Sandra Gamarra (Lima, 1972) usa en su trabajo mecanismos que vienen de diferentes procesos generados en el mundo del arte, para con ellos reflexionar y crear ficciones acerca de la realidad. Analiza las políticas que inciden en el archivo y registro del arte contemporáneo, proponiendo una relectura de las particulares relaciones que se crean entre artista, obra, lugar de exhibición y público. Por ejemplo, su proyecto Museo de Arte Contemporánea de Lima, Limac constituye una irónica lectura de la institución museo y su rol de historiar el arte. Ese museo virtual es una especie de institución portátil inaugurado en 2002, y, como se afirma en la presentación de este, está constituido como un museo en movimiento que trabaja en diferentes espacios, siendo su base de operaciones la ciudad que lo alberga temporalmente, buscando ser reflejo de lo que sería un museo de arte contemporáneo en Lima. En la página web que está en permanente construcción se lee: “LiMac se presenta como un museo real a través de las diversas maneras en que los museos reales llegan a Lima; es decir, mediante souvenirs, catálogos e impresos”.
Su afirmación de que prefiere definirse más como pintora que como artista, ya que esta denominación le parece demasiado amplia, la ha llevado a desarrollar una práctica pictórica que asume de manera particular, ya que el collage ocupa un lugar destacado en su trabajo, estableciendo una relación entre collage y mestizaje, entendido como “la filtración de lo impuro en lo puro… Por eso hago un paralelo entre el collage, el ready-made y las prácticas más subversivas, y lo vinculo con el pasado. Así creo un juego donde lo mestizo no solo es el producto, sino que se logra unificar esas historias”*. La investigación en torno a esa especial manera de apropiarse de las imágenes le permite reciclarlas, indagar acerca de sus orígenes, incorporar fotografía, reproducciones que aparecen en diversas publicaciones, obras de otros artistas. Tal es el caso de la obra que aparece en nuestra portada, en la que se aproxima al tema del paisaje occidental como ha sido asumido por el arte, género que terminó creando una peculiar y deformada relación con la naturaleza.
* Perú 21, 10 de junio de 2015.
IVONNE PINI