Exposición Individualdic 2016 - feb 2017· Por Graciela Kartofel

Kati Horna

Americas Society

En esta exposición se marca un parteaguas entre Contadas y por contar: las foto-historias de Kati Horna en la prensa ilustrada. Sus fotos de Máscaras, de Muñecas, del Mercado de Pulgas de París y de La Castañeda son conocidas y admiradas pero hay que saber de las menos “contadas”, como las de la Guerra Civil española, los retratos de intelectuales mexicanos, las de arquitectura y, sobre todo, la enorme aportación de Kati Horna a las publicaciones.

Exposición Individual: Kati Horna — imagen 1
Kati Horna. El Pueblo Ilustrado, Marzo 31, 1937. “Una graciosa historia de Pascua: Franco el huevo”. Fotografías de Kati Horna y Wolfgang Búrger. Colección Privada, Nueva York.

Fotografías, hojas de contacto y numerosas publicaciones conforman esta exposición Told and Untold, en la cual se deja saber de la cuantiosa obra publicada de la autora. Las suyas no eran fotoperiodismo directo y de primera mano; ella no buscaba mostrar la sangre en situaciones trágicas sino el dolor interior, a la par que la fortaleza de los seres en momentos de alto riesgo. Así se entiende su portafolio de la Guerra Civil española y de los militantes. Es su ojo fortalecido por su compromiso de militante desde muy joven, desde Berlín, que estructura la personalidad de sus tomas.

Katalin Deutsch Blau nació en Budapest (Hungría) en el seno de una familia judía de buen pasar. Con menos de 20 años se instaló en 1930 en Berlín, donde se contactó con las ideas del teórico Karl Korsch y del dramaturgo Bertolt Brecht, integrándose así a un grupo de activistas, intelectuales y artistas. Esta iba a ser una formación definitiva para su futuro como persona y como fotógrafa: el compromiso.

Su conocimiento de los conceptos de László Moholy-Nagy y unos breves estudios de fotografía con József Pécsi en Budapest, en 1932, son pautas que no se despegan de Kati Horna, quien las adapta, como se ve en los recortes a los que es afecta en varias de sus series. En 1933 comenzó su primer exilio al tener que dejar Berlín por el clima que se vivía con el nacionalsocialismo. Llega a París, donde realiza algunos de los mencionados portafolios y uno caricaturesco, un tanto surreal, basado en la cocina, así como una crítica a Hitler utilizando huevos como base para la imagen. En París recibe un encargo para registrar la Guerra Civil española y parte para Barcelona. Allí se manifiestan su capacidad periodística y su compromiso anarquista, a la tierna edad de 24 años. Estas no son condiciones frecuentes para una mujer en esa época, en el campo de batalla. Publicó en numerosos medios, entre ellos en Umbral, un semanario anarquista del que fue directora gráfica y fotógrafa. Allí se conoce con José Horna, quien será su marido y el padre de su única hija. En 1939 –al final de la Guerra– deciden exiliarse en México. No es el primer exilio de Kati pero será su residencia definitiva.

México tiene una importante historia de recibir extranjeros que desarrollan allí su potencial. Es el caso de esta pareja, que comienza a integrarse a la intelectualidad del país, así como a un grupo de exiliados europeos, sobre todo, los dedicados al surrealismo: Leonora Carrington, Remedios Varo, Gunther Gerzso. Otro europeo, aunque no surrealista, con quien Kati Horna hizo una buena relación de trabajo fue Mathías Goeritz, el escultor, pensador, promotor, pintor, escritor y hombre de ideas avanzadas en las artes. Desarrollaron fotografía de arquitectura. Posteriormente, Kati se dedicaría mucho a la docencia y continuó publicando aspectos de la arquitectura1 en esa etapa1. Por ese entonces, el mundo del fotoperiodismo en México estaba en plena actividad e iba creciendo. Kati Horna llegó en el momento adecuado: el crecimiento y la modernización de la ciudad requerían una mirada respetuosa, perceptiva, narrativa y comprometida. Fotos y publicaciones de la exposición dan buena cuenta de esto.

Esta es la primera exposición individual de la fotógrafa en Estados Unidos2, y se centra en la riqueza de episodios que Kati Horna captó y reflejó, en su formación y sus riesgos humanos y profesionales, y en la amplia e importante presencia de Kati Horna en las publicaciones de la época. Curada por Michel Otayek y Christina de León, coordinada por Gabriela Rangel, esta presentación aporta como una de las exposiciones históricas relevantes a las que Americas Society les ha abierto las puertas. La museografía, debida a Theodora Doulamis, está orientada a presentar estas joyas fotográficas y publicaciones, así como a enseñar el cuidado que requieren las obras en custodia. Nada de esto hubiera sido posible sin la significativa colaboración de la Dra. Ana María Norah Horna, hija de la fotógrafa y directora de la Fundación Kati y José Horna.

NOTAS

1. Entre Cúpulas. 1990. Coordinadora, Kati Horna. Realizadores, José de Santiago, Víctor Monroy y Sergio Carlos Rey. División de Estudios de Posgrado/Escuela Nacional de Artes Plásticas/UNAM. México.

2. Women Pioneers of Mexican Photography I (Mujeres pioneras de la fotografía mexicana I). Septiembre de 2015, Throckmorton Fine Arts, Nueva York. Es el mayor antecedente de Kati Horna exponiendo en Nueva York, Estados Unidos. Ensayo del Catálogo por Graciela Kartofel.

GRACIELA KARTOFEL

Kati Horna, por Graciela Kartofel | artnexus