Exposición Individualsept 2016 - nov 2016· Por Ana Folguera

Gabriel Rosas Alemán

Travesía Cuatro

Gabriel Rosas Alemán (Ciudad de México, 1983) trabaja desde el lenguaje, sus límites y su potencia estética. Desvincular el significante del significado, explorar todas sus dimensiones plásticas despojándolo de los contenidos preestablecidos que le hemos asignado.

Rosas Alemán combina para ello el performance, el video, la danza, el texto, y más recientemente, la pintura y la escultura. Su obra ha sido expuesta de manera individual en espacios como Le Grazie, ARTmax, Braunschweig, Alemania (2013); Mexican Beauty, Proyectos Monclova, Ciudad de México (2014); Untrained Voices, Travesía Cuatro, Guadalajara (2015). También ha participado en algunas exposiciones colectivas, entre las cuales destacan: Business As Usual, Turf Projects, Londres (2015); Celemania, Frac des Pays de la Loire, Carquefou, Francia (2014); Dancing Circles, NO SPACE, Ciudad de México (2013) y ICH ICH ICH, raum LABOR, Braunschweig, Alemania (2012).

Exposición Individual: Gabriel Rosas Alemán  — imagen 1
Gabriel Rosas Alemán. Artículo Indefinido Un, 2016. Acuarela sobre lienzo. 25 x 20 cm (9 27/32 x 7 7/8 pulgadas).

En Madrid, la Galería Travesía Cuatro presenta la muestra Novela, en la que el artista ha querido profundizar en ese interés por la potencialidad del lenguaje. La exposición propone vaciarlo haciéndolo material; despojarlo de su contenido simbólico, inmediato y heredado para proponer otros códigos, otras formas, otras lecturas.

Para ello, Rosas Alemán construye un alfabeto con el que poder jugar con otros procesos del lenguaje y transformarlo en materia física. Se analizan conceptos como referencialidad, representación, denotación, connotación, enunciación y construcción como consecuencia de todo ello. Efectivamente, el lenguaje que empleamos, ¿cuándo deja de ser referencial para representar? ¿Cómo se dan las condiciones de connotación? ¿Quién habla: el objeto o el observador?

“Novela” se articula a partir de piezas de cerámica que van configurando un texto, un tejido físico que huye de símbolos reconocibles. Los distintos capítulos (desde el primero hasta el cuarto) se yuxtaponen con la inercia de las imágenes. De hecho, el propio display de la exposición apoya esta intención de desvincular cualquier construcción con una escritura convencional. Las piezas esmaltadas de cerámica –todas ellas en colores suaves, blancos y ocres– se van ensamblando con la contingencia de un lenguaje que podría construirse de esta manera, o quizá de otra. Como dice Roland Barthes en El placer del texto, “[…] de todas maneras habrá siempre un margen de indecisión, la distinción no podrá ser fuente de seguras clasificaciones, el paradigma se deslizará, el sentido será precario, revocable, reversible, el discurso será incompleto”.

Además de este formato tridimensional, la exposición incluye una serie de acuarelas que analizan el concepto artículo indefinido, es decir, aquellas partículas que acompañan a las palabras con contenido léxico y que sin embargo siempre suelen figurar como meros nexos. Aquí el artículo indefinido se materializa a través de formas evocadoras y abstractas. Quizá el color azul intenso nos remite a la sinestesia que opera en todo lenguaje: el poder del significante en su parte más física y material para trasladarnos a otros sentidos, aunque sean contrarios en su naturaleza. En la misma línea, la obra Artículo indefinido. Algunos opera desde la misma estrategia, pero esta vez con la categoría de indefinido, no cuantificable. En este caso, se presentan dos formas –quizá por la condición de “plural”– que exhiben un color rojo intenso. Las diferentes capas de color aluden a los matices lingüísticos, que precisamente se distinguen unos de otros por la connotación. Algo similar sucede con Una, en la que dos formas azules –una más clara y otra más oscura– se superponen. Aquí, el matiz de ser femenino singular quizá surge por oposición en una estructura binaria. Dicho de otra manera: “esto es femenino porque no es masculino”.

En las series Palabras frágiles y Palabras torpes las piezas se colocan en el suelo, quizá por esa condición endeble que revelan los títulos. Aquí se combinan los colores blancos, los ocres y los azules, operando como signos cuya recepción es abierta y subjetiva.

La pieza más singular por su formato es Leontyne Price Singing “Hostias” from Messa di Requiem by Giuseppe Verdi, que consta de una masa de cobre sobre un banco de museo. En esta instalación se vuelve a la sinestesia: objetos materiales que remiten a un sonido. De la bidimensionalidad se pasa así a un lenguaje tridimensional.

En el propio espacio de la galería, desafiando la asepsia inherente a todo cubo blanco, tuvo lugar una performance en la que distintas personas leían un texto a la vez: “Quiero inventar una palabra que lo enuncie todo […] Una palabra que se transforme en el espacio […] Una palabra independiente. ¿Cuánto pesan las palabras? ¿Para qué sirven los objetos que produzco? Objetos escultóricos transportables. Y pensar una palabra que contenga todas las palabras […]”. Cada uno de los performers colocaba las piezas en sus respectivas estanterías, dejando el aspecto final de la exposición como el resultado de un texto leído de manera colectiva. Una novela polimorfa y polisémica.

ANA FOLGUERA

Gabriel Rosas Alemán, por Ana Folguera | artnexus