Exposición Individualdic 2018 - feb 2019· Por Juan José Santos

Albano Alfonso y Sandra Cinto

Galería Fernando Pradilla

El Espacio Proyectos de la Galería Fernando Pradilla se convierte y se transforma gracias a la obra de Sandra Cinto (Santo André, 1968). En su muestra individual Dibujos expone eso, delicados trazos marcados sobre papel, trabajos que trascienden lo matérico e incluso lo dimensional. De los pequeños dibujos emana una épica sin medida ni tiempo, mientras que en el gran mural, que cubre toda una pared de la galería, el entramado te introduce en cada detalle y anuncia su fragilidad. Esa gran pared pintada está protagonizada por un violín, que parece atravesar (o surgir) de esta de perfil. Sale o entra en un inmenso negro, y con el instrumento se cuelan las ondas expansivas, curvas que se repiten y oscilan, conformando olas, o montañas, que se sobreponen a una constelación estrellada. 

Lo líquido (el bravo oleaje), lo telúrico (la topografía sugerida por las líneas) y lo etéreo (esos conjuntos de centellas que se acumulan en las zonas de mayor profusión de accidentes) se unen con la misma soltura con la que se juntan lo visible y lo auditivo. Uno puede escuchar al violín, del que emerge todo ese universo, un sutil pero perceptible temblor, que armoniza el todo. Es lo que hace que cuando uno pretende escribir una reseña sobre esta obra, aunque sea únicamente cegado por aspectos técnicos, no sea capaz de impedir el impulso poético.

Exposición Individual: Albano Alfonso y Sandra Cinto — imagen 1
Albano Afonso. Cristalización del paisaje Nº 6-A, 2018. Díptico. Impresión chorro de tinta y pigmento natural sobre papel de algodón. 150 x 180 cm (59 1⁄16 x 70 55⁄64 pulgadas).

 Cinto nos embruja con sus instrumentos de viento (como ya hiciera en su exposición La otra orilla, en el CAAM, en el 2014) y sus obras enmarcadas, a las que nos acercamos tras la inmersión del mural: acuarelas y tinta china sobre papel washi, pertenecientes a su serie Acaso e necessidade (2016-2017) o derivadas de esta. Masas líquidas o gaseosas en negro, mares o nubes, en las que se inscriben y laten dibujos en blanco, cuyas formas remiten a formaciones naturales. Mundos imaginados que parten del azar, manchas e incidencias que dictan por dónde ha de dejarse guiar la mano: “Deixar escorrer. Aceitar o acaso. E eu, que sempre quis controlar tudo” (Dejar que fluya. Acepta la oportunidad. Y yo, que siempre quise controlarlo todo), como dejó escrito la artista en la presentación de la serie citada. 

Aceptando la oportunidad bajamos a la planta principal de la galería para visitar la muestra de su compañero de viaje, el artista Albano Afonso (São Paulo, 1964), con quien dirige el espacio paulista Ateliê Fidalga, y con quien comparte cartelera en esta exposición doble con la que este espacio dio pistoletazo de salida a la Apertura Madrid Gallery Weekend. En Vivir en un mundo abstracto Afonso da rienda libre a sus investigaciones y experimentos, cuya materia prima es la confusión entre lo natural y lo artificial, la figura del creador frente a lo creado, y el peso de la historia del arte en el quehacer cotidiano. 

Exposición Individual: Albano Alfonso y Sandra Cinto — imagen 2
Sandra Cinto. Sin título III, de la serie Acaso y necesidad, 2018. Tinta china y acrílico sobre papel japonés. 68 x 102 cm (26 49⁄64 x 40 5⁄32 pulgadas).

A través de la fotografía, del dibujo, de la manipulación digital y de la escultura intenta domar la luz y el reflejo de diversas formas: de manera engañosa, como en sus bodegones, en los que llega a lo vivo/muerto desde el ingenio virtual, de forma esquiva, como en los dípticos que enfrentan el dibujo sobre papel y el óleo sobre lienzo, en los que a través del color se quiere llegar a la luz, o metafísica, con las manos del artista colgando del techo, remarcando la confusión con la contradicción gestual. Son las manos del hombre que no es uno sino múltiples, y que pueden crear (alumbrar) o destruir (opacar): “El cuerpo, ya sea emitiendo o reflejando luz, no pertenece a alguien en particular, sino que es un retrato del hombre común, a veces más simbólico (un pictograma), a veces más naturalista”, afirmaba Cauê Alves a propósito de su exposición Anatomía da luz (2014). Algo queda claro tras la visita a sus creaciones: tras el artificio, la duda o la sugestión, siempre aparece una mano firme.

JUAN JOSÉ SANTOS

Albano Alfonso y Sandra Cinto, por Juan José Santos | artnexus