La obra del artista brasileño Willys de Castro (1926-1988) –uno de los principales exponentes del arte neoconcreto en Brasil– se mostró por primera vez en el Reino Unido en 1965, al ser incluido su trabajo en la exposición Brazilian Art Today, en la Royal Academy of Arts, en Londres. Cuarenta y nueve años después, su obra viajó nuevamente al Reino Unido formando parte de la muestra Radical Geometry: Modern Art of South America from the Patricia Phelps de Cisneros Collection (2014), presentada, por segunda vez, en la Royal Academy of Arts. Sin embargo, a partir de esta segunda reaparición, la galería Cecilia Brunson Projects le dedicó su primera muestra individual en esta parte del mundo. Para su formulación, la exposición se ideó a partir de la retrospectiva curada por Gabriel Pérez-Barreiro en el Instituto de Arte Contemporáneo de São Paulo, a principios del 2016.
La exposición Willys de Castro, From paintings to objects 1950-1965 incluyó una selección de piezas realizadas durante los primeros quince años de su producción plástica, incluidos dibujos, pinturas y objetos. Se podría decir que las piezas seleccionadas representaron tres capítulos (desplegados en tres paredes), que abordaron diferentes etapas de su carrera profesional y tres tipos de obras: comenzando con sus bosquejos o dibujos preparatorios, ejemplos de sus pinturas de abstracción geométrica y poesía neo-concreta, y finalizando con sus conocidos Objetos activos.

Willys de Castro fue pintor, escritor, diseñador, vestuarista, artista gráfico y poeta. Al cambiar el giro de su profesión de la química a las artes plásticas, realizó sus primeras pinturas entre 1940 y 1950, tras mudarse de su ciudad natal a São Paulo, donde estudio dibujo con André Fort. Más adelante, en 1954, fundó un estudio de diseño gráfico junto con el artista Hércules Barsotti (en el cual trabajó hasta 1964). Es posible reconocer algunas piezas que forman parte de esta primera etapa de su formación como artista dentro de la exposición en la galería. Óleos, pinturas y dibujos compuestos de colores puros y figuras geométricas insinúan movimiento y equilibro; se puede identificar la influencia que el artista tuvo tanto de la arquitectura (en la inclusión de formas arquitectónicas en sus dibujos y pinturas) como del diseño gráfico (dadas las similitudes formales).
No obstante, fue a partir de 1959 cuando desarrolló sus obras más célebres: sus llamados Objetos activos, los cuales se pierden en la definición que existe entre escultura y pintura. Estos objetos están hechos a partir de estrechas tiras de madera cubiertas de lona, pintadas con formas geométricas abstractas, muchas veces monocromas, y colgadas en la pared. Durante esta segunda etapa de su carrera, De Castro se relacionó con el Movimiento Neoconcreto (el Grupo Frente), el cual estaba integrado por Lygia Clark, Hélio Oiticica, entre otros. Este movimiento se formó a partir de una respuesta ante el arte concreto: compartían un interés por la abstracción y el uso del color para transmitir principios científicos, pero resentían la falta de una estética más poética, con un contenido más profundo y mayor sentido de libertad.
Los Objetos activos incluidos en la exposición hacen de la pintura un objeto tridimensional. La figura del espectador cobra un papel fundamental, ya que es indispensable su movimiento en el espacio físico de la galería, percibiendo así los diferentes ángulos y la multiplicidad de formas que las piezas pueden adquirir. La experiencia estética se centra, ya no en los objetos en sí, sino en la percepción subjetiva del espectador. En estas obras, el artista pone en duda las posibilidades de la pintura, que va más allá de la superficie y el espacio bidimensional.
En cuanto al contexto histórico de la época, el régimen militar brasileño de Humberto Castelo Branco tomó el poder por la fuerza en 1964. Y es importante tener en cuenta que el arte geométrico no tenía connotaciones políticas directas. Sin embargo, el artista se mantuvo en silencio tras la represión de tal dictadura. Y fue hasta mediados de 1970 que tomó nuevamente una postura activa y continuó con su trayectoria plástica. Así, a pesar de que las obras carecen de alusiones políticas directas, es posible pensar en la declaración de una postura plástica en la ausencia y presencia de obra en los espacios públicos y expositivos, la cual responde al contexto sociopolítico que había en Brasil en ese tiempo.
Se incluyeron además tres tipos de exploraciones estéticas que realizó De Castro antes de la dictadura: estas incluyen abstracciones geométricas, dibujos preparatorios y Objetos activos. La exposición reúne ritmo y equilibrio, tensión e inestabilidad, espacios llenos de color, y espacios vacíos. Hay poesía, escultura y pintura; hay colores y letras; hay papel, madera y lienzo; hay objeto y sujeto, proximidad y distancia.
PAULA LÓPEZ ZAMBRANO
