Quien no ha visto esta exposición, ¿exposición? acción-intervención-transdisciplinaria-unipersonal-en colaboración, debe recurrir a alertar todos sus sentidos para recibir esta nota crítica. Empecemos por el sentido de la orientación, no solamente buscar las propuestas en las paredes sino entrar con el cuerpo esquivando el piano de pared desarmado y en cierta manera vacío, visualizando que habría que esquivar los elementos en el piso, guitarras y exguitarras. El sentido de la vista indica que tal vez deberíamos percibir algún sonido de esos instrumentos, o de la cirugía/destrucción de dichos instrumentos. ¿La galería –como empresa– habrá cambiado de rubro? ¿Será ahora un lugar para comprar instrumentos musicales o para repararlos?

Manuel Rocha Iturbide es el artista que está anunciado en estas fechas en la galería Le Laboratoire. Es en ese “laboratorio” donde experimenta el autor, y nosotros, las interacciones entre ser y dejar de ser para resultar otro ser. Cuando John Cage dijo que la música del siglo XX era el sonido de los automóviles que escuchaba desde su vivienda, confirmaba que la música se componía y ejecutaba desde otros medios extraorquestales o solistas tradicionales. El gesto, tan válido en las artes visuales como en la música, habita gran parte de ]entre[. El gesto está en el acarrear el piano y las guitarras, en desvestirlos de su lustroso ropaje-caja de madera e intimar con sus cuerpos-venales a la vista. Se puede desvestir al piano pero no a una tela pictórica, a menos que los hilos del tejido se consideren estructura y material a la vez. En cuanto a las guitarras, el juego de palabras se presenta a sí mismo con las dos acepciones de la palabra ejecución. A alguien se le corta la cabeza en la guillotina, se lo ejecuta; a la guitarra se le arranca el brazo del cuerpo, se la ejecuta, ya que no puede musicar más. ¡Antes sí podía ejecutar música!
Manuel Rocha Iturbide se licenció en la UNAM y obtuvo posgrados en el extranjero. Su presencia nacional es menos fuerte que la internacional. Además de interactuar con la música y la acción visual, en ]entre[ , acercó la escultura al instrumento musical tornando a ambos ejecutables. En escultura, presenta un piano de pared desarmado y relativamente vacío, dado que conserva su arpa. El artista planeó hacer unas radiografías sobre ese cuerpo. Para ello, invitó espontáneamente a Roberto Turnbull. Papeles extendidos sobre el arpa del piano actúan como los soportes de analogías de las placas radiográficas que se realizan para la medicina, con el objetivo de saber si ese cuerpo aún podrá vibrar. Y las vibraciones surgen de los gestos del frottage y de similares acciones, como lo que se puede llamar golpage1. Luego de recorrer la exposición, un breve diálogo con Roberto Turnbull, artista visual siempre guiado por una voluntad experimental, dedicado a la estampa, al dibujo y la pintura –ocasionalmente a la escultura–, nos da las pautas de la actividad con Rocha Iturbide: “Fue una invitación de Manuel divertida y liberadora, completamente improvisada. Yo no tengo oído para la música ni toco instrumento alguno”.
Los sonidos, trazados por ambos artistas con grafito y carbón, revelaban la interacción de gestos de ambos autores. Algunos dibujos surgidos de este proceso consolidaban el concepto exposición de Manuel Rocha Iturbide en una galería de arte. En las salas, esos gestos de frottage y golpage, con intensidades y grosores diferentes, son lejanos a la visualización de una partitura; sin embargo, provienen de la “ejecución” instrumental. Aquí no se trató de disonancias o música electrónica sino de estructuras e interacciones sonoro-visuales antimodales. En la desacralización de los instrumentos, además de John Cage, no podemos dejar de mencionar a Raphael Montañez Ortiz, quien desarrolla en esa línea su obra personal, siendo un educador y artista que fundó el Museo del Barrio de Nueva York. En las acciones, Joseph Beuys es un referente, aunque en una línea diferente en el uso del piano. Numerosos artistas de la actualidad vienen desarrollando una interacción entre imagen y música, aunque dentro de canales más legitimados, por no decir tradicionales. ]entre[ es una fresca experiencia tanto en las artes visuales como en la música.
NOTA
1. Poe, Creator of Words, de Burton R. Pollin, se adentra en el acuñado de Edgar Allan Poe, de más de novecientas palabras. Quien subscribe es afecta a la creación de palabras necesarias en el discurso crítico, como en el caso de golpage, término también usado en las comunicaciones de la galería.
GRACIELA KARTOFEL
