Con la curaduría de Ramón Castillo y la colaboración de la Universidad Diego Portales se presentó en la galería Isabel Aninat la obra audiovisual Verás un Dios de hambre, del poeta Raúl Zurita, Premio Nacional de Literatura en 2000.
Isabel Aninat es una destacada galerista con 35 años de prestigiosa trayectoria en el mundo del arte nacional e internacional. Entre los artistas representados por la galería se encuentra el poeta Raúl Zurita.

En la obra audiovisual del poeta exhibida en esta oportunidad, que constituye un avance de un proyecto mayor, se hacen presentes –junto con las imágenes proyectadas sobre acantilados, y que tan solo pueden ser vistas desde el agua– veintidós frases de un poema, que son recitadas por Zurita, y que corresponden a lo que una persona atraviesa a lo largo de su vida. Es así como el artista concluye el diálogo con los paisajes y metaforiza su propio fin.
La concepción, elaboración y dirección del proyecto audiovisual fueron obra de Zurita. Su realización estuvo a cargo del productor, cineasta y novelista José “Pepe” Torres: “Fuimos hasta allá en un barco de la Armada y luego en helicóptero, haciendo riesgosas maniobras, para capturar imágenes y dar con el lugar preciso escogido por Zurita”, cuenta el realizador de Artes y Letras de El Mercurio.
La obra audiovisual expuesta es un anteproyecto de una obra monumental que formará parte de una trilogía. La primera obra se denomina La vida nueva y la segunda obra se denomina Ni pena Ni medio. Esta tercera se denominaría Y verás un mar de piedras.
En la Feria Ch.ACO del 2012 presentó su obra La vida nueva, que fue escrita con humo, utilizando cinco aviones en el cielo de Nueva York, el 2 de junio de 1982. Dicha obra fue adquirida por la Fundación de Artes Visuales Asociados (FAVA) en el transcurso de la Feria Ch.ACO 2017 y donada al Museo Guggenheim de Nueva York.
Su tercera obra se viene gestando desde hace varios años y fue concebida en 2002; la tuvo mientras sobrevolaba la costa del norte de Chile. Al respecto, el poeta manifestó: “Me imaginé inmediatamente un poema trazado sobre los acantilados, que solo se viera desde el mar y representara lo que un ser humano ve en su paso sobre la Tierra hasta su fin”.
En noviembre de 2012, en entrevista concedida al periodista León Álamos, le comentó su proyecto de escribir en las rocas de los acantilados del norte de Chile, entre Pisagua e Iquique, las veintidós frases de Diálogo de Chile, poema que forma parte de su libro Zurita, (Ediciones Universidad Diego Portales, 2011).
Dicho poema es sin duda muy representativo de la obra del poeta, por la translucidez de sensaciones que emanan de un momento crítico.
Diálogo de Chile
Verás un mar de piedras
Verás margaritas en el mar
Verás un Dios de hambre
Verás el hambre
Verás figuras como flores
Verás un desierto
Verás el mar en el desierto
Verás tu odio
Verás un país de sed
Verás acantilados de agua
Verás nombres en fuga
Verás la sed
Verás amores en fuga
Verás el poco amor
Verás flores como piedras
Verás sus ojos en fuga
Verás cumbres
Verás margaritas en las cumbres
Verás un día blanco
Verás que se va
Verás no ver
Y llorarás
Zurita recurre permanente en sus poemas a la geografía de Chile. Su poesía se ve ligada al paisaje; de manera reiterativa hace hablar a la naturaleza, en un dolor constante que recuerda sus experiencias personales, al igual que las de cientos de chilenos que sufrieron durante muchos años la persecución, la tortura, la desaparición y la muerte.
El poema Diálogo de Chile se encuadra en ese contexto, mostrando cómo es un camino al más allá. Es el relato del que va muriendo y no quiere morir al llorar. Cuando todo termine solo quedará el sonido del mar.
Zurita dice respecto de su obra: “Hace tiempo me di cuenta de que [esta obra] era la imagen de mi propia muerte, que era mi último proyecto. Como en una película, la escena del final no es necesariamente la última que se filma, pero sí sé que este es el final”. Y agrega: “Si he trabajado con mi vida, también debo trabajar con imágenes de mi muerte”.
ERNESTO MUÑOZ
