Exposición Individualmar 2016 - may 2016· Por Irina Leyva

Ángel Ricardo Ríos

Juan Ruiz Gallery

Ángel Ricardo Ríos comenzó su carrera artística en Cuba durante la convulsa década del ochenta, cuando exhibía sus provocativas instalaciones. Más adelante su interés por la arquitectura y el diseño lo llevaron a concentrarse en esculturas, produciendo piezas en las que sobresalían principios de ambas disciplinas. Estas piezas-objetos, deudoras del Pop, devinieron en su sello personal e identificaron su obra por varios años. Su camino hacia la pintura se fraguó casi como una consecuencia lógica a partir de los bocetos y proyectos que realizaba para sus instalaciones y esculturas, muchas de ellas enclavadas en espacios públicos.

Exposición Individual: Ángel Ricardo Ríos — imagen 1
Ángel Ricardo Ríos. Tapiz de la habitación del Sr. Donatien Alphonse François de Sade (Tapestry room Mr. Donatien Alphonse François de Sade), 2015. Coal pastel on canvas (triptych). 74 51/64 x 89 49/64 in. (190 x 228 cm); 74 51/64 x 106 19/64 in. (190 x 270 cm); 74 51/64 x 109 27/32 in. (190 x 279 cm).

Ríos, quien actualmente reside en México, ha participado a través de los años en numerosas exposiciones colectivas y diversos proyectos en Miami; sin embargo, ésta es su primera exposición personal en la ciudad, y para ello decidió presentar una selección de pinturas. En un acto de apropiación posmodernista toma para su exposición el título de la conocida, y en su tiempo controversial, obra del pintor francés Édouard Manet Desayuno sobre la hierba. Más allá de un homenaje al famoso artista, Ríos va condicionando a su espectador al menos para la temática de las obras. La suya es una pintura sensual, en la que la flora sirve como pretexto para hablar de erotismo y sexualidad. Esta temática la podemos rastrear en su obra a una serie que realizó entre 2011 y 2012 como tributo a la artista norteamericana Georgia O’Keeffe, conocida por este tipo de imágenes. En obras pictóricas más tempranas, Ríos exploraba el volumen de forma casi tridimensional, quizás como una evolución lógica de trabajo de obras tridimensionales a bidimensionales. Sin embargo, es en 2013 que comienza a experimentar con el tipo de composición que vemos en esta exposición, en la que predomina una especie de horror vacui. La naturaleza invade todo el espacio, y Ríos cubre la superficie completa, superponiendo elementos, líneas y color. Utiliza una técnica mixta de pastel y óleo que le permite crear capas y transparencias. El resultado final son estas imágenes muy similares a grafitis, en los que se mezclan elementos de varios planos. Hay una tensión palpable en las obras, una cierta violencia en la ejecución que se extiende sobre todo el espacio, casi podemos visualizar el gesto de la pintura a través de las pinceladas.

Una de las piezas que mejor resume la idea de la muestra es el tríptico Tapiz de la habitación del Sr. Donatien Alphonse François de Sade. El título nos refiere inmediatamente al famoso Marqués de Sade, una indicación explícita sobre el carácter sexual de la misma. La composición está formada por flores en formas de enredaderas, creando una maraña en la que no se distingue principio ni fin. Inevitablemente nos recuerda al famoso poema de Baudelaire Las flores del mal, el cual, desde un contexto similar al de Manet, también se refiere a temas eróticos, y como Ríos, utiliza a la flora como pretexto.

Con estas obras Ríos cuestiona además los presupuestos y estereotipos establecidos para la pintura como género académico. Aunque utiliza una técnica tradicional en sus obras, formalmente se aventura a cambios que pueden resultar contrastantes. Un buen ejemplo es Grafiti sobre flora, en la que manipula un tema tradicionalmente académico como la naturaleza muerta, y lo lleva a un nuevo nivel al incorporarle elementos del lenguaje popular como el grafiti. En piezas como Grafiti rosa en el baño azul retoma un poco la simbología de O’Keeffe que en años anteriores aparecía en su obra, al utilizar orquídeas como una alusión directa al órgano sexual femenino. Quizás la obra más sugerente de la muestra, casi explícita, es La fantasía del florero es la tuya también. La mesa deviene en cuerpo humano, y el florero, en una alegoría del miembro sexual masculino.

Desayuno sobre la hierba es una muestra compuesta por pinturas en telas y en papel de gran formato que ofrece una visión bastante completa de cómo el artista trabaja su obra pictórica en forma secuencial. En ellas podemos apreciar un sentido de continuidad de toda la obra de Ríos, con los performances en la selección del tema; y con las instalaciones, por la presencia de un fuerte componente histriónico, reforzado por el formato y la temática de las obras. Una característica que unifica toda la producción de Ríos es su carácter escenográfico, evidente en sus esculturas, instalaciones, y que ahora se manifiesta también en sus pinturas. La diferencia más notable sería evidentemente el tratamiento del volumen y el uso del espacio. Mientras que su escultura se caracteriza por un acercamiento más minimalista al objeto, la pintura deviene en una especie de ejercicio catártico, en el que aparentemente no media filtro, que genera una obra visualmente más espontánea.

IRINA LEYVA

Ángel Ricardo Ríos, por Irina Leyva | artnexus