Exposición Individualago 2021 - nov 2021· Por Alessandra Simões

Luiz D’Orey

Galería Mercedes Viegas

La mezcla intrínseca entre palabra e imagen es el leitmotif del trabajo del joven artista Luiz d’Orey, como mostró la exposición reciente “¿Yo no hablé?”, en Mercedes Viegas Arte Contemporánea, en Gávea. Hicieron parte de la muestra cerca de veinte piezas, que incluyen un video, una instalación sonora y obras de la serie Cascade, que juntos revelan el interés del artista por trabajar texto y visualidad en búsqueda de soluciones formales originales.

La serie Cascade, cuyo título hace referencia a las varias ventanas abiertas en la pantalla de un computador, como en cascada, reúne trabajos creados a partir de múltiples capas de papel cortadas con láser –algunas telas pintadas con espray y otras impresas–, que cuando se sobreponen crean una especie de trama, donde las texturas coloridas se mezclan con los comentarios. Así, el artista crea una “vista pixelada” que, ora remite a imágenes distorsionadas, ora a códigos binarios, en una tentativa por capturar el flujo proveniente de internet.

Exposición Individual: Luiz D’Orey — imagen 1
Luiz D’Orey. Doxa e Epísteme #3 (Doxa y Epísteme #3), 2019. Cortes con láser sobre periódicos. 27.94 x 30.48 cm (11 x 12 pulgadas).

“Selecciono comentarios en Twitter y Facebook y no hago ninguna curaduría. Mi objetivo no es discutir el contenido, sino la forma como se lo comparte y cómo las opiniones navegan en las redes sociales”, explica el artista. Para traer a tono esa discusión, D´Orey creó, además de los trabajos en tela, obras con periódicos. En ese caso, las primeras páginas están invadidas por comentarios sacados de las redes sociales como Twitter y Facebook sobre los asuntos destacados del día.

Trabajos como el de D´Orey muestran la sintonía del arte contemporáneo en recalcar el campo de la palabra. Entretanto, esto no significa apenas la búsqueda de una iterdisciplinaridad. Como anota el filósofo Jacques Rancière en el libro El destino de las imágenes, el arte contemporáneo pasó de la analogía de los significados a la mezcla de los significantes, pues las artes dejaron de “analogizarse” y de corresponderse a distancia. Sus materialidades se mezclaron y se las toma en conjunto. La gran pregunta que surge, entonces, es la de pensar los efectos y las implicaciones de esa mezcla. Según Rancière, ha surgido un nuevo modo de articulación entre palabra e imagen.

Es en esta forma entre lo visible y lo decible como puede analizarse la obra de D´Orey, como la instalación sonora creada con cintas multicoloridas. Usadas por el artista como máscara para las capas de papel pintado con espray, las cintas se acumulaban en su taller. Pero terminaron adquiriendo una nueva función: una escultura que trae embutido el sonido de muchas voces opinando al mismo tiempo. Como una especie de murmullo.

“Hoy los antiguos lectores del periódico, telespectadores y oyentes de radio disputan, con las grandes emisoras, el mismo espacio en las redes sociales. Todos tenemos acceso a las herramientas de comunicación masivas, lo que hace que todo tenga un tono de argumento o esté sujeto a duda. Lo que me interesa es la forma como cada persona usa retazos de las informaciones disponibles para afirmar su propia narrativa”.

Trabajar con los medios y sobreposiciones, además, no es una novedad para D´Orey. En su primera individual en Río, “casi plano”, realizada en el 2017, había escogido otra forma de comunicación no convencional. Para la construcción de cada imagen, que tenía como punto de partida fotos de construcciones y de la arquitectura de la ciudad de Nueva York, el artista utilizó pósters arrancados de los muros como su material primario, dentro de cajas escénicas, que recordaban los teatricos “lambe-lambe”. Después de terminar cada pintura, fotografiar y reproducir su imagen en un papel de póster, pegaba nuevamente la obra en la muro. Después de un registro diario fotográfico y en video, Luiz d´Orey arrancaba su trabajo y lo reutilizaba sobre la imagen de la pintura como inicio de un nuevo trabajo.

Nacido en Río de Janeiro en 1993, D´Orey se trasladó a Nueva York en el 2012, donde se graduó como Licenciado en Bellas Artes (B.A.) en la School of Visual Arts. Actualmente se divide entre las dos ciudades. Uno de los seleccionados para el premio PIPA 2019, presentó recientemente la exposición “Rumor”, en Elga Wimmer Gallery, en Nueva York. Durante los cuatro años como alumno de la SVA, recibió de la institución varios premios, como Award (2016), Sillas H Rhodes Award (2016) y Gilbert Stone Scholarship (2015). Su currículo muestra exposiciones colectivas en Nueva York, Londres y Río de Janeiro; individuales en Río, Belo Horizonte y Nueva York, además de participaciones en ferias como Pulse Art Fair (Miami), SP-Arte y ArtRio.

El artista también trabajó como asistente de los artistas Raul Mourão (en su taller en Nueva York) y Carlos Vergara (en sus visitas a Río). Es posible constatar una relación bastante expresiva con la obra de Vergara en su poética. El desplazamiento de los signos urbanos hacia el arte, y viceversa, las composiciones geométricas y propuestas cromáticas bien elaboradas a partir de superposiciones de capas revelan no solo esta relación con Vergara, sino su propia búsqueda por una obra en constante investigación formal.

Luiz D’Orey, por Alessandra Simões | artnexus