Exposición Individualsept 2019 - nov 2019· Por Alessandra Simoes

Carlito Carvalhosa

Silvia Cintra + Box 4

La materialidad y los elementos constructivos, y su relación con el espacio, permean las principales preocupaciones del artista paulistano Carlito Carvalhosa, como mostró su nueva individual “El comercio de las cosas”, en la galería Silvia Cintra + Box 4 de Río de Janeiro. La exposición presentó una gran interferencia en el espacio, con innumerables pinturas en aluminio y en cera, de formatos pequeños y medianos, dispuestos en medio a tubos de luz fría colgados del techo.

Esas nuevas pinturas en óleo y cera remiten a una nueva tipología que fue desarrollada por el artista al final de los años 80, cuando realizó sus primeros experimentos con cera de abeja y pigmentos. Incluso, algunas obras de este período estaban presentes en la muestra, creando una relación con las nuevas obras, en las que Carlito Carvalhosa usa los propios puños y pulgares para manipular el material, creando impresiones con superposición de color. Las pinturas en aluminio, en esta nueva serie, dejan de ser monocromáticas, como las obras desarrolladas por el artista desde el final de los años 2000, y ganan inusitadas combinaciones de color. El óleo sobre el aluminio espejado crea un tipo de superficie en la que la pintura parece fluctuar.

Exposición Individual: Carlito Carvalhosa — imagen 1
Carlito Carvalhosa. Sin título, 2018. Óleo y cera sobre madera. 50 x 40 cm (19 7/10 x 15 7/10 pulgadas).

La producción inicial de Carvalhosa ya revelaba un propósito constructivista, a partir de la investigación de vínculos entre la dimensión expresiva de la materia y de la forma. En cuadros realizados con cera, al final de los años 80, el artista exploró la maleabilidad y el carácter translúcido de la materia. Los resultados jugaban con la mirada del espectador, que nunca encontraba un punto de apoyo definitivo. Las esculturas de ese período también giran en torno a la idea de lo impreciso; su disposición en el espacio sugería siempre cierto desequilibrio, generando extrañeza. Materiales maleables, miméticos y de colores opacos o translúcidos, se utilizaban para crear una obra enigmática, que en esta última muestra nuevamente instala la duda sobre su materialidad.

Estudió Arquitectura y Urbanismo en la Universidad de São Paulo (FAU/USP) de 1980 a 1984. Reconocido en todo el Brasil, irrumpió en la escena artística nacional en la década de 1980, como miembro del colectivo paulista Grupo Casa 7, junto con Rodrigo Andrade, Fabio Miguez, Nuno Ramos y Paulo Monteiro. Durante este periodo, producía pinturas de grande formato, con énfasis en el gesto pictórico, haciendo parte de un grupo bastante expresivo de artistas que procuraban el retorno a la pintura en São Paulo. Inició su carrera produciendo pinturas abstractas que aliaban gestos pictóricos y un énfasis en la plasticidad, y siguió explorando su fascinación por los materiales en obras esculturales, aplicando el método egipcio de cera perdida y trabajando con porcelana. En este periodo comienza también con los experimentos, mediante la confección de cuadros con cera pura, o mezclada con pigmentos.

En 1989, recibió una beca del Deutscher Akademischer Austauschdienst (DAAD) [Servicio Alemán de Intercambio Académico], y permaneció en Colonia (Alemania) hasta 1992. A mediados de la década de 1990, realizó nuevos experimentos con cera y esculturas de porcelana, explorando en profundidad las propiedades estéticas de los materiales. Durante las últimas décadas, Carlito Carvalhosa participó en innumerables muestras importantes en Brasil y en el exterior, entre ellas, las bienales de São Paulo, La Habana y Mercosur, y una individual en el MoMA de Nueva York.

Además de sus experimentos matéricos, Carvalhosa utiliza variados medios y objetos encontrados –incluidos ampolletas eléctricas, tejidos y espejos– para investigar el espacio arquitectónico, como hizo en la muestra “El comercio de las cosas”. Allí se pudo ver su interés por la relación entre el espacio y el acto de construir, en un constante reordenamiento del mundo, a partir de la adicción al gesto y la lucidez de la materia. La exposición proporcionó una experiencia de total inmersión espacial, a partir del cuestionamiento de los propios límites arquitectónicos de la galería.

ALESSANDRA SIMÕES

Carlito Carvalhosa, por Alessandra Simoes | artnexus