Exposición Individualmar 2018 - may 2018· Por Anny Bello

Javier Vivas

GBG Arts

Nuevas nociones del arte abstracto geométrico son planteadas a través de la obra reciente de Javier Vivas. La exposición Javier Vivas. Pintura concreta reúne un grupo de pinturas conformadas por las series Unstable Bars, Formas concretas y Vibraciones inducidas, realizadas en 2017. Vivas plantea un encuentro entre la modernidad y la posmodernidad al volver a los artistas pioneros de la abstracción geométrica, cuyas obras resignifica con su particular lenguaje inserto en los modos de representación de la época contemporánea.

Exposición Individual: Javier Vivas — imagen 1
Javier Vivas. Cobalto a1, de la serie Unstable bars (Barras inestables), 2017. Acrílico sobre lienzo. 100 x 100 cm (39 3⁄8 x 39 3⁄8 pulgadas). Foto: Daniel Benaim. Cortesía: GBG Arts.

Vivas recurre al repertorio de obras emblemáticas de la abstracción geométrica para ampliar la comprensión conceptual de esta tendencia y proponer otras aproximaciones. El énfasis en el lenguaje formal busca desligar la pintura de la narración figurativa. La composición, los colores, las formas, ya no son simplemente el abecedario visual para desarrollar la pintura. Estos elementos en sí mismos contienen el relato visual de síntesis y esencia de lo universal que despierta efectos sensoriales, en ocasiones afectivos, y relaciones perceptivas para crear “nuevas realidades”. En el caso que nos ocupa, Pintura concreta, como se ha titulado esta muestra, justamente se remite a la aproximación a lo visiblemente concreto, es decir, a los elementos de expresión. El artista toma como referencia la obra de Alejandro Otero, Jesús Soto, Max Bill, Blinsky Palermo y Sol Lewitt, entre otros, y es a partir de aquí, en esta vuelta a las fuentes, que Vivas dirige su trabajo.

La serie Unstable Bar parte de la revisión de la obra de Piet Mondrian y del posterior acercamiento que a su trabajo realizó Alejandro Otero con la serie Ortogonales. Mondrian consolidó un estilo caracterizado por el equilibrio compositivo mediante la construcción de una retícula de franjas negras horizontales y verticales, sobre fondos blancos, y la dinamización de los planos con pequeños segmentos de color (amarillo, rojo, azul y negro). Por su parte, Otero saturó el plano compositivo con franjas horizontales y verticales intercaladas a modo de tejido, en cuyas zonas de cruce se generan puntos de tensión. Partiendo de ambas propuestas, Vivas trastoca los fundamentos estilísticos de estos artistas al llevar al límite el equilibrio entre fondo y forma. Dota al fondo de una sustancial presencia cromática con colores oscuros o luminosos. Trastoca el equilibrio de las franjas ubicándolas en límites extremos y en ligeras inclinaciones, y realiza combinaciones cromáticas inesperadas de colores terciarios. De igual manera, en el grupo de piezas de esta serie destacan las referencias cromáticas con la obra de Max Bill, que Vivas adopta.

En Formas concretas, el artista plantea tensiones visuales entre forma y figura, una Gestalt que, en este caso, parte del lenguaje gráfico de la serie Nenias del artista y diseñador Gerd Leufert. Son figuras planas de formas irregulares que funcionan como emblema. La imagen central, a modo de flecha, de forma austera, única, y en apariencia simple, juega con los direccionamientos producidos por los ángulos que estimulan la mirada hacia distintos lados, generando así varios puntos de fuga que rompen ligeramente con la estabilidad de la composición. Por otro lado, los planos luminosos del fondo, en combinación con el color negro y plano de la figura, inducen a un alto contraste y competencia perceptiva.

La serie Sistema rojo da paso al abarrocamiento y caos compositivo. En ella, Vivas desarrolla fondos saturados de líneas oblicuas, algunas de ellas combinadas con planos fraccionados de color; las figuras en un primer plano están en precario equilibrio, y las combinaciones cromáticas osadas generan una explosión visual que no pasa desapercibida. Las soluciones formales rompen la contención de sus series anteriores. Sistema rojo fue concebido a mediados de 2017 y responde al desequilibrio social presente en el contexto venezolano de entonces.

La abstracción geométrica presentada por Vivas parte de las búsquedas, los encuentros y desencuentros en torno a la revisión del arte abstracto que se ha venido realizando desde la contemporaneidad. Plantea una revisión desde su particular selección cromática de colores secundarios y terciarios que exaltan llamativas combinaciones e inusuales composiciones que apuntan al desequilibrio y, en algunos casos, al caos. Probablemente sin proponérselo, Vivas, al adentrarse en el estudio de obras referenciales, inicia nuevamente el recorrido que hicieron sus antecesores a partir de los años veinte del siglo XX, en relación con la definición de una identidad de lo latinoamericano en el arte abstracto y de los aportes que realizaron a esta herencia artística denominada, según el lugar, las agrupaciones o artistas, constructivista, neoplasticista, concreta o suprematista. El venezolano Alejandro Otero se refería a la situación de aquella generación de primeros artistas latinoamericanos que asimilaron la abstracción geométrica como ubicados al filo de dos mundos, uno que finalizaba esforzándose por sobrevivir y otro, el de la región, que se abría como una posibilidad.

ANNY BELLO

Javier Vivas, por Anny Bello | artnexus