Exposición Individualdic 2018 - feb 2019· Por Katherine Chacón

Sigfredo Chacón

Imago, Art in Action / Miami Biennale

Dos exposiciones del artista venezolano Sigfredo Chacón (Caracas, 1950) fueron presentadas simultáneamente en Miami durante los meses de septiembre y octubre. Las muestras se enfocaron de manera independiente en dos momentos de la trayectoria del artista -el período temprano y la época actual-, dejando en evidencia un inteligente y perseverante trabajo que abarca ya más de cuarenta años.

Formado como artista y diseñador, Chacón ha abordado la creación con un particular interés en los aspectos conceptuales. Su obra toda muestra su constante búsqueda en torno a los mecanismos de la visualidad plástica, lo que le ha permitido apuntar al desnudamiento y desmontaje de las estrategias comunicativas del lenguaje pictórico. Sus planteamientos han sido expuestos a través de diversas series que el artista, según sus palabras, ha mezclado o superpuesto “exprimiendo las ideas, tejiendo una especie de telaraña conceptual, para que la pintura sea el medio y el fin de todo el discurso creativo y que cualquier referencia sea la pintura misma”.

Exposición Individual: Sigfredo Chacón — imagen 1
Sigfredo Chacón. Black Paintings (Pinturas negras), 2017-2018. Acrílico sobre tela. 30.48 x 30.48 cm (12 x 12 pulgadas). Foto: Juanita Antonorsi.

El interés por el conceptualismo surge muy temprano en la carrera de Chacón. Habiendo estado vinculado a los círculos experimentales de la Caracas de los años sesenta y estudiado a principio de los años setenta en Londres, su búsqueda estuvo plenamente informada de los movimientos de renovación y ruptura en franca erupción entonces en occidente.

La exposición presentada en Miami Biennale, Situations. Early Works. 1972, revisitó este período de su obra, recreando la instalación que Chacón realizara ese año en el Ateneo de Caracas. El montaje de entonces buscaba confrontar y proponer un lenguaje alternativo al cinetismo, movimiento convertido en la estética oficial del período de la llamada Venezuela saudita. Para ello, Chacón se valió no sólo de la utilización de materiales crudos como la tela de lienzo o la soga de fibra vegetal, sino de procesos primarios de elaboración, al recurrir a simples amarres y suspensiones que, como en las piezas Situaciones (Res-Rembrandt) o Situaciones, seguían de cerca las calidades del Arte Povera. La concepción efímera con la que fueron elaborados estos trabajos radicalizaba la distancia con la “fetichización” de la obra de arte. De hecho, todas las piezas fueron destruidas al culminar el evento. Asimismo, el haber sido concebida como una ambientación, y no como una exposición tradicional, acentuaba el carácter experimental de la propuesta. En Situaciones, el espacio conformaba un todo y el espectador se separaba de su papel contemplativo para convertirse en parte activa del evento, motivado por estas “situaciones” que, además, aludían a la pintura (y al arte mismo) acudiendo a su precariedad material como pivote connotativo.

La muestra de Miami, se complementó con fotos del montaje de la exposición de 1972. También fueron incluidas piezas de otros períodos relevantes de la trayectoria de Chacón, como las Pinturas Parlantes –planos monocromos en los que el artista, en una alusión al conceptualismo clásico, escribe en relieve el nombre del color utilizado– o las Pinturas para daltónicos, producto de una concienzuda investigación sobre la percepción del color.

Imago, Art in Action, exhibió un nutrido conjunto de obras de la serie Black Paintings de reciente elaboración. Las piezas siguen de cerca la configuración ya característica en muchas series elaboradas por el artista en las que un cuadrado pintado se encuentra surcado en su borde inferior por una cuadrícula donde se disponen letras en relieve que aluden de un modo irónico o soslayado a la pintura misma. En este caso la palabra común en todas las piezas es black.

Contrariamente a su denominación, las “pinturas negras” son muy coloridas a primera vista. Para realizarlas, Chacón trabajó el fondo de cada pieza con pigmento negro, al que luego cubrió con una capa de acrílico de color brillante, blanco o gris. Cada pintura tiene un tono diferente, aunque en algunas pocas se utilizan dos colores dispuestos simétricamente. El negro lleva en estas piezas buena parte de la carga expresiva, ya que actúa como un protagonista escondido, contenido, cuya presencia de percibe desde lo subrepticio. Juega un doble papel: el de imprimatura, apagando silenciosamente desde el fondo el color que lo cubre, y el de color expreso, dejándose ver a través del entramado azaroso de los brochazos, mezclándose, saliendo por los bordes del cuadro, o en gotas y chorreados.

En estas piezas se establece una tensión entre su conformación plástica “conceptual” y lo que desde la serie de las Berlinpaintings, viene a plantearse como la introducción de un rasgo narrativo en la obra de Chacón. Aquellas tenían que ver con la impronta psíquica que una visita a Berlín y a campos de concentración nazis dejara en el artista; éstas reflejan el holocausto personal de quien como Chacón, emigra de un país en crisis y debe adaptarse a nuevas realidades.

KATHERINE CHACÓN

Sigfredo Chacón, por Katherine Chacón | artnexus