Exposición Individualjun 2017 - ago 2017· Por Rocío Cárdenas Pacheco

Perla Krauze

Museo Amparo

La historia secreta de las piedras fue el camino elegido por la artista visual Perla Krauze (Ciudad de México, 1953) para expresar su cercanía, sus hallazgos y sus reminiscencias ante los elementos rocosos encontrados en pedreras, montañas y salinas de diferentes lugares del estado de Puebla ubicadas al este de la Sierra Madre Oriental, junto al eje volcánico del altiplano mexicano.

La selección y las acciones artísticas realizadas por Krauze a través de la escultura, la pintura, la instalación, el video, y de algunas intervenciones in situ, nos permiten observar la enorme pasión de esta creadora por la tierra y las huellas que el ser humano ha dejado a través del tiempo. Un recorrido visual y kinestésico es la propuesta que a través de rocas, monolitos, cerámicas, sales y arenas se materializó desde el presente a través de la memoria de un pasado remoto del territorio poblano que hace miles de años se encontraba bajo el mar.

Exposición Individual: Perla Krauze — imagen 1
Perla Krauze. Paisaje, 2017. Instalación. Dimensiones variables. Fotografía: Jaime Navarro. Cortesía: Museo Amparo.

La curaduría de Josefa Ortega fue clave para develar no solo la capacidad de diálogo de las obras contenidas en esta muestra individual sino la espacialidad y los juegos sensoriales con luces, sombras, sonidos e imágenes a lo largo de esta muestra individual que lleva por nombre Materia lítica, en las salas de exposiciones temporales del Museo Amparo de Puebla.

Estos recorridos, encuentros y acumulaciones son los principios bajo los cuales la obra de esta artista transita y avanza sin delimitarse a una técnica tradicional. Es decir, muchas de sus obras oscilan entre la escultura y la pintura permitiéndonos como espectadores ser partícipes de sus bitácoras de trabajo y de su asombro por el color, las formas y la textura de cada una de las piezas que integran esta exposición.

Tanto el pensamiento religioso como la razón primitiva suelen fundar el origen de todas las cosas presentes en el universo en el instante en que surge el cosmos a partir del caos primigenio. El caos vigente en la exposición de Perla Krauze no se trata de ninguna manera de un mero desorden, sino de una propuesta libre; la cual no tiene un acomodo lineal o cerrado, sino que se encuentra en un estado indefinido que contiene muchas lecturas posibles.

La muestra nos plantea el siguiente cuestionamiento: ¿cómo es posible que haya rastros y huellas en las rocas desde hace tantos milenios? Lo indefinido presente en las formas naturales, y el azar presente en la “supuesta” domesticación o maleabilidad de las rocas. Siempre hay algo que permite escapar a la memoria lineal, huellas confundidas en capas de sedimento y agua. Una huella de ese instante en que el caos se convierte en cosmos.

La variedad de obras presentadas nos permitirá ver un archivo o un atlas de los procesos de extracción y modelado de la piedra, así como sus residuos. De esta forma, podemos darnos cuenta del modo en que la artista redirige su mirada a nuevos ángulos desde los cuales las posibilidades visuales se multiplican a partir del amor por la tierra.

Gabinete y hallazgos. En la primera sala podremos observar una muestra a manera de archivo de los elementos principales que utilizó la artista en esta exposición. Cada una de las piedras que se pueden apreciar en esta etapa corresponde a una parte de la memoria y de las épocas que integran zonas como las salinas de Zapotitlán, sitio emblemático desde la época prehispánica, en el cual se produce este mineral cerca de la reserva de Tehuacán-Cuicatlán de cactáceas. Perla Krauze incluyó una serie de cubos de piedras locales de 10 cm por cara, además de sencillas alusiones a la cerámica poblana conocida como talavera.

Agua y piedra. El agua es el elemento natural presente de forma permanente en la segunda sala; inicia con un video en el que podemos apreciar la forma como el agua (mediante chorros a presión) moldea, corta y decanta los peñascos o láminas de mármol en bruto de las pedreras tanto industriales como artesanales. Sonidos y movimientos rítmicos que acompañan imágenes de estos procesos son documentados de una manera sencilla y poética.

A través de los ejercicios de memoria matérica, la artista mexicana Perla Krauze registra tiempo y espacio al exponer sus emociones desde una variedad de procesos por los cuales los seres humanos hemos estado rodeados de rocas, arenas y sales desde el origen de los tiempos. Esta serie de acciones artísticas invitan al espectador a observar los cambios y las evoluciones de los estados de la materia; de lo gaseoso a lo líquido y de lo líquido a sólido. Siempre teniendo presente que el caos no es ni sólido, ni líquido, ni gaseoso. Todo está en transmutación.

ROCÍO CÁRDENAS PACHECO

Perla Krauze, por Rocío Cárdenas Pacheco | artnexus