Miguel Rio Branco abre la exposición Maldicidade, coincidente con el lanzamiento del libro con el mismo título, editado por Taschen. La exposición, curada por el propio artista, selecciona imágenes fuertes e impactantes, destacadas en el libro: tanto la exposición cuanto la publicación colocan en primer plano el interés antropológico del artista y la degeneración de las grandes ciudades. La visita al ambiente expositivo creado por Miguel Rio Branco, en la Galería Luisa Strina, permite experimentar un proceso en el que el artista viene construyendo, a lo largo de más de cuarenta años, una investigación sobre lo urbano, las metrópolis y los ciudadanos. El conjunto de obras escogidas para esa individual establece un trabajo en proceso, como lo dice el mismo artista: lo inédito son la “construcción e intención”; con esa estrategia, la muestra exhibe una gran edición de fotografías captadas a lo largo de su carrera, y elaboradas a partir del contexto en que cada instantánea está colocada para dialogar con las demás, por aproximación o rechazo, sacando partido de la forma, los colores, las uniones y oposiciones de los diálogos entre las imágenes. Se crea un ambiente narrativo inédito, a partir de una carpintería en el montaje.

Las imágenes captadas entre 1970 y 2010, en diversas ciudades de Estados Unidos, Brasil, Japón, Cuba, Perú, cobran fuerza expresiva por sí mismas. Las ciudades donde el fotógrafo actuó no son protagonistas, pero sí las historias, contadas en imágenes, cuadro a cuadro. La resignificación de esta muestra, armonizada en la exposición y también en el libro, señala la fuerza acumulada por Miguel Rio Branco y su interés en interpretar historias construidas por sus imágenes, que se desdoblan en muchas potencialidades, el fabuloso acervo de Rio Branco, unido a su capacidad de organizar, orquestar, diseñar, ambientar un espacio expositivo y hasta las páginas de un libro con dramatismo y emoción, contadas por el artista, que se involucra en las escenas captadas en instantáneas o imágenes construidas. El verbo es “sentir”.
La reunión de esas imágenes muestra un fotógrafo que toma parte en la escena, interfiere en los acontecimientos, un flâneur que reporta su paso y vivencia en cada espacio que experimentó. Tal vez, un Elohim, un ángel que se ofrece para discutir lo urbano por medio de su estética, al iluminar y dar sentidos a los imaginarios que se presentan en las calles, los recovecos y caminos. La poética de los contrastes y de los contrarios construye una metrópolis, donde se depara con los grandes dramas urbanos sin la preocupación de tiempo-espacio.
“Maldicidade” es la propia invención de una ciudad donde la palabra estructura el sentido mismo establecido por el pensamiento del artista, en la unión del mal y la ciudad, ciudad maldita, ciudad inquieta, ciudad abyecta. De nuevo, el ángel organiza y da sentido estético a lo más dramático que se percibe en las grandes ciudades. “Maldicidade” expone las vísceras de la ciudad imaginada en fragmentos marginales e inconexos, donde las ambigüedades ganan resonancia. Miguel Rio Branco entra sin miedo en los territorios deteriorados, donde el miedo y el terror ganan sentido, y revela la belleza emotiva de aquello que, normalmente, las ciudades quieren esconder.
El espacio expositivo ideado por el propio artista cubrió las paredes del cubo blanco con un gris intenso, calentado por una luz, también propuesta por Rio Branco, que acentuó las sombras, y refleja un pensamiento de las grandes metrópolis, la dureza, el cemento y el distanciamiento. En ese ambiente, las imágenes organizadas, ora en forma individual, ora agrupadas, dan sentido emocional al conjunto expuesto. El espectador es conducido a otras dimensiones experimentadas por las provocaciones del artista. El negro y blanco acentúan el dramatismo de las escenas, en contraste con otros conjuntos captados en colores fuertes y vibrantes. Colocados en oposición, se relacionan como polos energéticos.
La estrategia de Miguel Rio Branco al organizar grupos en polípticos y presentar otras fotografías en forma individual es una constante en el pensamiento del artista. Desde 1977, con Strangler in a strangled land y con la exposición “Negativo sucio”, de 1978, con fuertes referencias a la pintura y al cine, el artista comenzó a crear narrativas poéticas con montajes hechos con grupos de fotografías; ya en aquel momento el artista tenía necesidad de crear diálogos entre sus imágenes, diseñar narrativas visuales relacionando y contextualizando grupos de fotografías. Otras, ganaban fuerza por su significado por el aislamiento. Es con ese pensamiento editorial que Miguel Rio Branco crea grandes fabulaciones, tanto en sus exposiciones como en sus libros.
La serie Maldicidade surge de la continuidad de un ensayo fotográfico producido por Rio Branco en los años setenta, cuando vivió en Nueva York. En el 78, con la muestra “Negativo sucio”, dio continuidad a la investigación sobre la degradación de las grandes metrópolis. La continuidad de esa investigación fue publicada por la Cosac Naify, en 2014, y, ahora, una edición ampliada, por la editorial Taschen, presentada en la apertura de la exposición, en la galería Luisa Strina. El proyecto gráfico del libro Maldicidade es del propio Miguel Rio Branco, asistido por Isidora Gajić.
