir de este proyecto) hacía eco a una serie de imágenes fotográficas que hacían parte de la gran instalación de la cronología, que mostraban troncos de árboles afectados por diferentes tipos de proyectiles que iban dirigidos a los manifestantes.
Durante largo tiempo, Voluspa Jarpa ha centrado su trabajo en reconstruir las huellas de acontecimientos reprimidos, velados o borrados indagando distintos tipos de archivos y siguiendo diferentes pistas. Con este proyecto atestigua en tiempo real, desde muchas fuentes y con la ayuda de otros saberes, la ocurrencia de estos hechos, de modo que ya no será factible que los relatos de poder intenten ocultarlos o minimizarlos a futuro, porque, como ella misma bien lo ha dicho, “esto sí sucedió y no será borrado”.
