Exposición Individualmar 2018 - may 2018· Por Anny Bello

Carlos Anzola

Galería 39

Carlos Anzola presenta en esta exposición una temática que ha venido trabajando, referida a la acumulación y a la preservación de la memoria. Su obra se ubica en los linderos de la cultura visual al trabajar con objetos e imágenes instalados en el imaginario colectivo.

Exposición Individual: Carlos Anzola — imagen 1
Carlos Anzola. Autobus, 2017. Pintura sobre metal. 184 x 150 cm (72 7⁄16 x 59 1⁄16 pulgadas). Foto: Carolina Toro. Cortesía: Galería 39.

En esta ocasión, Anzola propone una doble aproximación al concepto de lo transitorio al establecer relaciones paradójicas entre lo pasajero y lo duradero, a través de la selección de piezas funcionales e imágenes gráficas que reafirman esta noción: maletas, fotografías, postales y artefactos urbanos intervenidos. Con este tipo de soportes y técnicas el artista arma las instalaciones y los ensamblajes Valijas (2010-2017), Valet-Parking (2012), Litoral (2014), Álbum (2014), Rancheras y Portátil (2016), y de 2017, Educación, Turno, Jabón, Cadena, Azafatas, Boletos, Diapositivas, Bandejas y Autobús.

La exposición plantea un relato por capas, un entramado polisémico que aborda distintos ángulos del tema: uno de ellos es la idea del viaje, concebida en el conflictivo contexto venezolano de los últimos años; otro es la recuperación de la memoria a través de la imagen —tema recurrente en el arte contemporáneo—; el alcance comunicacional del lenguaje gráfico y publicitario; el coleccionismo como actividad antropológica para reconstruir el pasado y explicar el presente; el legado del objeto y del documento gráfico como fuentes testimoniales para la recuperación de las historias personales, de las microhistorias.

La obra con la que inicia la muestra es Valijas (2010-2017), instalación conformada por un grupo de maletas —el objeto más elocuente del viaje— de distintos diseños, tamaños, formas. La contundencia de esta instalación está basada en la cantidad de maletas reunidas en sala, que hace entrever el volumen de aquellos que emprenden el viaje. Valet-Parking es un ensamblaje elaborado en latón desvencijado, en cuya superficie se publicitan autos, y que fue alterado con la técnica del grafiti. Litoral muestra un collage de fotografías del litoral de La Guaira en dos momentos distintos, como paisaje natural virgen, y luego, intervenido arquitectónicamente. Álbum es un collage elaborado con las páginas de un álbum, donde se han preservado fotografías, anotaciones, manuales de avión, portadas de diccionarios, postales, anuncios publicitarios. Rancheras, de 2016, y Autobús, de 2017, son pinturas-vallas que relacionan imagen y texto; la primera presenta el vehículo familiar marca Ford Ranchero, acompañado con las palabras “Left” y “Right”. Por su parte, Autobús muestra un vehículo público al lado de las leyendas “Road to South” y “Road to North”. Rancheras alude al desplazamiento ideológico de las familias hacia la derecha o la izquierda, y Autobús, al desplazamiento geográfico. Portátil presenta el tránsito de la familia a través de cuatro cajas de máquinas de escribir sobre las que se han impreso distintas imágenes de casas rodantes. El siguiente grupo de objetos funciona también como dispositivo discursivo, unidos por la misma idea: Educación es un díptico con cajas de diapositivas a las que se han adherido dos fotografías y una lista numerada en orden de importancia, con los valores cultivados en la educación primaria en décadas pasadas: “Venezuela, Bolívar, Ruta Libertador, Campo Carabobo, Miranda, Andrés Bello, petróleo, hierro, recursos naturales, Panteón Nacional, símbolos patrios, cuida tus dientes”. Diapositivas reúne ocho pinturas sobre metal, intervenidas con imágenes de paisajes europeos. La representación semeja una diapositiva en blanco y negro de figuras planas, blancas, marchitas, sobre fondos oscuros y sombríos. Boletos presenta el viaje asociado al placer y al confort. Es un ensamblaje realizado con boletos fechados en 1972 de la línea aérea Viasa, colocados sobre portadas de libros coloreados de verde; por su parte, Jabón, Cadena, Azafatas y Bandejas son pequeños nichos o repisas, que visibilizan la ausencia de los mencionados objetos o servicios, sustituyendo esta ausencia con la imagen, a modo de ídolo, o por el contrario son el detonante para impulsar el proyecto del viaje.

Las cualidades del mundo objetual asociadas a la producción serializada de la vida útil efímera, y aparentemente disociada del contexto histórico, son replanteadas por el artista al destacar el revés de esta faceta en el objeto: su carácter antropológico, su anclaje temporal, sus inesperadas posibilidades de construir conexiones y su posterior valor como vestigio. Anzola activa la memoria a través de narrativas públicas en las que la sociedad se reconoce y encuentra. Al recrear un pasado común, ineludiblemente abre los canales que conectan con las historias personales, avivando los recuerdos y afectos contenidos en esos objetos e imágenes. En tiempo de crisis, la exposición Tránsito muestra la diáspora de la población venezolana, las motivaciones que hacen pensar en este desplazamiento, las pérdidas, las ausencias y sustituciones. Acentúa las dimensiones sociales de los escenarios que han ido declinando y el cuestionamiento respecto a las nuevas realidades que se han construido.

ANNY BELLO

Carlos Anzola, por Anny Bello | artnexus