Exposición Individualjun 2016 - ago 2016· Por Jeffrey Cyphers Wright

Hugo Bastidas

Galería Nohra Haime

Cultura y naturaleza coexisten con tensión en las pinturas de Hugo Bastidas. Acuerdos socioeconómicos, ecopolíticos y conceptuales se reúnen en una irónica sensibilidad imaginativa, seductora y perturbadora. En su última exposición, titulada Illuminations 1 (Iluminaciones 1), el artista siguió proponiendo alegorías surrealistas que obligaban a hacer especulaciones sobre nuestra identidad y nuestro futuro.

Bastidas siempre ha encontrado inspiración en la naturaleza. En representaciones horizontales de profusa flora se mezclan la belleza y el peligro. Exóticos paisajes son ejecutados en tonos grises, como de lápiz, ligeramente difuminados, que nos hacen mirar más de cerca e invitan a la intimidad mientras evocan la temporalidad. Estos evocadores momentos representan una intersección ontológica entre memoria, presencia y proyección.

Exposición Individual: Hugo Bastidas — imagen 1
Hugo Bastidas. How Grand (Cuán grande), 2015. Óleo sobre lienzo. 122 x 183 cm (48 x 72 pulgadas).

Sustentando toda la obra está una investigación de conjeturas colectivas sobre interrelación y nuestro lugar en el mundo. En Study for Flowers from the Place of the T’s (Estudio para flores desde el lugar de las tes), la escena estaba sobreexpuesta. Ráfagas de luz caían sobre un montículo de flores. El resplandor parodiaba nuestra sociedad centrada en los medios, por cuanto destacaba el tumultuoso crecimiento excesivo. Las repetitivas formas florales sugerían que en una comunidad de uniformidad se sacrifica la individualidad.

En So Similar (Tan similar), los círculos se repetían de manera rítmica. Cerezas colgaban como discos en un maremagno de ramas y lianas. Algunas de estas formas esféricas se percibían como si fuesen objetos de utilería de un montaje. Aplanadas y distorsionadas, parecían más reproducciones que productos reales de la naturaleza.

La amplia retícula de discos estaba suspendida en una red de caprichosas líneas, imponiéndole un orden artificial a un caótico entramado de plantas entrelazadas. Estas formas abstractas estaban colocadas en oposición elemental. A medida que los círculos y las lianas interactuaban, dirigían la mirada hacia un portal en el que el espacio pictórico se curvaba para crear un santuario apartado o sendero sutil.

Algo muy significativo, no había humanos en ninguna de las obras, excepto en Knowing Where You Are (Saber dónde estás), en la que se veía lo que parecía ser una figura solitaria sentada como si estuviera meditando sobre una bóveda de árboles. Increíblemente liviana sobre las altas ramas, la pequeña forma era tenue e inarticulada. El artista nos dejó poner en duda nuestra propia vista en ese toque de realismo mágico que también sirvió de metáfora de la ambición y la anomia.

Study for Grand Connectedness (Estudio para grandiosa conectividad) introdujo un poderoso símbolo. En primer plano, un poco descentrado, un candelabro colgaba del nudoso y retorcido tronco de un árbol. Un leño carcomido por la intemperie yacía en el fondo, haciendo eco a las grandes ramas superiores y enmarcando el candelabro. Un grupo de arbustos y plantas de hojas largas brotaba más allá. El dicotómico tema era polémico pero permanecía abierto.

Varias pinturas ubicaban un candelabro en medio de la naturaleza. Lo que sobresalía claramente en ellas era la mera obra en blanco y negro. De nuevo, una mescolanza de vegetación se desplegaba con exuberancia. Hojas, enredaderas y tallos estaban bosquejados con claridad frente a densos y oscuros nichos. Justo a la derecha del centro y un poco atrás colgaba un candelabro. Desde el punto de vista estético, su simetría equilibraba los enmarañados zarcillos y enredaderas mientras su anacronismo era desorientador, deformaba nuestra noción del tiempo. La incongruente imposición era atractiva y a la vez impertinente.

Los candelabros, románticos y símbolos del deseo, evocan palacios y clubes nocturnos; simbolizan iluminación. Sin embargo, Bastidas los presenta en el exterior, a la luz del día, eliminando contexto y utilidad. Los candelabros también son símbolo de riqueza y privilegio, hacen alusión al colonialismo; insinúan prácticas insostenibles, generando una contracorriente amenazadora. Las absurdas yuxtaposiciones nos recordaban excesos que llevaron a la revolución y apuntaban a la amenaza existencial del calentamiento global.

La interacción entre los temas divergentes hizo de estas obras “objetivos”, en la forma que Marshall McLuhan describió el término. “El arte […] sirve de sistema de alarma temprano, permitiéndonos descubrir objetivos sociales y síquicos con suficiente tiempo a fin de prepararnos para enfrentarlos. El concepto de las artes como proféticas contrasta con la idea popular de ellas como mera autoexpresión”.

One-Sided (Unilateral) podría ser profética. Un puente comando (sólo la mitad de un puente de suspensión) estaba parcialmente sumergido. Cruzaba un arroyo crecido y continuaba al otro lado, desapareciendo en un exuberante follaje. En esta irónica pieza, Batidas jugó con varios temas, incluida la fe, la mortalidad y la voluntad.

Una última pieza, November on the Seine (Noviembre en el Sena), representaba una canoa abandonada llena de hojas secas. ¿Podría ser nuestra Undécima hora, como lo sugería el título Eleventh Hour? ¿Está nuestra extinción predestinada como lo insinuaban estas pinturas despobladas? En nuestro viaje a través del Lete, ¿será nuestro legado una carga de muerte? Interrogantes sobre preservación e idealización confrontaban al espectador en esta melancólica aunque sagaz y humorística viñeta.

Si Bastidas sólo hiciera paisajes bonitos, sus composiciones líricas y su pincelada flotante serían satisfactorias por sí mismas. El agregarles una capa surrealista y conceptual hace sus pinturas innegablemente pertinentes. Él tiene la habilidad y la visión para enfocar nuestra atención en la espiritualidad, la supervivencia y la estética al mismo tiempo. Su enérgico estilo es balanceado por una técnica matizada, dando como resultado una obra compleja y resonante. Esta importante exposición reveló un artista maduro a la altura de sus habilidades. Pocos artistas fusionan temas tan dispares con tanto efecto y prodigio.

JEFFREY WRIGHT

Hugo Bastidas, por Jeffrey Cyphers Wright | artnexus