Exposición Individualdic 2021 - may 2022· Por Ivonne Pini

Juan Fernando Herrán

Nueveochenta

Juan Fernando Herrán, en su extensa y diversa producción, mantiene un interés central que gira en torno a la manera como el ser humano se relaciona con los otros, con su entorno, con su cultura. Sus múltiples proyectos, precedidos de una rigurosa investigación, denotan una intención de exploración arqueológica que le permite buscar y analizar vestigios materiales del contexto explorado.

En el arte contemporáneo, uno de sus campos de indagación tiene que ver con la cultura material, al actuar en espacios que pueden ser inusuales, que están fuera del entorno conocido y de la cotidianidad que el artista habitualmente frecuenta. Se incrementa el interés por descubrir nuevos espacios en comunidades que se convierten en lugares por explorar, asumiendo que son los objetos los que marcan la dimensión material, los que permiten observar cómo se realiza la ocupación del espacio, cómo se construyen los hábitos.

Exposición Individual: Juan Fernando Herrán — imagen 1
Juan Fernando Herrán. Ascensión, 2016. Impresión inkjet en papel Hahnemuhle Photo Rag Baryta. 184 x 138 cm (72 7⁄16 x 54 21⁄64 pulgadas).

¿Cuáles son los usos y objetos que marcan la dimensión tangible de esos espacios culturales? Espacios en los que es posible detectar actividades, saberes, costumbres de un grupo social. ¿Cómo se ocupan lugares que pueden no ser parte de la cultura material de quien los observa, pero constituyen formas alternas de producirla?

En esa línea de investigación se ubica “Leve y emergente”, nombre de la última muestra de Herrán, proyecto que parte de una Comisión de trabajo adjudicada en el 2014 por el Prix Pictet, importante galardón fotográfico internacional que organiza cada año una muestra con las obras seleccionadas y editadas en un libro.

Juan Fernando Herrán define los objetivos que se propone llevar adelante con esta nueva propuesta: “‘Leve y emergente’ subraya la necesidad de establecer relaciones íntimas y significativas entre el contexto inmediato, sus condiciones naturales y sus recursos para concebir, acoplar y construir estructuras y objetos que articulen al ser humano con el mundo. Se establece así un intercambio significativo entre el medio físico y la necesidad de apoyarse en él para solucionar necesidades básicas; a la vez, se funda una cultura que da respuesta a la interacción entre las necesidades humanas, tanto materiales como espirituales, y la urgencia de crear esquemas prácticos donde el valor de uso de las cosas no solo es una conquista sobre la realidad, sino un testimonio de creatividad y belleza”.

Cuatro zonas del territorio colombiano fueron las escogidas para, entre el 2015 y el 2019, recorrerlas y fotografiarlas. Ellas son el Valle del Sibundoy, en el Putumayo; la zona del Río Verde de los Montes y el Río Verde de los Henaos, en el nororiente antioqueño; la Sierra Nevada de Santa Marta y la Media y Alta Guajira. Cuatro áreas geográficas con características particulares, le permiten reflexionar sobre distintas comunidades que construyen formas diversas de ocupar y crear su entorno. La aproximación a su cultura material –a la capacidad para utilizar los recursos que les aportan los elementos naturales del lugar a grupos de habitantes tan diversos como las comunidades indígenas de la Sierra Nevada, al particular uso de la madera como material de construcción en pueblos de la región antioqueña, hecho registrado en La capilla (2019)– testimonia el complejo tejido social que puebla el territorio colombiano.

Hay en las fotografías condiciones que constituyen el centro de interés de Herrán: cómo se habita el espacio, qué materiales lo pueblan. Entorno y materialidad son dos aspectos por indagar, al destacar la belleza que pueden contener objetos sencillos, pero con una indudable carga simbólica, que marcan el lugar.

Las fotografías no se limitan a documentar el hábitat, y el centro del interés de quien observa está en el valor emblemático que tienen los objetos que se emplean, cuya significación va mucho más allá de la función de uso que puedan tener. Se visibiliza en las imágenes la capacidad de las diversas comunidades para conocer y habitar su espacio, optimizando el uso de los materiales que los rodean.

En las fotografías que registran zonas de la Sierra Nevada de Santa Marta, montaña con forma de pirámide que se encuentra en el norte de Colombia, habitan cuatro pueblos indígenas diferentes, con lazos de parentesco entre sí. Comunidades que están insertas en su territorialidad, con una particular relación con la naturaleza, compartiendo la responsabilidad de conservar el necesario equilibrio entre esta y el hombre. Fotografías como Ascensión (2016) y Lajas (2016) registran el entorno y ponen en evidencia el valor estético que Herrán le da. Lo formal y el material con que se construye la imagen permiten reconocer una significación que va más allá de la función de uso en la que inicialmente se podría pensar, y el interés del artista por lo escultórico se visibiliza en la forma como se destacan los volúmenes de escaleras y piedras.

Y el concepto de espacio desde la perspectiva artística puede reflejar otros aspectos de la complejidad del desarrollo cultural como es el juego. En Futurama (2015) se registra la construcción de un espacio realizado con diversos materiales encontrados en el lugar y que reconstruyen formas de habitar que refieren a modelos arquitectónicos de La Guajira. Mientras que en Segunda piel (2016) se ocultan y juegan un grupo de niños.

El conjunto de fotografías exhibidas en la muestra constituye una selección de un registro mucho mayor realizado por Juan Fernando Herrán a lo largo de sus viajes al recorrer las regiones señaladas, explorando tradiciones de diversas comunidades, descubriendo la cultura material y el valor simbólico que encierran los espacios y objetos que lo pueblan.

Juan Fernando Herrán, por Ivonne Pini | artnexus