Sobre cifras, números y estadísticas tiene como tema principal la historia de Colombia, la memoria colectiva y especialmente la amnesia, condición permanente señalada de la personalidad histórica de este país. Y es que el problema de no querer recordar, de hecho, es uno de los síntomas de quienes han sufrido situaciones de violencia extrema, como les ha sucedido a los casi dos millones de víctimas directas de la guerra en este país.
El método adoptado por el artista ha sido el de una poética apoyada en la mecánica y las herramientas digitales, sintetizadas mediante la utilización de un procedimiento analítico –de la historia, el documento, la geografía y las leyes–, para presentar resultados que, en conjunto, son evidencia indexada y a la vez poética. Las obras de Vaca siempre remiten al texto, ya sea por el lápiz que escribe y borra lo que escribe, ya sea por la superposición de imágenes sobre papel, ya sea por el uso de la impresora que imprime –y tacha, que también es una forma de borrar– lo que ha impreso.

El absurdo de hacer diseños mecánicos que no sirven para el objeto que se proponen es constante en el artista, y se ve reflejado en obras como Intenté escribir en paz, compuesta por cuatro módulos: Colombia, Acuerdo, Firma y Paz. Cada uno tiene diferentes motores que mueven lápices que giran y chocan entre sí. La diferencia con una versión anterior, Constituciones, donde los lápices borraban lo que escribían, es que en este caso chocan entre sí y, metafóricamente, intentan escribir algo que no pueden escribir, recordando las leyes que no se escriben, o que se escriben para ser ignoradas.
Vaca también presentaba la serie Transposiciones, compuesta por cuatro obras: Transposiciones 1, que consistía en una serigrafía a cinco tintas, donde imprimía uno sobre otro cada uno de los nombres que ha tenido Colombia, desde la Gran Colombia hasta el actual, República de Colombia. Para ello, Vaca buscó los textos originales de cada Constitución que ha tenido el país en archivos públicos y tomó el tipo de letra correspondiente a cada momento histórico. Utilizó para cada nombre un color, y, así, las frases sucesivas sobrepuestas en amarillo, azul, rojo y negro son finalmente selladas, por así decirlo, por el nombre actual de la república en gris, un color que para Vaca refleja el estado actual de las cosas. La serigrafía incluía la flor de lis, símbolo de las promesas republicanas.
Transposiciones 2 se compone de 32 placas en acrílico de idéntico tamaño, presentadas en una caja de madera; cada placa con el mapa de cada uno de los 32 departamentos que componen el país. La parcelación del territorio reflejaba una idea de nación que no se articula como un todo, replicando las divisiones políticas y las dificultades de una nación caracterizada por la ausencia del Estado. En Transposiciones 3, de idéntico formato, escogió las palabras que más se repitieron durante los acuerdos de paz de La Habana, entre el Gobierno colombiano y las FARC. En este caso, lo más decepcionante para el artista es que las palabras que más encontró son las que siguen definiendo situaciones no resueltas, como paz, implementación y víctimas.
Transposiciones 4 también es una reunión de 32 láminas; en este caso, cada una incluyendo números que en su suma total llegaban a 152, el total de líderes sociales asesinados desde enero hasta julio de este año. No sobra mencionar que estos líderes son las principales víctimas de la violencia después de la entrega de las armas por parte de las FARC. Diálogos de paz es una extensión de una primera versión presentada en la exposición Estrategia de respuesta rápida (2016); esta última realizada antes, durante y después de la firma de los acuerdos de paz. Es una serie de trinos de personajes políticos que opinaban a favor y en contra de los acuerdos. A través de una impresora conectada a la red, los tuits de antagonistas y negociadores eran impresos en un papel que, a manera de bucle, giraba sobre sí mismo. La sobreimpresión causaba la tachadura misma del texto. Era esta la suma de obras que Vaca presentaba fruto de su intensa actividad y participación en exposiciones en los últimos cinco años, quizá las más significativas para la futura historia de Colombia, como sus obras alrededor de la paz lo señalan.
SANTIAGO RUEDA
