Hoy en día la muerte se apropia de la vida en cualquier posición. Generalmente los cementerios son al aire libre. Las lápidas se ubican sobre monumentos funerarios en posiciones verticales, horizontales, o en plano inclinado. En un intercambio de entornos y contenidos, César Martínez usa el rayo láser para escribir frases históricas, escatológicas, políticas, sociales, críticas, de reclamo y de queja reiterada. ¿Sobre qué material escribe el artista con rayo láser? Sobre mármol. Este soporte es indiscutiblemente el adecuado para las cargas que recibe, cargas agresivas, dolorosas, significativas, que hay que poder resistir. Algunas de las frases son: “Tratado de libre comerse en América del Norte”, “Educastración es vídeolencia”, “Me dueles, México”.
Juego de espejismos son las palabras que usaron en la gacetilla de prensa para la exposición de César Martínez. Estas tres palabras son sencillas y adecuadas para expresar lo que acontece cuando se entra a la galería. Un cierto enceguecimiento con espejismos de brillos y opacidades se sucede en los relieves. La exposición comprende cincuenta placas de mármol con frases significativas talladas, acompañadas de dos esculturas de cera de figuras humanas en tamaño natural –con una vela para derretir la obra–, y una escultura de una figura humana que refiere la respiración, el hálito de vida, la luz como reflejo de presencia vívida, como escultura de eros. El espectador va expandiendo su mirada a los grupos de placas, y luego se va acercando a una que otra y descubre texto tras texto. No PeRDeré, en mármol blanco de Durango; Siempre Mañana, en el mismo material; PANteón, en mármol negro de Monterrey, y Apocalipsis never again, en mármol blanco de Durango, son algunas de las frases. La sensualidad, síntoma de vida, se manifiesta en la figura realizada en silicona que incluye un sensor de presencias, ubicada sobre una base de mármol. Cuando alguien entra a la habitación, el sensor lo detecta y comienza la sutil acción.
Hace años, que quien esto escribe tuvo oportunidad de premiar a César Martínez, como parte del Jurado del certamen de Arte Joven. En esa ocasión, el artista presentó una obra con la característica de ser un dibujo con pólvora. Esto indica lo no tradicional, transdisciplinario y conceptual de este autor. Los relieves como placas mortuorias se extienden desde la entrada por toda la sala principal y las dos secundarias. Si bien los mensajes grabados se entienden de manera específica referidos a México, de modo lamentable en muchos aspectos abarcan situaciones que coinciden globalmente. Se ha discutido, en muchas ocasiones, ¿cuánto puede el arte influir social y políticamente? ¿Cuán revolucionaria puede ser una obra de arte en acción? ¿Cuánto efecto puede el arte tener sobre las necesidades de una comunidad? Esta ambientación de muerte, de pensamientos y de voces grabadas en el mármol se hace sentir. En los años recientes se acostumbra a ver en algunas exposiciones frases alusivas en los muros, ya sea del artista o de otros artistas de movimientos artísticos acordes. En Memento Mori / Ave Fénix, las frases no están en los muros sino en las propias obras. Se exponen las situaciones lapidarias del “México lindo y querido”. Si bien las frases no deambulan por el territorio del texto de sala propiamente dicho, sino más cercanas a la poesía y al registro histórico-social.

La exposición de César Martínez puede plantearse como un remuralismo. Las palabras se encuentran en los muros gritando en neutrales blancos y negros. Pero esa neutralidad es un síntoma de elegancia y de congelamiento. El ambiente parece congelado, y las figuras en cera –maleable, derretible– crean la oposición a los relieves frígidos y a sus frases dolidas. Asoma una versión cuasi poética en las frases, sin llegar a ser propiamente poesía. Hasta cierto punto, formalmente, podría considerarse una suerte de poesía concreta. No se reciben las obras como intolerables para convivir con ellas; todo lo contrario, son expresiones de lucidez de un momento –el actual–, y ya sea que se solucionen las tragedias o no, este documento histórico será un recordatorio vigoroso que puede convivir en una casa con obras de arte de tendencias diferentes. Asimismo, esta exposición promueve las contradictorias situaciones de los velorios, en que los vivos se acompañan entre sí, dándose fuerza para repeler a la Dama Blanca, quien en esta ocasión se presenta vestida de mármol y palabra. Doctor en Arte Contemporáneo e Investigación, César Martínez (Ciudad de México, 1962), corrobora la relación entre ciertas carreras de estudios formadoras y amplias, y otras a las que se accede sin apertura de desarrollo.
GRACIELA KARTOFEL
