Exposición Individualjun 2016 - ago 2016· Por Lisbeth Rebollo

Lasar Segall

Pinakotheke

La galería Pinakotheke está presentando, en su sede de São Paulo, una importante muestra del artista Lasar Segall. Se expusieron pinturas, dibujos, grabados y esculturas de este maestro del modernismo brasilero, con apoyo institucional del Museo Lasar Segall y del IBRAM-Instituto Brasilero de Museos, órgano del Ministerio de Cultura. Es una oportunidad para revisitar la contribución del artista, nacido en 1889, en Vilna, capital de Lituania. En esta exposición se presentaron 57 trabajos y varios documentos relacionados con la historia de Segall, con informaciones sobre su experiencia en Alemania, en donde vivió, y en Brasil.

Exposición Individual: Lasar Segall  — imagen 1
Lasar Segall. Viuda, 1919. Xilografía sobre papel de arroz. 32 x 22 cm (12 19/32 x 8 21/32 pulgadas). Sin firma.

Se lanzó una publicación, con texto de la historiadora del arte Vera D'Horta, especialista en la obra de Segall, con ocasión de la apertura de la muestra; trae una novedad sobre la fecha de nacimiento del artista: 1889 es el año en que nació, y no 1891, como se había divulgado antes en su hoja de vida.

En las obras expuestas es posible seguir las diferentes experiencias de Segall, cuando utiliza el papel como soporte, y su pintura, en la fase alemana, con obras realizadas en la época de la Primera Guerra Mundial.

Llama la atención el trazo firme y sensible de su dibujo, tanto en los xilograbados y litografías como en los grafitos y lápices de color sobre papel. Retratos, escenas de lo cotidiano, temas de la cultura judaica y acontecimientos que lo marcaron en su historia de vida están presentes en el conjunto expuesto.

Vera D'Horta, en su texto de presentación, destaca que en esta exposición, la producción del período europeo tiene en el xilograbado sus mejores ejemplos. Hechos en Alemania, en la segunda mitad de la década de 1910 y en la década de 1920, dice la autora, ellos se aproximan a los grabados primitivos, por motivos estéticos e ideológicos. Se ve en el conjunto expuesto la simplificación de las formas, cómo el artista está inmerso en el expresionismo alemán. Observa Vera D'Horta: “el artista explora el contraste decisivo entre el negro de las superficies cargadas de tinta y el espacio en blanco, cavado en la matriz de madera, como sus predecesores Erich Heckel y Karl Schmidt-Rottluff, creadores, en 1905, de El puente, y expresionistas, como él mismo, de la segunda generación de este movimiento alemán”.

En los grabados están presentes los temas del judío errante, las memorias de su ciudad y los ritos de la ortodoxia judaica. En su análisis, la autora reporta las impresiones que el artista conservó de Vilna, ocupada y arrasada por los alemanes en 1915. En ese contexto se sitúan las obras Viuda e hijo (1918) y Viuda (1919), Oración lunar (c. 1917), Joven orando (1920), Mujeres errantes II (1919) y Madre e hijo (1921). Siempre dentro de la estética expresionista, se manifiesta este repertorio que es significativo en la obra del artista. Igualmente, constituyen un punto alto de la muestra las telas producidas en Meissen, en 1915 –La plaza del mercado en Meissen I y II–, cuando el artista se encontraba en esa ciudad, a causa de la Primera Gran Guerra. Siendo lituano –en la época, Lituania pertenecía al Imperio ruso– y estando Alemania en guerra contra Rusia, los ciudadanos de nacionalidad lituana fueron transferidos a Meissen.

En esas telas es posible percibir la importancia de la pincelada libre en la construcción de la composición; con el pincel, el artista crea la escena urbana; sus trazos son sueltos y ágiles, revelan la pulsión del gesto en la elaboración de la pintura. Fue una época en que se interesaba por documentar aspectos de la ciudad y sus alrededores. La historiadora señala una cierta influencia del maestro impresionista alemán Gotthardt Kühl.

Otra pintura que llama la atención en la muestra es Vigilia fúnebre (c. 1928), obra en que el artista reporta la muerte del padre, registrando fecha y hora del fallecimiento: 10 de febrero de 1927, 7:30. La composición, toda en tonos marrón, tiene la grafía de su firma en ruso. El tema de la muerte del padre aparece también en otras obras como Fin y comienzo (1929), en donde retrata al padre y al hijo Mauricio, y en xilograbados como Vigilia fúnebre (c. 1927) o el aguafuerte Kaddish (1927).

En la exposición, otro conjunto significativo que debe ser mencionado está constituido por las obras realizadas en Campos do Jordão, pequeña ciudad montañosa en el estado de São Paulo, conocida como la “Suiza brasilera”. Frecuentándola, de los años treinta en adelante, Segall dejó importantes registros del paisaje, como Morro con casas y animales (c. 1937), Animales con pinos (1931), un tipo de árbol que puebla la región.

Otro punto alto de la muestra es la tela Floresta cerrada (1954), un trabajo sintético, casi abstracto, en óleo. Aquí, el artista registra, en un ordenamiento de trazos verticales, una visión de los troncos de árboles alineados para cubrir toda la superficie del soporte, dejando entrever la luz que los atraviesa.

Lasar Segall (1889-1957) se estableció en São Paulo en 1924, construyendo en esta ciudad brasilera una parte fundamental de su trayectoria de vida. Allí se casó, por segunda vez, y vivió con la familia. Allí se integró al movimiento modernista brasilero que eclosionó con la Semana del Arte Moderno de 1922. Pero ya antes de estar en el país, en 1913, realizó, en São Paulo y en Campinas, una muestra de su obra, hecho que se considera, en la historia, uno de los acontecimientos relevantes entre los antecedentes del Arte Moderno en Brasil.

LISBETH REBOLLO GONÇALVES

Lasar Segall, por Lisbeth Rebollo | artnexus