Exposición Individualjun 2016 - ago 2016· Por Juan José Santos

Fernando Prats

Galería Patricia Ready

Todo comienza con en breve ensayo de Gabriela Mistral: “Los chilenos tenemos en el cóndor y el huemul de nuestro escudo un símbolo expresivo como pocos y que consulta dos aspectos del espíritu: la fuerza y la gracia”. Mistral, a través de la fauna local, símbolos de la bandera chilena, expresaba veladamente su opinión acerca de la identidad del chileno. Fernando Prats se apropia de esa misma estrategia. La cordillera, el cóndor y las estrellas son los coautores de esta exposición individual. Y lo que vehicula el todo, la poesía.

Exposición Individual: Fernando Prats — imagen 1
Fernando Prats. Cordillera Dentada, 2015. Modelo de bronce y oro, arcada maxilar y mandibular. Dimensiones variables. Créditos: Vicens San Nicolás.

El video Carnaza de la poesía es muy sugerente. Un grupo de cóndores se alimenta de animales muertos. Entre ellos, repartidos en la tierra, poemas de creadores chilenos con versos referentes al paisaje chileno (muertos, la gran mayoría de ellos, incluida la referente Gabriela Mistral). La metáfora “carnaza de la poesía” se torna literal. ¿Metáfora de quienes en la actualidad se aprovechan del legado de los artistas del pasado? Mistral, como argumentaba en su ensayo, era más del huemul que del cóndor. Si hubiera visto esta muestra se habría reafirmado con ganas. El video está bien acompañado: grandes dibujos, si se los puede denominar así, realizados por la acción del aleteo de los pájaros, del humo y del aire. Lo que queda son gestos, huellas del paso de la naturaleza que constatan un movimiento y una vitalidad perdida. Una especie de radiografías que cuelgan de la pared de la galería, y lo hacen en conjuntos, situados como si fueran ropa en una tienda comercial. Saliva, sangre, tierra, son otros de los elementos con los que Fernando Prats colabora. Su intervención se limita a colocar los soportes en los que la naturaleza incide, o a ajustar en encuadre para registrar su ejercicio. Y vamos del “desde abajo” al “desde arriba”.

En la serie Mapa mudo de los Andes se arremanga la camisa. De nuevo aparece el después del humo y del aire, sí. Pero aquí el artista utiliza el óleo sobre la fotografía y el papel. El resultado es una serie de imágenes que se asemejan a las pantallas defectuosas de los smartphones o de las computadoras. Visiones equívocas, y sugerentes. Continúa con una economía máxima de medios en otro video, Poema invisible: mediante una manipulación digital, transforma la cordillera de los Andes, jugando con su reflejo simétrico, en una figura fluctuante, en un tajo en el cielo. Chile, tierra de poetas. Poesía de tierra. Y del extremo más alto, la cordillera, pasamos al techo sin fin: el cielo. Un retrato gigantesco del cielo nocturno sobre la cadena montañosa.

No todo es a gran escala. También pequeños objetos ayudan a encontrar el punto de coherencia en esta “carnaza de la poesía”. Cordillera dentada es un modelo de bronce y oro de una mandíbula abierta. Un artefacto (a lo Nicanor Parra) que vincula lo humano con lo natural.

Fernando Prats regresa a Chile cargado de un conjunto de obras que retornan a lo esencial. En su trayectoria se puede distinguir un recorrido lógico, si el explorar regiones tan extremas tiene algo de evidente, y una evolución en la que comienza a primar el texto sobre la imagen. Es la letra la que lleva la delantera en esta obra, tanto en el banquete de los cóndores (guiados por el hedor de los versos) como en el objeto-poético de la dentadura dorada. Es una palabra hecha obra. El humo, junto con el óleo, sobre papel, en el que se esboza de forma repetida una “H”, nos da una posible clave: más huemul y menos cóndor.

JUAN JOSÉ SANTOS

Fernando Prats, por Juan José Santos | artnexus