Exposición Individualmar 2017 - may 2017· Por Graciela Kartofel

Julieta Aranda

Academy of Art and Design, University of Applied Sciences and Arts Northwestern Switzerland (FHNW)

En un amplio entorno se ve un cubo de vidrio. En él se perciben gente, colores geométricamente organizados, un crucigrama. Cuando en 2009 Julieta Aranda presentó Intervals, con un reloj1 en uno de los descansos de la escalera del Museo Guggenheim de Nueva York, para el público habituado a ver presentaciones estéticas dentro de ese recinto –no piezas de diseño–, el “Aranda” pasaba desapercibido. Aunque creaba cierto ronroneo mental en muchos de los paseantes. Sirva esto como introducción para ubicar su presencia en Tank, el espacio de exhibición del Instituto de Arte en el Dreispitz de Basilea. La original sala es un gran cubo transparente que convoca a los once institutos de la Academia de Arte y Diseño FHNW, y que se comparte con numerosas instituciones, tales como HEK –House of Electronic Arts–, una estación de radio independiente, y el programa de residencias Atelier Mondial. Tank, como nombre del lugar, es simbólico y metafórico –como el lector advierte–, al reunir a tantas organizaciones, aunque también está relacionado con el río Rin y el salmón, que están muy ligados a la cultura de Basilea.

Exposición Individual: Julieta Aranda — imagen 1
Julieta Aranda. The Organ: As the Ground Becomes Exposed (El órgano: a medida que la superficie sea expuesta), 2016. Instalación para sitio específico. Impresiones sobre madera y sobre la pared. Dimensiones variables. Fotografía: Christian Knörr.

En Tank se reflexiona, se medita fuera de los cánones tradicionales; las acciones que allí se plantean/exponen, también son para la web o el ciberespacio, y las otras maneras que los estudiantes y residentes las conciban. Con esto se ratifica que Julieta Aranda desarrolla su trabajo fuera del contexto tradicional de las artes visuales. No realiza objetos sino que manipula conocimientos tradicionales, que manifiesta sobre todo a través de instalaciones para sitios específicos. Con la palabra, con diversas maneras de ejercer las apropiaciones, utilizando medios de comunicación impresos, con eventual uso de video, con una ocasional mancha pictórica y/o el uso del color, Aranda articula sus motivaciones para que el pensamiento del espectador se mueva fuera de las células tradicionales de percepción. Hay un gran muro crucigramático en negro y blanco que abarca dos pisos de la altura del edificio de Tank. Aunque esto se desarrolla en Suiza –un país trilingüe en italiano, francés y alemán–, el idioma utilizado en el crucigrama es inglés. Cada una de las palabras –tanto las verticales como las horizontales– es contundente, no es derivativa ni difusa. Algunas –como infectious, shipwreck y friction– refieren situaciones negativas. Puede considerarse que otras –como projection, dripping y shifting– están en el orden del pensamiento (arriba mencionado) que sustenta la artista.

Sus instalaciones en el Tank y en el Museo Guggenheim –así como sus numerosas residencias en París, Estocolmo y Roma, su participación en la Bienal de Venecia, en Witte de With (Róterdam), en la Bienal de Gwangju y en la de La Habana, entre otras– muestran a Julieta Aranda como una artista compleja, alejada de la publicidad, en un modus vivendi educativo prospectivo. Nacida en México, reside en Nueva York y Berlín, y se dedica a la docencia en el Instituto de Arte de Basilea. Es codirectora de e-flux. Y es una artista que se expresa en un terreno que desarticula el tradicional circuito comercial del cuadro y el objeto.

The Organ: As the ground Becomes Exposed es el título del planteo de Julieta Aranda en esta ocasión. Se trata de un órgano totalmente nuevo por medio del cual la artista nos plantea cápsulas temporales hacia el pasado distante. Se basa en la investigación de las relaciones que el arte establece con la vida, el tiempo y la información, en varios niveles. Esto acerca a artistas y científicos para adentrarse en el conocimiento de estas relaciones. Aranda ha establecido comparaciones con descubrimientos científicos que registran la misteriosa capacidad de sobrevivir de ciertas bacterias. Este nuevo órgano nos propone cómo podrían ser las esculturas del futuro. Sobre todo, nos acerca a cómo podría ser la percepción en un tiempo lejano considerando las relaciones que el arte establece con los cuestionamientos que habitan nuestras vidas cotidianas. Esta obra comisionada por Tank, y el propio programa de exposiciones de Tank, revela que este “espacio” nos ayuda a pensar ciertos temas. En Tank se entiende que nos hemos convertido en “órganos” que se han desarrollado históricamente en ciertas maneras de percibir el mundo. De alguna forma, se podría decir que, como seres pensantes, nos inducen a cambiar. Chus Martínez, la curadora, y Filipa Ramos vienen impartiendo allí seminarios que generan nuevos puntos de partida para científicos y artistas. La instalación para espacio específico de Julieta Aranda es un acercamiento a un ámbito de racionalidades sin cánones preestablecidos.

NOTA

1. Graciela Kartofel: “Julieta Aranda…”, ArtNexus #74. Sept - nov, 2009.

GRACIELA KARTOFEL

Julieta Aranda, por Graciela Kartofel | artnexus