Exposición Individualmar 2016 - may 2016· Por María Clara Bernal

John Castles

nueveochenta

La Galería Nueveochenta presentó en Bogotá la exposición Entre el suelo y la pared del escultor colombiano John Castles. Curada por Osbel Suárez, la muestra proporcionó una mirada comprensiva sobre la producción del escultor entre 1970 y 1985. Incluyó cerca de cincuenta obras entre dibujo, escultura y proyectos de escultura pública que dan cuenta del interés del artista por explorar la relación entre volumen y espacio utilizando materiales industriales cuyas propiedades son parte esencial de la obra.

De este recorrido por su obra es evidente que gran parte de la producción de Castles está influenciada por su formación como arquitecto en el Medellín de la década de los setenta, razón por la cual fue considerado por críticos como Luis Fernando Valencia como un artista urbano. Sus dibujos, los papeles oxidados o ferrografías y el lenguaje escultórico con el que muestra un especial dominio del espacio público se caracterizan por la precisión de la línea y la contundencia de sus volúmenes.

Exposición Individual: John Castles  — imagen 1
John Castles. Vista general de la exposición Entre el suelo y la pared, 2015. Cortesía Galería Nueveochenta.

La muestra de la Galería Nueveochenta tiene un valor especial, ya que para ella se reconstruyeron piezas a las que el público bogotano no había tenido acceso antes. Por ejemplo, Sin título, de 1981, la pieza con la que el escultor participó en la IV Bienal de Medellín, que consiste en cuatro láminas de acero sueltas que se sostienen unas a otras sólo por medio de oposición de pesos, o la obra Pórtico, de 1972, hecha con tubos de PVC, con la que participó en la III Bienal de Arte Coltejer de Medellín. Incluye también su obra en aluminio producida entre 1972 y 1975, hoy por hoy difícil de encontrar, en la que lo vemos cercano a uno de sus mentores, el escultor Edgar Negret, si se piensa en términos de espacio, estructura y sistema.

Pero más allá de una revisión cronológica, el curador nos da una mirada panorámica que permite sopesar el trabajo firme a través de los años e identificar unas constantes en la investigación de Castles.

En primer lugar está su trabajo con el soporte, a lo que se debe el título de la muestra. Su obsesión por mirar cómo se desenvuelve el material en el espacio, cómo se establece el diálogo entre volumen y vacío pero también cómo se relaciona esa figura con su soporte, bien sea pared o piso. Una de las obras emblemáticas de esta preocupación, y tal vez una de las más impactantes de la muestra, es Esquina número 8, Center’s Piece, realizada por primera vez en 1983 para la exposición New Spaces, curada por el crítico norteamericano John Stringer, en la sala de exposiciones del Centro de Relaciones Interamericanas en Nueva York y que fue reconstruida para la muestra de la Galería Nueveochenta. Con esta pieza, que incluye barras de metal y pintura sobre la pared, Castles muestra claramente su interés en los apoyos. Se decide por eliminar el pedestal como soporte tradicional para dar paso al piso como soporte activo, sin trucos o andamiajes o palancas; las varas se sostienen y proyectan su sombra sobre la pared. La sombra se complementa con pintura para enfatizar la proyección de lo tridimensional al plano y crear así la ilusión de una multiplicación que afirma la presencia de la pieza en el espacio.

Este juego con la percepción ya estaba presente en esculturas como Del suelo a la pared 3, de 1981, y persistirá a lo largo de la década de los ochenta. En esas esculturas, en las que se utiliza vinilo para realzar la sombra, el artista maneja una altura de 1,60 metros, que es el promedio de altura de los ojos, el lugar en donde ubicamos la línea del horizonte, logrando que por efectos ópticos se pierda la profundidad del espacio. Sutilmente, Castles les da a las obras la capacidad de retar al espectador sobre su propia percepción.

En segundo lugar, la exploración que propone del lenguaje propio del material. En su obra, el artista aprovecha no sólo las posibilidades de maleabilidad del metal sino su color natural sin cubrir, para aproximarse a la vida del material, su comportamiento en el espacio, su reacción ante la gravedad, su transformación con el tiempo.

Por último, y tal vez uno de los aspectos más impactantes de la muestra, ésta revisa el trabajo de un artista que desde mediados de la década de los setenta está pensando y produciendo obras que tienen un carácter de instalación. Sus esculturas, a pesar de su apariencia pesada, no son totales ni definitivas, no preexisten al lugar en el que se ubican; por el contrario, son esculturas modulares que sólo adquieren sentido en el momento que se arman en el espacio.

La exposición estuvo acompañada por el lanzamiento del libro John Castles. Entre el suelo y la pared, con introducción de Carlos Hurtado, un ensayo comprensivo del curador de la muestra, titulado John Castles y la escultura colombiana del último medio siglo, y una cronología completa sobre el artista.

MARIA CLARA BERNAL

John Castles, por María Clara Bernal | artnexus