Una característica relevante en la obra de Gabriel de la Mora (Colima, México,1968) es su actitud investigativa con los materiales, interesado en trabajar con y sobre los recursos más diversos. Elementos orgánicos como sangre, pelo, huesos, colecciones de fotografías, pinturas, acciones registradas en video, integran parte de esa indagación. En paralelo a esa exploración, tiempo y memoria son temas recurrentes en su obra; su propia genealogía familiar ha sido punto de reflexión central, de allí el interés por el retrato y los dibujos en los que da cuenta de su contexto afectivo.
En la exhibición realizada en la galería bogotana NC-arte su proyecto Exposición Panamericana apela en cambio a la memoria colectiva, reconstruyendo un particular hecho histórico en las relaciones entre México y Colombia. En 1948, el director del Museo Nacional de Artes Plásticas de México, Fernando Gamboa, trajo a Bogotá, con motivo de la IX Conferencia Internacional Americana, una exposición con obras de renombrados artistas como Rivera, Orozco, Siqueiros, Tamayo, entre otros. Coincidiendo con el montaje de la muestra estalló el Bogotazo, inicio de un proceso de violencia generalizada provocado por el asesinato del reconocido líder político Jorge Eliécer Gaitán. Gamboa, con la ayuda de algunos personajes de la intelectualidad bogotana, consiguió poner a salvo las piezas que nunca fueron desembaladas, regresando con ellas a México y logrando que tan significativo patrimonio no sufriera ninguna pérdida.
La intervención que de la Mora realizó en el espacio de la galería, tiene un claro referente historiográfico, reuniendo documentos de época, fotos, sonido, raspando las paredes, buscando develar la memoria perdida, y en su mención a la fallida Exposición Panamericana, las formas geométricas que incorpora en el espacio tienen las mismas medidas de los guacales originales.
Su labor detectivesca estimula en el espectador la imaginación, e incita a descubrir un hecho histórico, volviéndolo contemporáneo. La exposición que nunca fue, le permite a de la Mora explorar las relaciones colombo-mexicanas en un ámbito diverso al del narcotráfico, que es al que hoy tan habitualmente se alude cuando se habla de ellas.
IVONNE PINI