Exposición Individualene 1994 - mar 1994· Por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD

Ibrahim Miranda

Meza Fine Art

La galería Meza Fine Art presentó por primera vez en Miami una exposición individual del artista cubano Ibrahim Miranda. La muestra incluyó tres series claramente definidas: una selección de la obra          Cartografía nocturna, una colección de xilografías y un conjunto de Caras. La cartografía de Ibrahim Miranda presenta una imagen física de Cuba transformada y convertida en insectos o reptiles imaginarios. Los mapas, que recuerdan los dibujos de América, presentan una metamorfosis y se convierten en lo que Orlando Hernández denomina un engendro geopolítico1. La referencia de Miranda es a la vez política y poética: política, por la clara reflexión que plantea sobre la situación actual de la isla, y poética no sólo por inspirarse inicialmente en Noche insular: jardines invisibles de José Lezama Lima, sino además, por el imaginario maravilloso que identifica la obra con el elemento fantástico de la literatura latinoamericana.

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En las xilografías este elemento fantástico se vuelve más dinámico. Los mitos personales del artista, combinados con imágenes medievales y elementos de tipo religioso, reflejan un giro diferente, común en el nuevo arte cubano. Como lo explica Gerardo Mosquera, más que una plástica de tema religioso, se trata de una acción de religiosidad a nivel de poética que se manifiesta sobre todo en el empleo libre de iconos para recomponer sus significados en la construcción artística2. Según Mosquera, Ibrahim Miranda inventa sus propios mitos con el propósito de reflexionar acerca de problemas actuales y eternos del ser humano. Esta posición existencialista, oculta en la cartografía y presente en la xilografía, se hace grito en las expresiones de las Caras. Rostros caricaturescos y desencajados muestran una situación dramática. Ya no es necesario escribir que el sentido de terror se apodera de ti, oh superhombre, alrededor del rostro del personaje (Y pensaba aún: he huido, xilografía 1989) para expresar angustia, duda, preocupación. Las imágenes de caras superpuestas, las radiaciones que emanan algunas ellas (se repite la transparencia de la cartografía con mayor fuerza y dinamismo), la repetición de la totalidad o del detalle, son lo suficientemente efectivas para sentir en carne propia el mensaje de Miranda. El artista, preocupado por la suerte del individuo, de la sociedad, de la isla entera, ha dejado a un lado aquellos aires de timidez3 para asumir abiertamente una posición de clamor, que si bien atañe a la situación actual de Cuba, bien puede extenderse a la realidad que vive la mayoría de los países de América Latina.

NOTAS

1 . Orlando Hernández. Cartografía nocturna de Ibrahim Miranda, abril de 1993. Tomado de Ibrahim Miranda. Meza Fine Art, octubre, 1993.

2 . Gerardo Mosquera. Ibrahim Miranda. ArtNexus No. 5, agosto, 1992.

3 . Ibidem.

FRANCINE BIRBRAGHER

Ibrahim Miranda, por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD | artnexus