Exposición Individualjun 2017 - ago 2017· Por Dennys Matos

Fabián Peña

David Castillo Gallery

Fabián Peña (La Habana, 1976) se inscribe en esa generación de artistas cubanos que se da a conocer en la primera década del siglo XXI. Una generación que, en el orden económico, se ve afectada, por un lado, por las durísimas condiciones del llamado Periodo Especial en Tiempo de Paz, declarado en 1991 tras el derrumbe del comunismo en Europa del Este. Por el otro, por un recrudecimiento del embargo comercial estadounidense y el regreso de los ejércitos cubanos de las Guerras Africanas. En lo político-cultural se inician las llamadas “batallas de las ideas”, que reivindican los valores nacionales desde las posiciones del nacionalismo revolucionario como resistencia y defensa de las conquistas de la Revolución frente al ocaso del proyecto utópico comunista.

Exposición Individual: Fabián Peña — imagen 1
Fabian Peña. Coca-Cola del Olvido, 2016. Papel comprimido, tinta, madera. 24.1 x 40.6 cm (9 ½ x 16 pulgadas). Cortesía: David Castillo Gallery.

Dentro de este contexto, la obra de Peña se da a conocer a principio de los años 2000 y destaca en un primer momento dentro de su generación por la novedad de sus materiales. Moscas y mosquitos, a los que luego se van sumando cucarachas o cáscaras de huevos, papeles etcétera, constituyen algunos de los materiales empleados en sus obras, aportandoles una singular fuerza simbólica. Destacan en este sentido obras como Frozen Flight, de 2008, bandera elaborada con alas de moscas, hilo de naylon, anzuelo de pescar y luz; Pintura épica, de 2010, realizada con fragmentos de alas de cucarachas sobre tela. Pero también destacan obras de la exposición The Book, the Egg and the Fly (2017) en David Castillo Gallery, con obras como Coca-Cola del olvido, Two Points of View, ambas de 2016. La primera está hecha de papel impreso convertido en pasta que luego fue vaciado en moldes de botellas, mientras que la segunda dispone cáscaras de huevos sobre lienzo igual en Horizontal Portrait y It’s Just A Dream. Pero también esta una obra como Working for Change, realizada con moscas trituradas sobre lienzo.

Vistos en conjunto, los materiales de la obra de Peña mantienen una relación directa con la biología de su entorno, con un habitar cotidiano. Por tanto, es una obra que se alimenta del archivo autobiográfico, de la perspectiva personal como proceso metabólico con su realidad. Tomar la realidad cotidiana como material y traducir estos materiales desde la introspección, ya sea en clave poética neofigurativa, o bien poética neoconceptual (Fabián Peña relaciona ambas poéticas), fue una práctica muy presente en la producción artística de las décadas de 1980 y 1990. Muy presentes también estuvieron los símbolos patrios, o el trabajo con los eslóganes empleados por la retórica de la política cultural de la Revolución para adoctrinar y movilizar a las masas en su proyecto social comunista. La novedad de la obra de Peña, en este caso, residiría en incorporar al espectro de la introspección elementos de una biología de la cotidianeidad en una dimensión que raya en lo escatológico. Una biología encarnada en el mundo de los insectos que más pululan en los hogares cubanos bajo condiciones de escasez y pauperización material. Las moscas, por ejemplo, representan en la cultura popular un espíritu persistente, una tenacidad indómita y un valor incombustible frente al conflicto. Pero, del mismo modo, son síntoma también de la descomposición, de la suciedad, y son, además, una evocación de la muerte. En resumen, es una metáfora de la degradación.

La degradación, como materia o concepto que pierde sus cualidades, es una idea implícita en una obra como Coca-Cola del olvido. En esta, el artista fabrica una pulpa de papel a partir de libros, revistas y publicaciones de todo tipo sobre política e ideología revolucionaria editados durante el periodo revolucionario. Cuando nos fijamos en esta instalación de carácter objetual, vemos las botellas como un batiburrillos de textos, imágenes y frases superpuestos totalmente al azar. Voces que se entrecruzan produciendo significados disparatados o discursos sin sentido alguno. Una operación similar aparece en Working for Change, donde sobre el lienzo aparecen entremezclados eslóganes –hechos de moscas trituradas– empleados por los candidatos en las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos.

La exposición The Book, the Egg and the Fly revela a un artista de un temple analítico tanto en el aspecto discursivo como en el orden poético. La degradación, el desgaste de la significación que sufren tanto las imágenes como los discursos en la cultura de nuestro tiempo, guían el interés fundamental en la obra de Peña. Las ideologías y sus formas de representación, conforme a un programa político que promete el mejor de los mundos posibles para las masas. Curiosamente, Peña distingue esta experiencia en un sistema totalitario, como es el caso cubano, a través de una obra como Coca-Cola del olvido, y también lo hace con su modelo social antitético, el capitalismo, en la obra Working for Change. Ambas obras tratan de dos modelos de sociedades antitéticas. Y ambas obras también cuestionan los colores con los que cada sistema pinta el mundo de vida que promete a sus ciudadanos. Uno, sacrificando el presente en pos de un futuro utópico, donde desaparecen las desigualdades, como un mundo posthistórico donde confluyen todos los tiempos. El otro, seduciendo el deseo del sujeto dentro un presente eternizado con la promesa de un consumo infinito. Ni uno, ni otro, parece decirnos Fabián Peña.

DENNYS MATOS

Fabián Peña, por Dennys Matos | artnexus