Exposición Individualjul 2019 - sept 2019· Por Graciela Kartofel

Bosco Sodi

Galería Hilario Galguera

Bosco Sodi es instalacionista, pintor y escultor. Nació en México y está muy ligado a su tierra, así como disfruta deambular por el mundo. En este siglo, Bosco Sodi mantiene sus talleres en Ciudad de México y en Nueva York. Exhibe consistentemente en estas metrópolis y en Londres. Su materia prima es la tierra, lo que conlleva establecer la primacía de su paleta. En sus realizaciones se lo comprende como minimalista y telúrico, así como orgánico, sin negar ciertas consideraciones geométricas. Para quienes no hayan visto su exposición, se amplía esta referencia de “consideraciones geométricas”, ya que son un tanto primitivas, tales como realizaciones de esculturas en barro cerámico, en forma de columnas de corte cuadrado, o sea, pilares. En sus trabajos, la calidad técnica es muy buena, sin que haya una preocupación de que cada arista sea rigurosamente recta. También ha realizado enormes “plataformas” del citado material, a las que se les integran otros aspectos; y en una de sus instalaciones levantó un muro de ladrillos interactivo de alto rango social, llevada a cabo en un parque de Nueva York.

Así establecidas las premisas visuales del trabajo de este artista, completamos con la información de que él mismo elige y establece la relación con la materia, con la ayuda de locales mexicanos para la ardua labor de la preparación del barro. Ya sea por medio de la tracción animal –un burro o un caballo que gira en torno a un poste–, ya sea por medio manual, cuando la cantidad de barro que se va a preparar es menor. Para quienes conocen y atesoran las resultantes cerámicas, también interesa saber que, para los pilares de gran formato, Bosco Sodi implementa un horno especial, y no los habituales hornos chicos y medianos que usan la mayoría de los ceramistas.

Exposición Individual: Bosco Sodi — imagen 1
Bosco Sodi. Las tinieblas sobre la faz de la tierra, 2018. Arcilla y técnica mixta sobre tela. Dimensiones variables.

De barro y fuego se trata, como si de vida y muerte se hablara. Intensidad es una palabra que resume el trabajo de Bosco Sodi. Lo ancestral del barro y lo trágico de las agresiones mundiales coinciden sublimadamente en esta actualidad estética que desarrolla el artista que aquí nos ocupa.

La serenidad de cada una de sus obras es indiscutible, perceptible a la par que inquietante. Para el visitante, deambular delante de esas resultantes cerámicas puede llevar de la indiferencia a la emoción, tanto como de la percepción de algo simple al planteo de enigmas. Hacer cerámica es un modo de vida que Bosco Sodi comparte con pintar estas

dualidades texturales monocromáticas o bicromáticas. Es interesante agregar que no sólo los cánones de lo bello han cambiado sino que siguen cambiando. Quienes entienden la realidad actual, aquellos quienes no se niegan a aceptar que la belleza es permeable y que el concepto también lo es, perciben el condimento indispensable que mantiene activa la creación. El preciosismo habita en el interior de cada una de las esferas o de los cubos, o de los paralelepípedos debidos a Bosco Sodi. Aunque no es un preciosismo material sino una esencia idescifrable. Eso es lo que el “veedor” aspira a percibir y a absorber deambulando en la exposición. En sus instalaciones se resume una tensión no solo material, ni solo formal o colorística sino también espacial,

tanto en las que incluyen alguna obra al muro y otras en el piso como en aquellas que solo habitan el piso. Está en el espectador imaginar si el artista lo invita a jugar con las distancias entre las partes o a considerar que lo allí planteado es inamovible. Es una pregunta que queda abierta

para otro diálogo con el autor.

“Las tinieblas sobre la faz de la tierra” es el título de la exposición que nos ocupa, que atiende a la dualidad en la vida, en sus componentes luz y oscuridad, vida y muerte, bien y mal, espíritu y materia. En una entrevista telefónica con el artista mientras terminaba las obras, declaró: “Comencé” a pensar mucho sobre la vida y la muerte tras la partida de mi abuela Mima. Pensé en la alegría de vivir y en los tristes momentos que la acompañan. Esta exposición trata sobre esta dualidad”. Esto también motivó una serie de pinturas en blanco y negro, compuestas de carbón negro y blanco de titanio.

GRACIELA KARTOFEL

Bosco Sodi, por Graciela Kartofel | artnexus