Francisco Toledo

Francisco Toledo. Objetos re-contextualizados.*

Monografíadic 2021 - may 2022· Por Elisa Rodríguez Campo

Francisco Toledo

“El color como forma” y “Toledo ve”

Casa de México, Madrid, España

La Casa México España (Madrid) pone en diálogo dos exposiciones monográficas tituladas “El color como forma” y “Toledo ve”, las cuales rinden sentido homenaje a Francisco Toledo (1940-2019), uno de los más sólidos exponentes de las artes plásticas mexicanas del siglo pasado.

Luego de la muestra retrospectiva que Francisco Toledo celebró en vida, en el Museo Reina Sofía durante el año 2000, su amplio legado regresa significativamente a la capital española, con la reinstalación de “Toledo ve” (su última gran muestra), en la que trabajó como comisario y que tuvo lugar en Ciudad de México, dos meses antes de su sentida desaparición.

Monografía: Francisco Toledo — imagen 1
Francisco Toledo. Autorretrato, 2017. Gouache sobre papel con hoja de plata. Cortesía: Galería Arvil.

Durante más de seis décadas de trayectoria artística, Toledo se dedicó al fortalecimiento y compendio de sus raíces pertenecientes a la cultura Zapoteca, enclavada en el estado de Oaxaca. Toledo se convierte en fundador y promotor de diferentes espacios e instituciones que velan por la defensa del patrimonio cultural oaxaqueño, siendo respetado, entre muchos logros, por la creación de proyectos editoriales que difundirán el idioma zapoteco.

Francisco Toledo fue activista, comprometido con la toma de conciencia sobre el valor de los recursos naturales de su región, férreo detractor de los alimentos transgénicos, lo cual expresa en gran variedad de obra gráfica.

En líneas generales, desde su propuesta plástica, Toledo crea un marco reflexivo para abordar problemas de orden social y político en su país. Fue un conector extraordinario con agudo sentido del humor, cuyo legado queda depositado en los maravillosos objetos que condensan y contrastan mitos y leyendas/realidad y tecnología/pedagogía y humor; una multiplicidad de piezas que llegan a nosotros desde la estética y el enfoque de su acuciosa mirada.

Monografía: Francisco Toledo — imagen 2
Francisco Toledo. Cometas, 2017. Instalación de 140 cometas, realizadas con estencilografía sobre papel artesanal de algodón. 71 x 56.5 cm (27 61⁄64 x 22 1⁄4 pulgadas) c/u.*

La muestra “Toledo ve” ocupa más de 700 m2 de superficie y reúne un conjunto de 600 objetos atesorados por el artista, cuyo conjunto es un manifiesto de la condición inextricable entre arte, diseño y artesanía.

Cada una de estas piezas constituye una invitación a descubrir un mundo invertebrado, libre de categorías, un mundo en el que conviven métodos tradicionales de producción junto con tecnología de punta. Un mundo en el que láminas de rayos X consiguen un lugar junto a tejidos de cobre, objetos de vidrio soplado, juegos tradicionales manufacturados con cortes láser o juguetes didácticos.

“Toledo ve” alberga, por una parte, objetos utilitarios que recontextualizados adquieren esa particular “aura Toledo” dirigiéndonos a las íntimas evocaciones del artista, aquellas en las que proyecta los oficios ejercidos por sus abuelos y tíos en los mercados de Oaxaca, desde un taller de zapatos donde descubre agujas y leznas para trabajar el cuero hasta elementos como las balanzas romanas que utilizaba su abuelo Gil, matador de cerdos. En la muestra encontramos, por ejemplo, una curiosa Báscula de cocina hecha de madera y guajes policromados.

El proceso y método que precisan dichos oficios familiares a los cuales tuvo acceso fueron una temprana escuela. Tal y como expresó el mismo artista, y como podemos leer en una de las cartelas de la muestra: “El taller es lo que me hizo pintor, sin querer, sin saberlo, porque como se hace un zapato se hace un cuadro: mides, cortas, pones color, hay proporciones, un orden, se pega algo o se despega, toda la parte artesanal de la pintura está muy cerca de la elaboración de un zapato”.

Monografía: Francisco Toledo — imagen 3
Francisco Toledo. 5 balones de futbol, 2011. Impresión en serigrafía sobre balón de vinil cortado y cosido a mano, 68cm (26 49⁄64 pulgadas).*

Suspicaz, con apenas 17 años, Toledo comprende su verdadera vocación e ingresa en el taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías en Ciudad de México. Dos años más tarde, la Galería Antonio Souza, impulsora de nuevos talentos, le ofrece la oportunidad de una exposición. Desde ese momento, el prolífico Francisco Toledo no cesaría de crear, consiguiendo dejar un legado de 9.000 obras.

Al mirar retrospectivamente su carrera, comprendemos que se establece en París en la década del 60, donde entra en contacto con la élite intelectual latinoamericana que hacía vida en la ciudad de la luz, como Octavio Paz y Rufino Tamayo, quienes le brindan apoyo; se encuentra con la obra de Klee, Dubuffet, Miró y Picasso; también accede a piezas universales de arte primitivo. A partir de tantos referentes, unidos al extraordinario raudal iconográfico que bebe de su propia cultura, Toledo creará una obra sólida que llega a exponer en París, Oslo, y también en Alemania, Inglaterra, Suiza y Nueva York.

Monografía: Francisco Toledo — imagen 4
Francisco Toledo. Collares realizados por Francisco Toledo con cuero de cabra, hoja de oro, filigrana de plata y radiografías recicladas cortadas al laser. Dimensiones variables. Sin fecha.*

A mitad de la década del 65, regresa a su tierra y, con la perspectiva que adquiere, se propone rescatar artes y oficios de Oaxaca. Allí, forma la colección de gráfica, pintura y fotografía “Toledo/INBA”, una de las más completas en América Latina.

La muestra “Toledo ve” celebra la persistente inclinación de Francisco Toledo por traer al contexto del arte contemporáneo la fantástica síntesis de cotidianidad que hallamos en “sus objetos encontrados”, objetos coleccionados o creados en colaboración con otros artistas, como el conjunto Balones presente en la muestra, que realiza en 2011 junto con Gustavo Ávila, Sergio Hernández, George Mead Moore y Guillermo Olguín, “con la finalidad de apoyar a los internos del centro penitenciario de Ixcotel, quienes manufacturaban balones como una forma de obtener ingresos”.

Entre las diversas temáticas desarrolladas por Toledo, encontramos el bestiario de criaturas antropomórficas que rescata de la región del Istmo a la que pertenece, las cuales aborda también desde conceptos extraídos de la literatura universal como La metamorfosis de Kafka, por ejemplo.

Los animales fantásticos de Toledo se fusionan con diversos diseños geométricos de otros artistas invitados, para tomar la forma de multicolores lozas (azulejos hidráulicos) que recubren las salas de la exposición.

En la muestra, destaca la enorme instalación que alberga sus Joyas, las cuales recrean significativos animales como alacranes, peces, arañas, chapulines (grillos) y cangrejos. Algunas de estas joyas han sido repujadas en plata, y otras, confeccionadas en filigrana; otras, en cuero de cabra, y muchas de ellas, hechas con radiografías recicladas cortadas con máquina láser, decoradas con óleo y hoja de oro. Las joyas forman parte de la Colección del Centro de Arte San Agustín (CaSA), que el mismo Toledo fundó en 2006.

Monografía: Francisco Toledo — imagen 5
Francisco Toledo. Radiografías sobre la esclavitud.*

Es fundamental hacer referencia a una de las instalaciones más llamativas, que sobrevuela las escaleras que dan acceso a ambas exposiciones. Se trata de un enjambre de 140 cometas de papel realizadas de manera artesanal, adornadas con esténciles que produjo el artista, parte de un archivo abierto que ha dejado disponible para el público, alojado también en CaSA. Vale recordar la acción que realizó Francisco Toledo en 2014 para rendir homenaje a los 43 estudiantes de Ayotzinapa trágicamente desaparecidos. En esa ocasión asignó a cada cometa el rostro de cada chico, completando la acción con niños de primaria, quienes poéticamente los hicieron volar; en palabras del mismo Toledo, tomaron las cometas “para buscar a los desaparecidos desde el cielo”, pues la tradición zapoteca dicta que el hilo de las cometas enlaza el mundo de los vivos con el de los muertos. Completa la muestra el video documental de 39’ Francisco Toledo (2000) de Rafael Ortega y Cuauhtémoc Medina.

La segunda muestra que presenta Casa México España, y que amplía aún más el acercamiento al artista, se titula “Francisco Toledo. El color como forma”, una selección de dieciséis piezas de la colección Arvil, realizadas entre 1990-2000, donde se destacan tres autorretratos y diversas composiciones figurativas al temple, óleo, acuarela, collage, así como un tapiz. Sendas muestras ofrecieron actividades lúdicas y educativas complementarias para públicos de todas las edades, quienes disfrutaron de talleres, cuentacuentos de mitos y leyendas oaxaqueñas, así como cursos y conferencias.

*Cortesía: Casa México España.

ELISA RODRÍGUEZ CAMPO

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