Exposición Individualdic 2021 - may 2022· Por Isaura Ruiz

Gwladys Alonzo

Galería Enrique Guerrero

Acreedora del Premio de Residencia FEMSA en 2015, la artista polaco-francesa reside en México desde entonces. Ha expuesto obra en diversas galerías de Europa, Asía, América Latina y México. En junio de este año inaugura la muestra “Pasta o Barrotes”, en la Galería Enrique Guerrero de Ciudad de México.

En esta muestra, se reúnen ocho obras escultóricas y una instalación con video. La obra que da título a la exposición, se compone de varillas y alambres que crean equilibrio entre sí y que forman triángulos y una suerte de tendedero, en el cual están suspendidas unas letras de barro en las cuales se puede leer: “P A S TA  O  B A R R O T E S”.

En la frase y los materiales hay un juego que sugiere la pasta como material, mezclado en algunas letras de barro y un poco de pasta de yeso, y en la palabra coloquial “pasta” como se le conoce también al dinero en España, así como al barro del cual están hechas las letras y suspendidas, pero, por su disposición en las varillas, la palabra se divide en B A R R O -T E S, por lo que se evoca al material y a los barrotes de rejas.

Exposición Individual: Gwladys Alonzo — imagen 1
Gwladys Alonzo. Pasta o Barrotes, 2021. Instalación: con varillas, alambres y barro. Dimensiones variables.

En las construcciones, las varillas suelen colocarse como parte de los cimientos, son la base de la estructura, por lo que se contraponen a la fragilidad del barro.

Otro elemento importante, en la parte superior, es una botella de vidrio de Coca-Cola que cubre la varilla más alta, tal como es común ver en muchas de las construcciones habitacionales en zonas populares de la ciudad, en las que muchas veces, los propios habitantes de las viviendas son quienes de manera empírica van diseñando espacios que agregan a las construcciones y las amplían según sus necesidades y el paso del tiempo.

En otra sección, aparecen dos obras elaboradas también con varillas de metal, tubos y barro. Parecería el inicio de una construcción, pero, en esta ocasión, el barro, como elemento orgánico, transforma los materiales en algo vegetal, como un musgo o como un hongo que cobra vida sobre la superficie inerte del metal y genera una convivencia armónica e inesperada.

En otro cuerpo de esculturas, creadas con piedra y tratadas en diversas formas, aparentemente sencillas o incluso minimalistas, hay un elemento que persiste en todas, y es que, a pesar de su volumen, todas tienen gestos gráficos como si el objetivo fuera generar un dibujo tridimensional y no solo crear una mera textura sobre la superficie de las obras.

La escultura en mármol tradicionalmente nos evoca las obras del Renacimiento creadas con gran realismo de la forma humana; sin embargo, aquí el mármol asemeja un recorte, ya que la piedra es plana e incluye elementos geométricos irregulares, con adiciones de lajas de piedras más pequeñas o con incisiones que crean trazos sobre la superficie de la piedra. Aquí la piedra es abstracta, pero, para sorpresa del espectador, no es piedra solemne, sino que puede convertirse en una piedra llena de trazos de colores.

En la última sección, se aprecian tres esculturas en colores primarios, conformadas por varilla y barro, y que juegan con el equilibrio, ya que la delgadez de las varillas, que parecieran patas, contrasta con el cúmulo superior realizado en barro; no es un soporte en sí, sino que lo atraviesa y se mezcla, creando una tensión entre las líneas y las formas irregulares, entre el metal y el barro en el que aparecen los surcos de los dedos que lo trabajaron y que lo moldearon dejando formas orgánicas y caprichosas.

La escultura de Alonzo retoma elementos tradicionales como la piedra, el metal, la cera, pero los transforma y los hace ver como algo más coloquial y cercano, a través de una yuxtaposición de elementos que en un primer momento se antoja aleatoria, pero que resulta de la cuidadosa mezcla de detalles y gestos introducidos en los materiales, así como de sus vivencias e intereses personales, a través de cada elemento y de su intervención en los espacios. Cada objeto sugiere una historia y un trabajo dedicado en el que la artista desafía las técnicas clásicas y transforma el espacio en el campo personal donde la materia es su lenguaje.

Gwladys Alonzo, por Isaura Ruiz | artnexus