Exposición Individualene 1994 - mar 1994· Por Bélgica Rodríguez

Iván Serpa

Centro Cultural Banco do Brasil

Importante exposición retrospectiva, 1947-1973, en homenaje a Iván Serpa, un gran artista del Brasil desaparecido hace veinte años. El realizar esta muestra fue saldar una deuda con la obra y vida de un creador que hizo de ambos un proyecto artístico por excelencia. Serpa y su obra forman parte de la historia del arte contemporáneo de ese país. Se presentaron ciento sesenta trabajos que mostraron las diferentes facetas y períodos artísticos por los que su obra transitó. Serpa murió en 1974 de un derrame cerebral. Fue un artista prolífico que incursionó en diversas y diferentes vías creativas. En el catálogo se lee que pasó de la figuración a la abstracción, de un fuerte concretismo a la gestualidad expresiva, de lo experimental a la práctica artesanal. Se le presenta como un indagador, como un experimentador fiel a un proyecto intelectual, "obligándose siempre a cuestionarse a sí mismo a su tiempo y a su historia".

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La muestra, muy bien instalada en las galerías del Centro Cultural del Banco do Brasil, fue curada por Reynald Roéis Jr., quien también escribió el ensayo que acompaña el catálogo. En este ensayo se analizan las diferentes etapas creativas de Serpa, a la vez que se inserta en el contexto artístico del Brasil propio de los años durante los cuales Serpa trabajó y produjo su obra más importante. Los inicios del artista los ubica en los momentos en que el modernismo brasileño “estaba lejos de haber explorado todas sus posibilidades”. Así, el artista iría a constituirse en uno de los protagonistas de este modernismo tan importante en el desarrollo del arte de ese país. Serpa comenzó siendo un artista figurativo, pero con una figuración muy especial. Su obra de los años cuarenta muestra una simbiosis entre lo figurativo y lo no figurativo. Sus figuras o paisajes, parecen ser la sustancia de la representación figurativa y no la copia de ellas. Para los primeros años de la década del cincuenta ya había pasado de plano a la abstracción geométrica más rigurosa, dejando una valiosa obra para el Brasil. Practicó una geometría concreta, la que indefectiblemente se inscribía en las propuestas de Max Bill. No olvidemos que Bill ganó el Gran Premio de la Primera Bienal de São Paulo en 1951 con una obra concreta, influyendo en muchos artistas locales. Los primeros años de la década del sesenta, últimos de su vida, constituyeron para Serpa la práctica de cierto informalismo tímido, más hacia una figuración gestual compuesta a partir de una línea danzante que configuraba imágenes a descubrirse sobre la tela, semidibujadas por el tejido hecho con la línea coloreada. También en estos años trabajó un neoexpresionismo que si lo hubiese hecho actualmente, se calificaría de transvanguardia. En estos años se permitió el tiempo para explorar la geometría, pero con una inclinación hacia el movimiento óptico. Serpa dejó un excelente grupo de obras que hoy, merecidamente, forman parte del patrimonio cultural del Brasil.

BÉLGICA RODRÍGUEZ

Iván Serpa, por Bélgica Rodríguez | artnexus