Exposición Individualjun 2016 - ago 2016· Por Amalia Caputo

Cisco Jiménez

Farside Gallery

Con el título In Advance of a Stupid Glandule, la casi treintena de obras del polifacético artista mexicano Cisco Jiménez (Cuernavaca, México, 1969) expuestas en Farside Gallery resumen unos veinte años de prolífica carrera y son un perfecto ejemplo de la versatilidad de Jiménez en cuanto a medios se refiere: pinturas, esculturas, dibujos, objetos recuperados, ensamblajes y collage, que ponen de manifiesto el palimpsesto cultural-geográfico de variados referentes de los cuales el artista, formado como diseñador industrial y devenido en artista plástico, se ha nutrido desde temprano en su trayectoria.

El conjunto de piezas expuestas rinden homenaje al fallecido crítico Joel Weinstein y pertenecen a la colección de Arturo y Liza Mosquera. La curadora, Cheryl Hartup, sugiere un proceso de ordenamiento desordenado de la evolución del pensamiento del artista, en la que incorpora escultura, pintura, ensamblajes e instalación, que diluyen la frontera entre el arte, la ilustración, el collage y el cómic, cuestionando asuntos en torno al arte “elevado” y el arte popular.

Exposición Individual: Cisco Jiménez — imagen 1
Cisco Jiménez. Molecular Coatlicue, 2013. Collage y dibujo en papel. 120 x 82 cm (47 1/7 x 12 19/32 pulgadas). Foto cortesía de Farside Gallery.

La obra de Jiménez se pasea de la picardía del doble significado y representación a la denuncia de problemas sociales y culturales. Sus piezas reflejan la idiosincrática coalición subversiva de sus múltiples intereses creativos: las narrativas personales, la contracultura, la historia y prehistoria de México, los objetos encontrados retrabajados, los exvotos, así como el uso de refranes populares, gestos activistas y el empleo de mapas de circuitos tecnológicos, o corporales, que se abigarran en planos o esculturas para construir una suerte de neurosis conceptual y a la vez surrealista en la que válvulas, vasos comunicantes, órganos, circuitos y palabras se encargan de hacer las conexiones.

Sobre Jiménez pesan gratamente la influencia consistente de las viñetas humorísticas heredadas de la tradición de José Guadalupe Posada, las cosmogonías prehispánicas, la recolección de objetos, los dichos y refranes populares, asuntos autobiográficos, el humor, momentos relevantes de la historia y política mexicanas, así como la influencia del cómic underground de la mano de Robert Crumb, entre otros. Igualmente, el interés por el cuerpo humano es manifesto en cuanto contenedor de vasos comunicantes y órganos; láminas anatómicas y vocabulario médico son perfecto soporte para combinar el signo pictórico con el lingüístico.

Desde niño, Jiménez ha sentido fascinación por los diagramas explicativos de circuitos y conexiones, así como por los aparatos electrónicos extinguidos y vueltos a nacer, tales como los boom boxes y los tocadiscos, hoy en día “vintage” y preciados. Con ellos, hace clara referencia a todas las “enfermedades” sociales y consumistas, a manera de sugerencias directas a la tecnología, la masificación de la cultura y la obsolescencia programada, tanto a las raíces propias como a la cultura mediática, el activismo social y el comentario político.

En varias de sus pinturas, como sucede en The Newest of the New, Bossa Nova Painting o Molleja Fractal, aparece un gran elemento de forma central que ocupa casi todo el espacio con fondos abstractos, sobre los que escribe palabras que refieren a dicho sujeto. Así, cada lienzo es testigo de esa velocidad de pensamiento, de una suerte de hilo narrativo del inconsciente, de ese querer registrar el cúmulo de experiencias, herencias e ideas que pasan por el cerebro, implicaciones de la palabra como metáfora.

En dibujos-collages como Olmeca Sound Stones y Molecular Coatlique divide en cambio el plano pictórico en espacios o viñetas no definidos sobre memorabilia coleccionada, en los que ilustra de forma estridente su fascinación por órganos corporales, sistemas sanguíneos, vasos comunicantes, mapas epidérmicos, ciudades utópicas y espacios futuristas, robots e ilustraciones anatómicas, al igual que caricaturas de diosas aztecas, sobre las que, una vez más, incorpora palabras del lexicón popular, refranes y neologismos. Sus dibujos son precisos, delimitados, van directo al grano, con mucha atención al detalle, y no dejan de lado el giro satírico verbal que lo acompaña en el resto de su cuerpo de trabajo.

In advance of a Stupid Glandule reúne la voracidad del artista por el consumo popular y la tradición mexicana; así, al final del recorrido de la muestra, una pared verde alberga, a modo de exvotos sobredimensionados, unos quince ensamblajes y pinturas de pequeño formato realizados con objetos encontrados: rines de llantas, chancletas de goma, suelas de zapatos de cuero superpuestas, tallas de madera con cabello, carteles publicitarios intervenidos, etcétera. Al lado, la escultura Campesino, una talla de madera que retrata a un hombre intervenido con botellas de tequila, rifle y la palabra “culero”, acusando a una suerte de traidor, comentario sobre el malestar social que vive dicho sector de la sociedad mexicana.

Jiménez, observador y crítico de nuestro tiempo imbricado entre nostalgia y futuro, pone de manifiesto la cultura popular que lo vio crecer, las mitologías prehispánicas que le dieron historia y la cultura mediática que hoy vivimos. Su obra es híbrida, irreverente, sincrética, crítica y sagaz; su humor, ácido, su imaginación, infinita.

AMALIA CAPUTO

Cisco Jiménez, por Amalia Caputo | artnexus