El nombre de Iván Argote resuena en distintos rincones del mundo. Este joven artista, nacido Bogotá (1983) y residente en París, se mueve por Europa, Estados Unidos, África, Asia y América Latina realizando proyectos en todo tipo de medios que impactan, no sólo a las personas relacionadas con las artes visuales, sino principalmente a la población en general. Su lenguaje plástico es flexible y accesible. La palabra escrita o hablada tiene un papel fundamental en sus videos, fotografías, esculturas, dibujos e instalaciones, mediante los cuales explora la relación entre la historia, la política y la construcción de la subjetividad. Sus obras confrontan al espectador y lo estimulan a preguntarse cómo se relaciona con el entorno, con las personas que lo rodean, con el Estado y sus mecanismos de control, con lo que se considera patrimonio y con la tradición a nivel familiar y social. Sus obras son producto de una mente ágil que rehúsa asumir una actitud contemplativa. Su naturaleza provocadora y transformadora no acepta negativas o barreras, por el contrario, busca retos y los enfrenta mediante la realización de obras críticas e incluso contestatarias.

La vertiginosa carrera de Argote comenzó en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, donde estudió Diseño Gráfico. Al finalizar sus estudios en el 2004, consiguió un empleo en el cual duró un día. Según él, renunció “porque debía intentar algo más. Estaba interesado en el arte”1. Trabajó en Colombo Films, donde, a los 22 años, se desempeñó como asistente de Dirección y se familiarizó con las técnicas de fotografía, video y cine. Paralelamente tomó cursos de especialización en fotografía y nuevos medios en la Universidad Nacional. En el 2005 recibió el primer premio en el Salón Nacional de Arte Joven, que consistía en un tiquete de avión. Inicialmente consideró viajar a Nueva York, pero luego decidió viajar a París.
En el 2006 viajó a Francia. Tenía 23 años, no conocía a nadie, y aunque había tomado algunos cursos en la Alianza Francesa, su conocimiento del idioma era muy limitado. Decidió aprovechar la oportunidad para reinventarse. Recuerda que “caminaba mucho, observaba todo lo que sucedía a su alrededor e incluso inventaba estrategias como hacerse pasar como bailarín profesional de salsa”2. Preparó su portafolio para el concurso de bellas artes, se aprendió el discurso de memoria de tal forma que no le fueran a hacer preguntas y logró que lo aceptaran en tercer año como estudiante de maestría en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts, de París.

A partir de ese momento, comienza a realizar trabajos que conmocionan o toman por sorpresa como los videos Boom (2007), en el que coloca una pelota debajo de la llanta de una camioneta haciéndola estallar; I just want to give you money (2007), en el que graba las reacciones de personas que están en el vagón de un metro a las cuales se dirige en francés ofreciéndoles una moneda que nadie recibe; y Making of (2017), en el que se escucha la voz de Argote dirigiendo a los pasajeros que se encuentran en el vagón de metro como si fueran actores en un set de filmación. Su intención en estas obras es cuestionar el límite entre la realidad y la ficción, repensar el concepto de credibilidad y analizar la forma como la gente se relaciona una con otra y el rol que tiene la palabra en este contexto.

Siendo aún estudiante, su actitud provocadora y su constante cuestionamiento de lo considerado oficial o legítimo lo llevan a realizar una intervención por la que se ganó la reputación d’enfant terrible. En Retouch (2008), Argote coloca una cámara de video en el piso de una de las galerías del Centre Pompidou, corre hacia dos icónicas obras de Piet Mondrian, pinta sobre ellas con aerosol negro a modo de grafiti y corre de vuelta hacia la cámara para apagarla. La acción, que demora un total de doce segundos, causa gran conmoción y amerita incluso un artículo en el diario Le Monde, en el que lo tildan de vándalo. El performance establece una relación entre el aura de obras históricas y la acción espontánea de resistencia urbana simbolizada por el grafiti, al mismo tiempo que cuestiona y ridiculiza su valor mercantil mediante el acto de vandalismo. Lo divertido es que en realidad se trata de una intervención digital pues en ningún momento las obras de Mondrian fueron pintadas o dañadas como muestra el video en el que Argote juega en forma traviesa con la idea de la verdad en la imagen.
Otra obra que trata el tema del acercamiento y la comunicación es el video Birthday (2009). Al entrar en un elevador, Argote comenta que no conoce a nadie en la ciudad, que está cumpliendo años y pide que por favor le canten la tradicional canción de cumpleaños. La cámara capta los rostros de quienes en un principio dudan o dicen que no, pero que finalmente le preguntan su nombre y comienzan a cantar. Mediante una tradición universal como es celebrar un cumpleaños, Argote logra superar las barreras que existen entre personas desconocidas y alcanzar un nivel de familiaridad, aunque este dure solo unos segundos. Nuevamente protagoniza un performance que le permite analizar la forma como la gente se relaciona y el rol que tiene la palabra, en este caso una canción que tiene connotaciones familiares y culturales.

Estas acciones deben verse no sólo como estrategias para pertenecer sino como como parte de una posición crítica frente al rol del individuo en la esfera pública. En el 2010 viaja a Nueva York, donde realiza grabaciones que utiliza en la serie Untitled (Nueva York, París, Madrid, 2010-2012). En ellas filma a los transeúntes en su cotidianidad, la cual interrumpe al gritarles frases como “los amo”, “son hermosos” o “son geniales”, que los toman por sorpresa y generan expresiones de asombro. En esta serie desaparecen el artista y la palabra, pues los videos son presentados sin sonido. Nuevamente utiliza el juego como estrategia de intervención, pero en este caso incluye el afecto en un tema que tiene sutiles connotaciones políticas.
La política es un tema importante en su obra pues está estrechamente ligada a su propia historia. Argote creció en los barrios de Bogotá donde se formaron los grupos de izquierda en los años setenta y ochenta, y por ende conoció a temprana edad los ideales de participación cívica y revolucionaria. De ahí surge precisamente el proyecto La estrategia (2012), comisionado para la XXX Bienal de São Paulo, expuesto en el Palais de Tokyo en París y recipiente del Sam Prize for Contemporary Art. La estrategia se basa en el material que el artista recopila y a través del cual presenta una historia no oficial de los grupos revolucionarios mencionados anteriormente. Estas comunidades eran gobernadas por un sistema de ideales que determinaban su cotidianidad y la forma crítica cómo se percibía la realidad social y política del país. La pieza central es una película en la que presenta historias orales que utiliza para reconstruir y documentar una forma de vida. Paralelamente presenta algunos objetos, en particular piezas alusivas a muros de concreto y pedestales con espejos, que involucran al espectador en el proceso.

Más allá de documentar testimonios, Argote se interesa por ir de lo personal a lo comunitario, especialmente en lo referente al espacio urbano. Según él, “es este espacio el que marca y dibuja la historia”3. De ahí parte su interés por realizar intervenciones urbanas en monumentos históricos e instalaciones inspiradas en ellos. Entre otras se destacan Turistas (2012-2013), acciones documentadas fotográficamente en las que viste con ruanas estatuas de personajes históricos, especialmente conquistadores españoles, en ciudades de Colombia, Estados Unidos y España; Strengthlessness (2014), una escultura inspirada en el obelisco egipcio ubicado en la Plaza de la Concordia en París, el cual reproduce doblado, recostado sobre el piso; y Roarr (2016), una instalación de esculturas al aire libre en la que, inspirado en los icónicos felinos ubicados en distintos sitios públicos de París, expone reproducciones de leones realizados en piedra blanca cortados como si estuvieran rasgados por sus propias garras.

Los monumentos públicos se convierten en temas recurrentes, en la medida que le permiten cuestionar los mecanismos de poder y autoridad, y al mismo tiempo explorar la ciudad como lugar de transformación y realidad virtual. Mediante sus intervenciones analiza cómo la ciudad se vanagloria de un pasado y cómo ese pasado, en muchos casos oscuro y belicoso, es asumido en el presente. De igual forma, hace énfasis en el hecho de que el espacio público no le pertenece a la población y es considerado, hasta cierto punto, intocable. Al apropiarse de los espacios urbanos mediante intervenciones e instalaciones, negocia con los símbolos haciéndolos vulnerables con un particular sentido del humor, ya sea humanizando las estatuas vistiéndolas con ponchos o doblando el obelisco. Según Argote, “las cosas están vivas, la historia está viva y uno tiene derecho a dialogar con ella”4.

Incluso a las ruinas, restos de estructuras derruidas por el tiempo, se les puede asignar un valor emotivo por lo que alguna vez representaron, en particular en expresiones pictóricas o literarias, en las cuales suelen convertirse en metáforas de la naturaleza humana. Con base en esta idea, Argote realiza la serie Excerpts (2012-en curso), que comienza con las esculturas que hacen parte de La estrategia (2012). Inicialmente los fragmentos de pared hechos de concreto, poliuretano y acero aparecen dibujados con grafitis, pero luego se convierten en soportes de textos ficticios escritos por el artista que hacen referencia a los más diversos temas, incluidos declaraciones de amor, canciones, títulos de exposiciones y guiones de películas. En conjunto, las esculturas de esta serie se convierten en un testimonio arqueológico falso, en la medida que surgen de la inventiva del artista y están realizadas con materiales actuales.
Otra serie inspirada en la historia, y particularmente en las relaciones que existen entre imagen e ideología, es Setting Up a System (2014-en curso). En ella, utiliza materiales impresos, tales como libros de fotografía, diagramas de ciencias, propaganda política, textos escolares, avisos publicitarios y periódicos, los corta con láser y los cuelga estratégicamente en estructuras de acero, superponiéndolos para crear diferentes capas de lectura y referencia. Estos archivos prácticamente destruidos, y en especial la imagen visual de los orificios perforados con láser, se reflejan en piezas de concreto monumentales que realiza posteriormente como If Hunger is Law Rebellion is Justice. Sleep More to be Less Tired (2016), en la que difícilmente se puede leer la frase, dado el tamaño de las perforaciones. Con el tiempo el muro desaparece y quedan simplemente enormes semicírculos de concreto en los cuales escribe palabras o sílabas que deben interpretarse en el contexto en el que están expuestas las obras.

Otra serie en la que la palabra tiene un papel primordial es New Methods-Have I Seen This Before (2014-en curso), compuesta por fotografías con textos perforados en láser, que sirve de inspiración para el guión expositivo de la película The Messengers (2014), realizada con fondos obtenidos gracias a la beca Prize Audi Talents Awards (París, 2013). En el filme, dos jóvenes estadounidenses con antecedentes políticos viajan a dos pueblos históricos, Mompox (Colombia) y Arcos de la Frontera (España). La superposición visual y auditiva de historias, voces, paisajes, arquitecturas y tradiciones culturales crea una atmósfera compleja que sirve de fondo al diálogo que establecen los dos personajes durante distintas escenas del viaje, el cual oscila entre lo filosófico y lo personal. A través de este proyecto, Argote cuestiona cómo asumir posiciones en un mundo tan complejo y cómo las condiciones particulares de dos sitios, tan alejados de los centros de poder, pueden influir y/o promover el activismo político.
En su más reciente película, titulada As Far as We Could Get (2017), Argote conecta imaginariamente dos ciudades antípodas, Neiva (Colombia) y Palembang (Indonesia), y traza entre ellas una línea imaginaria mediante la cual hila varias historias. En una de ellas muestra jóvenes driblando balones de basquetbol. Al pasar de una ubicación a otra, la cámara hace más énfasis en las similitudes que en las diferencias. Según el curador y crítico de arte Gianni Jetzer, “las pelotas se leen como agentes de la globalización que median entre continentes, pero también entre el mundo del ocio, el marketing deportivo […], el neoliberalismo y el arte contemporáneo”5. En otro capítulo muestra personas trabajando en la instalación de enormes telas en dos vallas publicitarias que anuncian una película titulada La venganza del amor. Mientras lo hacen, una voz femenina en indonesio y una voz masculina en español, con un marcado acento costeño, leen casi simultáneamente un libreto en el que se dirigen a quien es) ostenta(n) el poder y le(s) dicen que las cosas van a cambiar y que la venganza será precisamente a través del juego del amor.

El amor como símbolo de empoderamiento, dignidad y respeto es la base de su más reciente proyecto, realizado para la Trienal de Arte Público SUD 2017 – La place de l’Humain, que se lleva a cabo en Duala (Camerún). Oui ma vie (2017) es una serie ilimitada de losas color rosa grabadas con palabras que cubren las alcantarillas de la ciudad y que, al ser combinadas, forman pequeños poemas esparcidos por el suelo. El contexto en el que Argote realiza esta instalación no podía ser más apropiado, pues el objetivo del evento es reflexionar sobre el papel del arte como historia y como creador de nuevos significados en el contexto urbano. Su propuesta no sólo trae una solución práctica a un problema de infraestructura al cubrir los orificios de los canales de lluvias y aguas negras, sino que además genera una posibilidad de diálogo en una sociedad en la que la censura ha prevalecido, ya sea por el dominio colonial o por la dictadura que lleva más de tres décadas.
Todos los proyectos que realiza Iván Argote están interconectados y poseen múltiples capas a nivel formal y conceptual. Para cada uno de ellos selecciona el formato adecuado con humor y creatividad, de tal forma que nos permita reflexionar sobre temas que van desde cómo vivimos y nos relacionamos hasta cómo reescribir la historia a partir de fuentes y referentes alternativos. Lo social, lo político y lo ideológico están entrelazados de muchas formas, sea cual sea el contexto que se considere. Al final, las diferencias no son tales y los problemas puntuales son en muchos casos generales. Ante diversas problemáticas, su obra polemiza, se opone y protesta en contra del establecimiento. Pero sus acciones distan de ser violentas. Por el contrario, su crítica y su activismo, como lo demuestra en La venganza del amor, tiene otro tipo de matiz. Su arma es el arte liderado por el poder de la palabra.
Iván Argote presenta la exposición Deep Affection en la Galería Perrotin (París) de junio 2 a julio 28, 2018.
NOTAS
1. Iván Argote, entrevista con la autora, Bogotá, octubre de 2017.
2. Ibid.
3. Iván Argote, entrevista con la autora, Bogotá, octubre de 2017.
4. Ibid.
5. http://ivanargote.com/selected-projects/article/as-far-as-we-could-get
FRANCINE BIRBRAGHER-ROZENCWAIG
Ph.D. en Historia Latinoamericana y Maestra en Historia del Arte. Curadora y escritora independiente.

