El fotógrafo Jesús Abad Colorado (Medellín, 1967) tiene, como tantos colombianos, experiencia directa con la situación de violencia que ha vivido Colombia. Su propia familia la sufrió, y el asesinato de su abuelo lo llevó a pensar que, para analizar la historia del país en lo que respecta al tema de violencia, se la debe mirar desde muchos años atrás para entender sus raíces. Su decisión de estudiar Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de Antioquia lo fue llevando a valorar el peso que tiene la imagen, y, como él mismo lo afirma: “tratar de escribir la historia del país desde la fotografía”.
Sin ser un fotógrafo de guerra, progresivamente se convirtió en fotorreportero del conflicto armado, con registros que cuentan historias que rescatan la memoria, ya que una preocupación central que tienen sus imágenes es evitar el olvido, mostrando el dolor de las víctimas, intentando romper la insensibilidad que en muchos casos se produce frente a la reiteración de los hechos de violencia. De allí que, en calidad de fotógrafo documental, registre diversos aspectos del conflicto armado, recogiendo testimonios visuales que dan cuenta de las situaciones que crean hechos como los desplazamientos forzosos, el entorno de las comunidades afectadas, y de qué manera logran resistir y recuperarse después de esa experiencia. No sólo testimonia los desastres, sino que da cuenta de la fortaleza que demuestran quienes han vivido tales realidades.
Uno de los aspectos que se destacan en su fotografía es que no le interesa el espectáculo, incluso morboso, que puede llegar a generar el registro de los hechos de violencia, sino que busca documentar situaciones que produzcan la reflexión en quienes las observan, acerca de las implicaciones que tiene el conflicto. Como integrante del Grupo de Memoria Histórica, sostiene: “Yo no busco que la gente se horrorice, busco que la gente reflexione”. De allí que la llegada de su obra a los espacios museográficos cumpla, a su juicio, “el papel de interrogar a las naciones sobre su memoria”.
IVONNE PINI