Exposición Individual10 de agosto de 2007· Por Terri Weissman

María Magdalena Campos Pons

El primer objeto de la retrospectiva de mitad de carrera de María Magdalena Campos-Pons en el Indianapolis Museum of Art era Everything is Separated by Water including My Brain, My Heart, My Sex, My House (1990). Este relieve de formato mediano, en medios mixtos, del cual la exposición tomó su título, consistía en una pintura de una columna de agua que caía en cascada, flanqueada a lado y lado por la mitad de una figura femenina. Siete vueltas de alambre de púas encerraban las dos mitades del cuerpo de la mujer, un gesto que hacía énfasis en el hecho de que estas mitades, el cuerpo de esta mujer, nunca coincidirán con su otro lado. En lugar de pies, la mujer estaba parada sobre representaciones de pequeños templos aztecas, lo cual sugería que esta figura también estaba limitada por una larga historia de hibridismo cultural de las Américas y atada a ella. Las fisuras y cortes de esta obra, y otras del mismo año, incluidas Talking About Trees… y I am a Fountain, expresaban con precisión las múltiples alienaciones generadas por las experiencias de la subjetividad de género, la migración forzada y el estatus económico. En esencia, los espacios visualizan separación física y mental. Estas obras funcionaban, entonces, como introducción perfecta a la exposición, que estaba enfocada en temas de exilio y desplazamiento e identidad y memoria.

María Magdalena Campos-Pons. Mientras las muchachas jugaban, 1999-2000. Técnica mixta, instalación. Dimensiones variables.

María Magdalena Campos-Pons. Mientras las muchachas jugaban, 1999-2000. Técnica mixta, instalación. Dimensiones variables.

Campos-Pons, bisnieta de una esclava nigeriana, creció en Matanzas, en medio de un paisaje poblado de plantaciones de caña de azúcar, y en La Habana, rodeada de la mezcla del legado cultural africano y español. En 1988 viajó a Estados Unidos en un intercambio estudiantil y en 1991 se hizo residente. Al comienzo pensó que podría ir a La Habana y regresar, pero el embargo estadounidense a Cuba le restringió su desplazamiento. Esta complicación imprevista reforzó y ahondó su identidad dispersa y, sin lugar a dudas, ha inspirado la marca estructural de duplicidad que codifica su producción artística. En efecto, la clara y seria articulación del doble desplazamiento —el traslado forzoso de los negros africanos de África y, luego, el propio exilio de Campos-Pons de su patria— es lo que hace que Everything is Separated by Water (la pieza específica de toda la exposición) sea conmovedora en un plano político sofisticado y en el personal, como una reflexión sobre pérdida y memoria.

La fuerza de la visión de Campos-Pons se expresa mejor en su obra conceptual basada en la fotografía: sus arreglos de paneles múltiples de fotografía Polaroid, en los que el performance cumple un papel fundamental, y sus instalaciones de vídeo. En la serie When I am Not Here/Estoy Allá (1994-1997), la artista se retrató mientras ejecutaba rituales conectados con la santería, la religión afrocubana derivada de las tradicionales creencias yoruba. Un díptico de la serie hace alusión a la diosa de los ríos, Oshun, a la que también se asocia con la fertilidad y la maternidad. En el panel de la izquierda, Campos-Pons le ofrenda a Oshun un bote tallado en madera; en el de la derecha, de sus dedos chorrea miel —uno de los signos de Oshun— que va a caer en un segundo bote de madera. En toda la serie, la artista utiliza su cuerpo como lienzo, y en este escenario gemelo transforma su torso desnudo en una imagen del mar al pintarlo con pinceladas amarillas sobre un campo azul. A medida que su piel se transforma de materia biológica a una superficie pintada, su cuerpo parece suspendido en un estado entre estasis y narrativa, escultura y pintura, o, en el contexto de la temática del exilio que caracterizó esta exposición: entre lo histórico y lo contemporáneo. La consistencia viscosa de la miel alegoriza este estado de suspensión, mientras los botes de madera, de nuevo una ofrenda a Oshun, se refieren no sólo al Middle Passage (pasaje que recorre el alma cuando pasa de la vida a la muerte) sino también a la compleja historia de la migración de cubanos a Estados Unidos desde la revolución castrista.

También son notables las instalaciones multimedia de Campos-Pons, como Spoken Softly with Mama (1998), un homenaje a su madre y a su tía, quienes trabajaron como empleadas domésticas para mujeres adineradas. La instalación incluía diversos medios: una pista de sonido reproduce canciones y sonidos asociados con la niñez de la artista y proyecciones suyas, y fotografías en blanco y negro de parientes fallecidos aparecen sobre grandes mesas de planchar, cuyas formas también hacen referencia a las cubiertas de los barcos en que eran transportados los esclavos. La alusión simultánea al Middle Passage y al trabajo doméstico ilustraba de manera efectiva un continuo de desplazamiento, mientras que apelar a la vista y el sonido demostraba cómo los recuerdos evocan y son evocados por diversos sentidos. Una de las últimas obras de la exposición era Threads of Memory (2003), una instalación de video de cinco pantallas en las que se veían tomas de gente caminando por las calles de una ciudad, intercaladas con imágenes contrastantes, como un primer plano de una mujer, de espaldas, levantando una canasta de frutas para ponerla sobre su cabeza. A medida que imágenes de diferentes formas de vida aparecían en la pantalla, el espectador veía cómo los recuerdos individuales y colectivos interactúan en espacios públicos y moldean nuestras identidades en permanente cambio.

La exposición presentó 34 instalaciones multimedia y obras fotográficas de gran formato de los últimos veinte años y estuvo acompañada de un excelente catálogo con ensayos de la curadora de la muestra, Lisa D. Friedman, y el experto Okwui Enwezor.

 

TERRI WEISSMAN