Otros·22 de diciembre de 2005·New York, United States· Por Raúl Zamudio

El nuevo MoMA

Después de una prolongada interrupción, la publicidad en los buses que circulan por la ciudad de Nueva York rezaba “Manhattan vuelve a ser moderno”, o algo así, para anunciar la reapertura del Museum of Modern Art. El nuevo MoMA se compone de su arquitectura original con incorporaciones que han mejorado su colección en general. Yoshio Taniguchi, el arquitecto japonés conocido por sus edificios casi clínicamente modernistas como el Toyota Municipal Museum of Art, de Toyota, Japón, fue el responsable de la renovación del MoMA. En esta ocasión, sin embargo, Taniguchi logró mantener el espíritu arquitectónico del estilo internacional del MoMA a la vez que lo amplió. El ajetreo y bullicio del denso entorno urbano del MoMA sirvió de contrapunto a la quietud del museo, y viceversa. El diálogo entre forma y contexto, entre la estética y la esfera social tuvo un efecto totalmente agradable que uno siempre espera encontrar en la práctica arquitectónica de hoy.

Aunque la ausencia del MoMA sin duda se sintió en el radar de exhibiciones de Nueva York durante su transformación, los resultados parecieran haber impulsado actitudes tanto de amor como de odio. Opiniones acaloradas se derivaron desde dos trayectorias diferentes aunque no desconectadas. Una tenía que ver con la narrativa que se construye cuando se exhiben obras de arte y cómo se articulaba ésta dentro del esquema de exposición estilo pirámide, en vista de que las obras más antiguas fueron colocadas en la parte superior, y las contemporáneas, en la base. La jerarquía de lugar, sea o no intencional, nos recuerda la naturaleza ideológica de las estrategias de exhibición. El otro punto de polémica era más obvio: ¿la expansión y renovación arquitectónicas obstruyen la obra expuesta? Curiosamente, existen en el pasado de la ciudad antecedentes de esta tibieza: cuando se inauguró el Guggenheim, se discutieron preocupaciones similares. ¿El aspecto de curvas marcadas, en espiral, de la rotonda, que es intrínsecamente Guggenheim, es la forma adecuada para exhibir arte puramente abstracto? A algunos de los miembros más pedantes de la llamada Escuela de Nueva York les preocupaba que el hecho de que el Guggenheim no sea plano subsumiera el arte no figurativo e impidiera la relación entre la obra del arte y el espectador. Sin embargo, la mayoría de las observaciones relacionadas con este problema con respecto al MoMA variaba en lo formal. Sin duda, algunas obras como Water Lilies, de Monet, perdieron presencia visual al exponérselas en un ambiente menos íntimo. Y el montaje de las galerías contemporáneas, que parece como para curiosidades o antigüedades, tuvo el efecto contrario: se veían ligeramente claustrofóbicas debido a su instalación de aparente mezcolanza. Ésta no fue una problemática de la creación de Tanguchi, más bien tuvo que ver con lo que pareció ser casualidad curatorial inducida por la incapacidad para exhibir obras que emplean la arquitectura del MoMA y no lo contrario.

En todo caso, la obra de Tanguchi es un arte y debería verse como tal, pero, al mismo tiempo, da lugar a preguntas en cuanto al papel del museo y lo que sucede cuando éste eclipsa la obra de arte que hay dentro. Los museos y los edificios en general siempre deberían estar en diálogo con su entorno a la vez que transmiten su razón de ser. Quizás sea pedir demasiado en un mundo en el que un agente publicitario como Donald Trump y su nostalgia por el pan blanco están tratando de aplastar arquitectónicamente la Freedom Tower de Libeskind. En el caso del MoMA, su razón de ser es destacar las colecciones más importantes de la historia del arte moderno, y ése es un desafío difícil de enfrentar para cualquier arquitecto, pero Taniguchi indudablemente estuvo a la altura de las circunstancias, lo mismo que su recién renovado MoMA. Ahora, ¡si pudiera hacer algo con respecto a los veinte dólares que vale la entrada! ¡Capitalismo, claro está!

RAÚL ZAMUDIO

Crítico de arte residente en Nueva York.

Sumipregunta al archivo

¿Quieres explorar más sobre El nuevo MoMA?

Accede al archivo de 50 años de artnexus a través de Sumi, el asistente de IA.