Después de algunos años de no exponer en México, Héctor Zamora (Ciudad de México, 1974) presenta Memorándum, un proyecto en la nueva línea de investigación de su trabajo, en la que involucra acciones en la creación de sus intervenciones de sitio específico.
En esta obra converge su interés por algunos de sus temas habituales como la insatisfacción y la opresión, con una actividad mecánica, usualmente asociada con una labor femenina, para abordar de manera sociológica y política la relación de los sistemas de poder institucional.

El rol de la secretaria en la burocracia suele estar asociado a una dinámica en la que, a pesar de ser crucial, su trabajo es poco valorado, y su presencia es invisibilizada de muchas formas, en un contexto en donde los hombres suelen ocupar los puestos directivos, y en el cual muchas veces se enfrentan al sexismo o a la misoginia.
Como un acto de reivindicación y como un homenaje personal a su propia madre, que realizó esta labor por años, el artista revierte esta subyugación, en donde las participantes de la acción, 48 mecanógrafas, son la presencia principal, enmarcadas por el majestuoso edificio del siglo XVIII del Museo del Chopo, compuesto principalmente por metal y vidrio.
En la escena, las participantes mecanografían sin tinta sus propias biografías y lanzan al aire las hojas, en un acto quizá liberador.
La muestra tuvo tres acciones abiertas al público, donde pudo observarse a las mecanógrafas escribiendo y lanzando hojas. Posteriormente, se exponen el registro de la acción, una pieza sonora con la grabación del audio, y la enorme instalación, realizada con las mesas, los escritorios, las sillas, las máquinas de escribir, y aun algunas hojas como vestigio del acto realizado.
La obra Memorándum tiene estrecha relación con otras de sus obras recientes como Ruptura (2016), REviraVOLTA (2015), Ensayo sobre lo fluido (2015), El abuso de la historia (2014), Orden y progreso (2012-2016) e Inconstancia material (2012-2013), obras en las que reflexiona en torno a la opresión, pero también la posibilidad de volver a comenzar o la visibilidad de realización de los procesos en el mundo del arte.
En esta obra, Zamora aborda el tema de la vulnerabilidad frente al sistema de justicia referenciando el libro El proceso de Franz Kafka, o La teoría sueca del amor (2015), documental sobre una sociedad eficiente y organizada, víctima del aislamiento y el individualismo. También utiliza como referencia la película Todo lo demás (2016) de la cineasta mexicana Natalia Almada, donde muestra la indiferencia y la deshumanización hacia los trabajadores de las dependencias gubernamentales, y realiza un retrato de sobrevivencia marcado por la rutina, la alienación y la soledad, inspirado en la idea de la filósofa Hannah Arendt sobre la burocracia como una de las peores formas de violencia. En su libro de 1958 La condición humana, destaca que el dinamismo destructivo de la economía capitalista hace que el trabajo sea el centro de la vida en la enorme mayoría de la población humana, creando seres vivos que laboran para sobrevivir, con el único objeto de producir objetos de consumo y contribuir a la dinámica de la opresión.
Los elementos sonoros y constructivos de la obra, el trabajo mecánico, la homogeneización de las participantes, remiten a la idea del trabajo de manufactura, como el de las maquilas, las fábricas y los talleres, en donde se aprecian claramente las desventajas de ser el último nivel en un sistema de producción lleno de injusticias, en el que las mujeres suelen ser más vulnerables y se ven obligadas a trabajar bajo condiciones de abuso, y en el que, en el peor de los casos, acaban siendo víctimas de la delincuencia organizada, ante la indolencia de los patrones y del propio gobierno.
Esta obra es la forma de hacer visible el trabajo de miles de mujeres que han dedicado muchos años de su vida a un trabajo deshumanizante, y que Memorándum nos recuerda haciendo alusión al formato usualmente utilizado para los avisos institucionales, pero también a su significado latino como “cosa que debe recordarse”, y así utilizar la memoria como herramienta para dignificar y dejar testimonio de su valor y entereza.
ISAURA RUIZ
