Exposición Individualdic 2016 - feb 2017· Por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD

Adriana Marmorek

Nohra Haime Gallery

La exposición de Adriana Marmorek Reliquias de amor presenta una selección de fotografías y videos de doce objetos asociados con historias de amor, que son quemados en forma ceremonial luego de haber sido expuestos en el Museo Efímero del Olvido, en la Universidad Nacional de Bogotá, en el 2015. La muestra hace parte de la investigación que la artista titula La arquitectura del deseo, a través de la cual explora las emociones y los sentimientos humanos, especialmente el amor, el deseo y el placer.

La idea surge a partir de un objeto inusual, el molde de una vagina de mujer, que llega a sus manos porque su dueño no quería botarlo pero tampoco podía guardarlo. Luego de leer la novela La mancha humana de Philip Roth, en la que habla del vestido que guardó Monica Lewinsky como recuerdo de la relación que tuvo con el presidente Bill Clinton, la artista comienza a preguntarse qué sucede con las reliquias secretas, aquellas que las personas guardan luego de terminar una relación. Objetos que a simple vista pueden pasar desapercibidos, como una caja de fósforos o un libro, se convierten en tesoros o reliquias cuando están relacionados con historias y recuerdos de seres amados.

Exposición Individual: Adriana Marmorek  — imagen 1
Adriana Marmorek. Reliquia No. 17 - Vestido de novia, 2016. Fotografía sobre papel. 160 x 106 cm (62 63/61 x 41 47/64 pulgadas), ed. 4. Cortesía: Nohra Haime Gallery, New York.

Marmorek comienza a coleccionar estos objetos íntimos, los cuales fotografía y muestra en una primera exposición, titulada Anima, presentada en La Galería. Una segunda muestra, Reliquia (2015), presenta 51 reliquias expuestas en vitrinas y convertidas en valiosos tesoros. Al finalizar la exposición, Marmorek sugiere quemar algunas de ellas en una ceremonia, que de alguna forma libera a los dueños de los objetos que aún los atan a relaciones truncadas. Según la artista, la acción y su documentación generan cuestionamientos interesantes: por una parte, al quemar las reliquias, estas se vuelven efímeras. Sin embargo, al documentarlas, vuelven a materializarse y se convierten en testimonios de historias que la artista hila con gran sensibilidad en el contexto de esta nueva exposición.

Curada conjuntamente por la directora de la galería, Nohra Haime, Reliquias de amor documenta la quema de varios objetos en seis videos y doce fotografías. Entre ellos se destacan Reliquia #16: Vestido de novia (2016) y Reliquia #17: Vestido de novia (2016), dos videos proyectados en pantallas a escala humana enfrentados en cada extremo de la sala, y nueve impresiones fotográficas de distintos momentos de la quema de los vestidos, igualmente a escala humana, ubicadas a lo largo de la pared principal. La escogencia del traje blanco de casamiento utilizado por la novia en la ceremonia nupcial como imagen dominante en la muestra no es fortuita, pues, de todos los objetos, es quizás el que tiene mayor carga simbólica. El vestido blanco es símbolo de pureza y de inocencia. Representa no solo la unión de la pareja sino también la transición entre el noviazgo y la vida matrimonial. En este caso no se sabe la razón por la cual las dos mujeres decidieron despojarse de ellos. Quizás la boda no llegó a realizarse o tal vez el matrimonio fracasó y terminó en divorcio. La historia solo la conocen la artista y la dueña de la reliquia. El espectador solo puede especular o escribir su propia historia frente a la imagen de la prenda colgada de un gancho de alambre que se contorsiona al ser consumida por las llamas.

La sala de la galería, pintada de negro, realza el aspecto dramático de la quema y permite al espectador experimentar de alguna forma el momento original en el que fue realizada. La muestra incluye además cuatro videos de las quemas de distintos objetos presentados en una forma más íntima en pantallas tamaño iPad y fotografías de gran formato de una selección de las reliquias quemadas, incluidos una caja de condones, un libro de citas y un ramo de flores secas. A diferencia de los videos, las fotografías muestran instantes precisos en los que se ven los distintos objetos siendo consumidos por el fuego. En cada una de las imágenes, Marmorek documenta un momento específico en el que la llama consume el objeto que aún se puede identificar pero que eventualmente quedará reducido a cenizas.

Al quemar las reliquias, Marmorek cuestiona el carácter efímero de las reliquias y de su significado. Cada una de ellas va acompañada de una historia que en principio debe terminar en el momento de ser quemada. Sin embargo, al ser grabadas y fotografiadas quedan documentadas y constituyen un testimonio permanente de la relación. Por otra parte, al presentarlas en el contexto de esta muestra en una forma descontextualizada y sin textos explicativos, las reliquias adquieren nuevos significados, en la medida que quien observa los videos o las fotografías le adjudica a cada una de ellas su propia historia.

La exposición está acompañada de un catálogo ilustrado y un libro monográfico titulado Deseo: Poética de la seducción (Nueva York: Nohra Haime Gallery Editions, 2016), que incluye un ensayo de Paula Silva.

FRANCINE BIRBRAGHER-ROZENCWAIG

Adriana Marmorek: Nohra Haime Gallery | artnexus