Pese a la diversidad de aproximaciones que propone la obra de Teresa Serrano (Ciudad de México, 1936), hay una tendencia a concentrarse en torno a perspectivas y discursos de género desde una óptica feminista, siendo temas dominantes la violencia, la subjetividad, el poder, o problemas de fuerte presencia en la sociedad contemporánea, como por ejemplo, el de las migraciones, la incomunicación, el lenguaje, entre otros. Sus propuestas la llevan a construir unas creaciones en las que ética y estética se entrelazan para elaborar una obra que parte de su propia experiencia femenina.
De allí que una de las principales características de su trabajo sea el compromiso adquirido para mostrar la situación de la mujer en la sociedad actual, el machismo latente que sigue operando, no solo en su propio país, sino en otros espacios, enfatizando las discriminaciones que se manejan en ámbitos laborales, sociales o familiares.
Para proyectar sus propuestas abarca técnicas que van desde la pintura hasta la escultura, la fotografía, el video, el performance o la instalación. Su interés por el cine la ha llevado a utilizar en sus videos elementos del lenguaje cinematográfico, y en esa versatilidad técnica muestra que el uso del recurso elegido, lo decide de acuerdo al que considera más válido para mostrar una producción artística colmada de asociaciones metafóricas.
De allí el manejo irónico del lenguaje, apelando a que el público entre al juego interpretativo, con palabras sugerentes que lo enfrentan a problemas como el poder del lenguaje. La obra de la portada, Sit and Think, propone un cuerpo pensante de manera similar al que plantea Bruce Nauman, figura clave para Teresa Serrano, cuando cuestiona qué hace un artista: “Si te ves a ti mismo como un artista y trabajas en un estudio […] te sientas en una silla o paseas alrededor. Y arte es lo que un artista hace, simplemente sentarse en el estudio” *.
* Texto de Bruce Nauman citado por Marian de Abiega Forán en “El lenguaje me da casa”, catálogo Teresa Serrano. Retrospectiva en Museo de Puebla, Puebla, 2017.
IVONNE PINI