Exposición Individual26 de octubre de 2020· Por Susana Benko

María Teresa González

La exposición titulada Entreacto de la artista venezolana María Teresa González (1972) es resultado de una residencia artística realizada a instancias de Halka Art Residency, en Estambul (Turquía) entre enero y abril de 2014. Consistió en una videoinstalación conformada por cuatro videos (que ocupaban las cuatro paredes de la sala) y una intervención lumínica. Las proyecciones se sucedían progresivamente según un tiempo marcado por pautas sonoras que determinaban el cambio de atención del espectador hacia uno u otro video. En cierto momento todos coincidían simultáneamente hasta que un factor sorpresivo se producía al quedar la sala a oscuras. Inmediatamente comenzaba a sonar una melodía tocada con un glockenspiel, al tiempo que se prendía una luz cenital. Este acontecimiento es, precisamente, el entreacto: ese tiempo que ocurre entre dos actos en obras de teatro, óperas o conciertos. En este caso, es un tiempo que marca una pauta para el reinicio progresivo de las proyecciones de videos. Es habitual, cuenta la artista, que una persona camine entre el público tocando una melodía con un glockenspiel en los entreactos de las óperas y algunos conciertos sinfónicos.

María Teresa González. Vista general de la exposición: Entreacto, vídeo: Fiesta. Rituales de las generaciones perdidas, 2014. Video instalación. Dimensiones variables.

María Teresa González. Vista general de la exposición: Entreacto, vídeo: Fiesta. Rituales de las generaciones perdidas, 2014. Video instalación. Dimensiones variables.

Los videos aluden a situaciones dramáticas que suceden en la realidad. Hacen referencia a la condición de los desplazados, los desesperanzados, la incertidumbre, la muerte. Sin embargo, su manera de tratar estos temas es sensorial y evocador pues las imágenes en sí mismas están cargadas de poesía y sutileza. Esta cualidad está presente desde su obra anterior. En 2013, cuando presentó delicados dibujos y collages en la muestra En ningún lugar, también en Oficina No. 1, transmitió esta sensación al trabajar la pérdida, la desfragmentación o el desmembramiento de aves y mariposas cuyas partes “flotaban” en el espacio. Lo sutil ilustraba lo terrible.

Mediante esta sutileza, la artista evita caer en el peso de lo narrativo para apoyarse conceptualmente en la expresión de la fragilidad. En Entreacto se centra en situaciones humanas muy específicas: en las de aquellas personas que viven el desarraigo, el exilio, porque huyen de países con controles totalitarios; en las de los desplazados que esperan interminablemente regularizar su situación y rehacer sus vidas; en aquellos que no se van pero esperan que el gobierno cambie pero no sucede nada; en aquellos que están signados en ser testigos de la violencia llevando la cuenta de los muertos. Pese a que no hay especificación de país alguno, los videos aluden implícitamente a la situación política y social venezolana que estuvo convulsionada, justo, durante los primeros meses de 2014. En Turquía, coincidencialmente, la situación tampoco era estable.

En el video Fiesta/Rituales de las generaciones perdidas (2014), el tema es el paso del tiempo sin esperanza. Una pareja de espaldas a la cámara mira hacia la lejanía del estrecho del Bósforo. Es un hermoso atardecer. El video inicia con el tema principal de la película El gran dictador de Chaplin (1940), interpretado por la Filarmónica de Praga, conducida por Carl Davis, que satiriza a los dictadores de la época. Por la música y los globos se percibe el ambiente de fiesta. Sin embargo, la actitud de la pareja no es festiva. Es resignada. El hombre, de pie, sostiene los globos. Se los pasa a la mujer que se encuentra sentada. Al tomarlo, el globo explota. Esta acción se repite hasta llegar el entreacto. Fiesta reinterpreta el sentimiento de desesperanza y desmotivación que viven muchos jóvenes que están en países donde se priva de la libertad y la esperanza, esperando un cambio que nunca llega.

Status Limbo (2014) muestra el drama del exilado en una interminable espera. Una impresora imprime 122 formularios de refugiados de diversas partes del mundo que caen al mar. Mientras, estas personas están en el limbo, esperando una nacionalidad, quedando desprotegidos jurídicamente sin arraigo en algún lugar.

En Jardín de rosas –del latín Rosarium– (2014), un largo hilo de cuentas rojas es echado sobre una grama verde. En las religiones, las cuentas se usan para rezar o repetir mantras. Generalmente el número de cuentas varía según las religiones. En este caso, se trata de la acumulación de 24.763 cuentas rojas que refieren a las 24.763 muertes que ocurrieron en Venezuela en 2013, uno de los años más violentos del país.

Mientras suena Canción de cuna para los pueblos que duermen (2014), video que toma por título el de la novela La voz dormida de Dulce Chacón, un móvil da vueltas. Se trata de uno de los videos más sobrecogedores de la exposición. Las figuras que cuelgan no son ingenuas: son las sombras de peces muertos, del Trigla hirundo, pez golondrina o mariposa, común en Turquía.

Esta exposición contó con el apoyo de Daniel Espinoza en la música y de Daniel y Lars Goldschlager en la sincronización de imágenes y sonido. Destacó por su sensibilidad, precisión, fundamentación conceptual y fuerte capacidad de sugerencia.

SUSANA BENKO

María Teresa González | artnexus