Durante los meses de septiembre y octubre, el artista venezolano residente en Miami Tony Vázquez-Figueroa presentó Crudo/Archivo en el Espacio Cultural Zona 14 de la Fundación Rozas-Botrán, en Ciudad de Guatemala. El título de la exposición, curada por Carol Damian, hace referencia a dos conceptos importantes para él: el “crudo”, que hace alusión al petróleo que utiliza como medio y está estrechamente ligado a la economía de Venezuela, y el “archivo”, relacionado con la realidad que vive su país y la percepción que tiene de ella.

En el 2014, ante la escasez de productos de consumo masivo, comenzó a esculpir los objetos faltantes con bitumen, una sustancia orgánica negra compuesta por hidrocarburos, considerada el crudo más pesado y el material más viscoso del planeta. Los productos, que incluyen una cafetera, un rollo de papel higiénico y un cartón de leche, le permitieron crear una especie de tienda simbólica. La serie Inventory se convirtió luego en un “archivo” que incluye además trabajos que el artista ha realizado durante los últimos cuatro años.
La idea de la exposición surgió al recibir el premio de la Bienal Rozas-Botrán Awards & Auction (Miami, 2015) por su obra In the Land (2015). Tanto esta como una selección de dibujos presentados en la muestra están inspiradas en avisos publicitarios. Entre 1992 y 1997 trabajó como director creativo en su propia agencia de publicidad en Caracas. Una vez radicado en Estados Unidos, comenzó a recopilar y reproducir avisos publicitarios sobre Venezuela realizados fuera del país entre las décadas de los 30 y 70. Inicialmente los transcribió en lápiz (In the Land/Señoritas, 2014) y luego en petróleo crudo filtrado color ámbar, utilizando un bolígrafo creado por él mismo (In the Land/Magic, 2014). Al leer los mensajes se dio cuenta de que la información no era correcta o estaba manipulada, por lo que en obras posteriores optó por extraer el texto y colocarlo al lado de la imagen (In the Land/Magic, 2014).
Molesto porque los avisos hablan de la riqueza de Venezuela cuando el país vive una crisis económica extrema, decide desarrollar la serie Inventory, mencionada anteriormente. Los objetos hechos en bitumen, documentados fotográficamente en Inventory (2016), se derriten con el tiempo y terminan siendo charcos de petróleo. De alguna forma, la desintegración de las esculturas simboliza la realidad venezolana. A través de su obra el artista se cuestiona cómo un país tan rico pudo llegar a la situación actual y opina además que si los recursos hubieran sido bien manejados las cosas serían muy distintas.
Además de los objetos realiza dos series de fotografías tituladas Inventory/in Nigredo (2016) e Inventory/In Concreto (2016). La primera está inspirada en la estética de la refinería y en los paisajes industriales que recuerda de viajes realizados en su juventud. La segunda muestra objetos de uso cotidiano como una cafetera y latas de comida realizadas en concreto. A diferencia del bitumen, este material inmortaliza productos que en otros tiempos hacían parte de la cotidianidad pero que por la crisis han quedado relegados al recuerdo.
Esa misma idea inspira la obra Inventory/In Memoriam (2016-2017), compuesta por objetos de uso común como botellas y contenedores plásticos realizados en bitumen y encapsulados en resina. Este proceso le da mayor durabilidad a la pieza y permite que la memoria de esta quede congelada en el tiempo. En algunos casos, el artista deja que el objeto se derrita un poco antes de colocarlo en la resina. Según él, a medida que el objeto se derrite se va humanizando y simboliza, de alguna forma, el agotamiento de la oposición en Venezuela.
La serie Black Mirror/Retratos (2017) está inspirada en la obra ganadora de la bienal, la cual incluía una pequeña caja llena de bitumen perforada, de tal forma que el petróleo chorreaba a medida que se derretía. En ella experimenta colocando el bitumen entre dos acrílicos creando un espejo negro. Según el artista, así como el petróleo distorsiona la percepción de las cosas, el espejo negro distorsiona no solo el reflejo de la persona sino la forma como esta ve el mundo. De los espejos totalmente negros pasa a una nueva configuración colocando una enorme gota entre dos láminas acrílicas. El resultado es un espejo más íntimo que le recuerda muestras examinadas en el microscopio.
La exposición termina con la serie Spills (2017), la cual presenta manchas de color comprimidas entre varias capas acrílicas. Inspirada en las fotografías satelitales coloreadas que documentan los grandes derrames de petróleo, la serie marca su regreso al color, lo cual le genera gran satisfacción pues le recuerda sus épocas de estudiante en las que trabajó la pintura y el collage. La exposición Crudo/Archivo permite ver por primera vez en un mismo espacio las distintas facetas de la obra de Vázquez-Figueroa y destaca no solo la impecable calidad de las piezas sino también su importante valor histórico y conceptual.
FRANCINE BIRBRAGHER-ROZENCWAIG
