Formado en arquitectura, José Dávila (Guadalajara, México, 1974) siempre ha tenido un acercamiento peculiar con los materiales, a los que aprecia en su estado original, ya que no suele manipularlos, sino solamente reorganizarlos, lo que hace que él mismo se vea más como un catalizador que facilita los procesos de fuerzas ya existentes. Esto es sumamente sugerente, ya que las variables de su proceso son los materiales en sí mismos y su disposición en el espacio, además de las texturas, los pesos, y sobre todo la yuxtaposición de estos elementos y su relación o contraposición.
La exposición Mecánica de lo inestable, en la galería OMR, presenta ocho esculturas. Las primeras esculturas que se aprecian son un conjunto de obras en las que destacan las vigas de metal de seis metros y rocas. Específicamente, las conocidas como piedra de San Andrés, que es un tipo de cantera gris con matices verdes, proveniente de San Andrés Ixtlán, en el sur de Jalisco, estado natal del artista. Haciendo un juego entre balance e inestabilidad, se agregan esferas u otras rocas que están dispuestas a modo de pesos, sustentados con cable de acero en puntos de tensión estratégicos. Las vigas forman diagonales, y, dependiendo del movimiento del espectador, pueden irse observando distintos ángulos según se cambie de perspectiva.

En el segundo piso de la galería aparece otro grupo de esculturas que poseen el mismo tipo de relación entre pesos y materiales, pero ahora más amplia, con elementos como el concreto, el cristal, el yeso y la madera, todos dispuestos en un modo en el que se genera una tensión física, una especie de confrontación entre rigidez y fragilidad. Incluso, en la obra Mecánica Inestable III hay un globo de látex rojo, que desafía el peso y la sobriedad del metal y de la piedra para confrontar los materiales y crear una pequeña sensación de desorden, de falta de pertenencia.
En la obra Every Finding Has a Consequence también aparece un elemento aparentemente fuera de lugar, una manzana sintética, haciendo un juego entre el equilibrio y la gravedad, con un guiño a Newton y quizá también a Magritte. El artista ha mencionado que le interesan todas las posibilidades de interpretación de los símbolos presentes en su obra, por lo que la manzana en sí misma posee numerosos significados.
La importancia de los materiales y el minimalismo de elementos es una apropiación de artistas como Donald Judd, Richard Serra, Robert Smithson o Dan Flavin, de quienes Dávila ha realizado obra a modo de homenaje y en un intento de seguir reinterpretando la valiosa aportación de estos artistas, en especial en el caso de Judd Series, que realizó entre 2007 y 2009. De igual manera, la obra de Dávila no solo ha sido influida por los minimalistas norteamericanos, sino que también ha tenido aproximaciones con movimientos latinoamericanos como el neoconcretismo brasileño.
La gravedad como fuerza omnipresente se vuelve un hilo conductor de toda la muestra y un elemento fundamental, una fuerza que aglutina y disloca al mismo tiempo; cada pieza de las esculturas tiene esta relación entre masa, fuerza y entre inestabilidad o balance.
Esto último se aprecia especialmente en la obra Act of Perseverance, donde un bloque de cantera sostiene por medio de un cincho de carga una roca volcánica. Desde el comienzo es atractivo el contraste entre la solidez de la cantera y la porosidad de la roca volcánica, y, más tarde, la sujeción entre ambas parece casi imposible. Es una tensión permanente la que las une, pero por momentos pareciera que en cualquier instante podría colapsar, lo que no ocurre gracias a la precisión de cálculo en su sostenimiento.
La inestabilidad de las obras podría sugerir azar, sin embargo, siempre está la sensación de dominar el caos a través del cálculo preciso de cada elemento, de exigirles a los materiales cierta resistencia. A partir de una composición espacial que parecería simple se detona un efecto de desequilibrio y de armonía, se genera un sistema funcional en el que el protagonismo de la materia cruda permite que la sencillez de una viga de metal o el primitivismo de una roca se conviertan en un conjunto estético lleno de simbolismo.
ISAURA RUIZ
